on cerca de 11 kilos de consumo promedio por persona al año, Chile lidera el consumo regional de helado, un producto tradicionalmente asociado al placer indulgente y cuya presencia en la dieta cotidiana de los consumidores nacionales va más allá de la estaciones. Así lo certifican desde el Club de Helados y Café El Taller, cuyos socios fundadores estudian desde hace más de una década la evolución en los gustos, hábitos y preferencias de los chilenos, a través de cinco cartas estacionales anuales y más de 350 recetas desarrolladas. Esa experiencia precisamente motivó a la heladería artesanal a realizar, junto a Cadem, el primer estudio sobre hábitos de consumo de helados en Chile, cuyos resultados confirman que 83% de los chilenos declara consumir helado también durante el invierno. RADIOGRAFÍA AL ALMA CULINARIA NACIONAL La investigación, desarrollada a partir de 1.000 encuestas aplicadas a hombres y mujeres mayores de 18 años de todas las regiones del país, ratifica además la relevancia que mantiene esta categoría en la vida cotidiana de las personas y la creciente valoración por las propuestas artesanales. Con ese conocimiento como punto de partida, El Taller, fundado por Diego Lisoni Benoit, chef ejecutivo, y Nicolás Lisoni, ingeniero agrónomo y enólogo, presentó su nueva Carta de Invierno 2026, inspirada en ingredientes, recetas y recuerdos que forman parte de la cultura gastronómica chilena. A partir del concepto “Chile se come de Norte a Sur”, la nueva temporada propone un nuevo viaje por distintos rincones de Chile. Entre las nuevas creaciones destacan:
La propuesta se complementa con recetas que evocan momentos compartidos y preparaciones que forman parte del imaginario colectivo de varias generaciones, como Doughnuts Glaseadas con Manjar, Selva Negra, Nutella Blanca Especial, Pie de Limón El Taller y Plátano con Leche Condensada. Al respecto, Diego Lisoni, socio fundador y chef ejecutivo de El Taller comenta que “cada sabor es una oportunidad de conectar y emocionar”. “Primero imaginamos cómo sería una materia prima o una receta de nuestra cultura convertida en helado y luego trabajamos la técnica necesaria para respetar al máximo ese ingrediente o preparación, por ello, esta carta busca conectar con recuerdos, sobremesas, viajes y momentos que forman parte de nuestra historia”, añade el experto. CHILE AMA EL HELADO En ese marco, los resultados del estudio realizado junto a Cadem confirman que el helado, con 35% de las preferencias, se posiciona como el postre favorito de los chilenos al momento de recibir invitados en casa, superando a tortas, tartas y otras preparaciones. Además, 78% de los encuestados declara que le gusta mucho o demasiado el helado; mientras que 61% manifiesta preferir los helados artesanales por sobre los industriales. Asimismo, la investigación también entrega señales interesantes respecto de los gustos actuales de los consumidores. Por ejemplo, entre los sabores típicos chilenos que más interés generan, aparece el arroz con Leche, mientras que otras propuestas como plátano con leche condensada y selva negra, figuran entre las combinaciones nuevas que las personas más quisieran probar. Todos estos sabores ya forman parte de la nueva Carta de Invierno 2026 de El Taller, graficando una conexión que refleja la capacidad de la heladería para interpretar las preferencias de los consumidores y transformarlas en propuestas que dialogan con la memoria, los gustos y las tradiciones gastronómicas de nuestro pueblo. “Estos resultados -enfatiza Diegoni- reflejan algo que venimos observando hace años: las personas buscan sabores que les resulten cercanos, que les recuerden momentos, lugares y experiencias”. El experto también recalca que en El Taller precisamente se trabaja desde esa conexión con la memoria, “rescatando recetas, ingredientes y preparaciones que forman parte de nuestra identidad gastronómica y transformándolas en helados que emocionan y que invitan a reencontrarse con esos recuerdos”. La nueva Carta de Invierno 2026 ya está disponible en las tiendas El Taller de Providencia, Zoco La Dehesa y Mercado Urbano Tobalaba (MUT), espacios donde continúa invitando a recorrer Chile a través de ingredientes, recetas e historias. Además en todos sus locales hay alternativas sin azúcar como Berries sin Azúcar y Frutilla a la Crema sin Azúcar, y helados LowCarb Keto. GALERÍAOTRAS NOTICIAS
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Cómo producir más alimentos con menos agua? ¿Qué papel tendrán la inteligencia artificial y la robótica en los campos agrícolas? ¿Es posible desarrollar sistemas productivos más sostenibles sin comprometer la competitividad? Estas son solo algunas de las preguntas que marcarán Agro-Tech O’Higgins, encuentro nacional e internacional que reunirá a especialistas, investigadores, empresas y emprendedores para reflexionar sobre el futuro del agro y las tecnologías que ya están revolucionando la industria alimentaria. El evento, organizado por la Universidad de O’Higgins y apoyado por CORFO, se realizará los días 26 y 27 de junio en el Campus Colchagua de la casa de estudios, en San Fernando, consolidándose como un espacio para conectar conocimiento científico, innovación tecnológica y desarrollo productivo territorial. Durante dos jornadas, el encuentro abordará tres grandes ejes:
Para tales efectos, la programación considera conferencias magistrales de expertos internacionales provenientes de Estados Unidos, España, México y Uruguay, además de exposiciones de investigadores, empresas y startups que desarrollan soluciones concretas para los desafíos actuales del sector. Entre los temas destacados se encuentran la economía circular aplicada a la agroindustria, el impacto del cambio climático sobre los polinizadores y la producción de alimentos, el uso de inteligencia artificial para monitorear cultivos y recursos hídricos, robótica agrícola, la agricultura de precisión y la vigilancia tecnológica de enfermedades emergentes en sistemas productivos. Además, se presentarán innovaciones vinculadas al desarrollo de alimentos de alto valor nutricional, producción sostenible, hidroponía, sensorización, monitoreo inteligente y nuevas herramientas digitales orientadas a optimizar la toma de decisiones en el sector agroalimentario. INNOVACIÓN Y EMPRENDIMIENTO Uno de los aspectos distintivos de Agro-Tech O’Higgins será su showroom de innovación, donde empresas, emprendedores e instituciones podrán exhibir tecnologías, generar redes de colaboración y explorar oportunidades de transferencia tecnológica. Dicha instancia busca acercar los avances científicos a las necesidades reales del territorio, fortaleciendo la competitividad y sostenibilidad de una de las actividades económicas más relevantes para la Región de O’Higgins. Al respecto, la vicerrectora de Investigación y Postgrado de la Universidad de O’Higgins, Paula Irles, manifestó su plena satisfacción con este hito tecnológico , destacando que se trata “de un evento muy importante para la casa de estudios regional”. “Estamos muy contentos de organizar por primera vez este evento de innovación y emprendimiento en nuestra región, relacionado con temas de la agroindustria y agroalimentaria, pues como universidad estatal y pública tenemos un fuerte compromiso territorial, y este tipo de actividades potencian el quehacer de nuestros académicos y los vinculan con actores importantes del sector productivo, privado y de la academia”, precisó la autoridad académica. A su vez, María Alejandra Cuevas, directora de Transferencia e Innovación de la casa de estudios superiores, explicó Agro-Tech O’Higgins brindará “un espacio de encuentro entre empresa, academia e instituciones públicas, que busca desarrollar y potenciar el ecosistema de innovación regional”. “Esperamos contar con la visita de todos quienes se sientan atraídos por estas temáticas y puedan estar presentes en el Campus Colchagua de nuestra Universidad el próximo viernes 26 y sábado 27 de junio”, puntualizó. GALERÍA n año después de que la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) comenzara a exigir resultados concretos a las empresas chilenas, el mercado del packaging ya no es el mismo. La norma, que obliga a los productores a hacerse cargo del ciclo de vida completo de sus envases, ha acelerado un cuestionamiento que antes era solo voluntaria: ¿cómo impulsar de manera concreta y decidida una visión más amplia sobre la circularidad y la responsabilidad compartida entre fabricantes, marcas, consumidores y sistemas de recuperación? Al respecto, Fernanda Salas, gerenta de Marketing PACCE de la empresa SIG, especializada en soluciones de envasado aséptico, este cambio regulatorio ha tenido un efecto directo en la forma en que los clientes toman decisiones estratégicas. "Hoy los clientes están mucho más informados y también más exigentes. No solo están preguntando qué envase usar, sino cómo ese envase les ayuda a cumplir con la regulación, optimizar costos y avanzar en sus compromisos de sostenibilidad", enfatiza la ejecutiva. Desde su punto de vista, aspectos como la cantidad de material utilizado, el diseño del envase y su reciclabilidad real han pasado a ocupar un lugar central en las conversaciones comerciales. "Por ejemplo -asegura-, vemos mucho interés en optimizar tamaños para evitar sobreconsumo de material, algo que no solo mejora la huella ambiental, sino que también tiene un impacto directo en las tarifas REP". AVANCES CONCRETOS Y BRECHAS Pese a la coincidencia en el diagnóstico, no todos los rubros enfrentan esta transición al mismo ritmo. De acuerdo con Fernanda Salas, las categorías de alto volumen como jugos, lácteos y vinos tienen mayor urgencia por migrar a envases reciclables, porque el volumen impacta directamente en las tarifas que deben pagar. En estos segmento, “el packaging deja de ser solo un tema operativo y pasa a ser una decisión estratégica con impacto en costo, cumplimiento y posicionamiento de marca", afirma la ejecutiva de SIG. En el reverso de esta medalla evolutiva se ubican las pymes y los sectores con mayores barreras técnicas, como aquellos que requieren estructuras multicapa complejas o alta resistencia logística. Todos ellos avanzan más lento, debido fundamentalmente a limitaciones de inversión y la falta de alternativas disponibles en el mercado. TRANSICIÓN CON RUMBO CLARO La Ley REP también ha impulsado el interés por soluciones monomateriales en formatos como Bag-in-Box y Spouted Pouch, aunque el sistema regulatorio aún no diferencia proporcionalmente entre distintos niveles de reciclabilidad. Para Fernanda Salas este es el camino que se debe seguir. “Ahí es donde SIG está siendo proactivo, desarrollando soluciones que acompañan la evolución de las necesidades del mercado y anticipan las tendencias regulatorias y de circularidad de largo plazo, no solo respondiendo a la normativa actual", explica. Estos esfuerzos, así como la existencia de metas claras y exigentes establecidas por ley, permiten que Chile se posiciona como referente en la materia a nivel regional, pues los demás países de América del Sur aún están en etapas de definición con enfoques más voluntarios. Sin embargo, la brecha entre regulación e infraestructura de reciclaje sigue siendo un desafío pendiente, pues aún cuando nuestro país está más avanzado a nivel regulatorio, “la infraestructura de recolección y reciclaje todavía está en desarrollo. Esa brecha es el principal desafío que hay que cerrar", puntualiza la ejecutiva de SIG. Frente a este escenario donde coexisten certezas e incertidumbres, la industria alimentaria chilena enfrenta un punto de inflexión: las empresas que anticipen los cambios y adapten sus portafolios a criterios de circularidad serán las que dominen el mercado. Esto porque cumplirán con la ley, pero también estarán mejor preparadas para responder a las expectativas de consumidores, reguladores y cadenas de valor que cada vez demandan soluciones más circulares y responsables. GALERÍAOTRAS NOTICIAS as frambuesas, moras y arándanos son frutas muy valoradas por sus beneficios para la salud, ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes. Esto ha permitido que sean muy demandadas en el mercado interno y también para la exportación. Sin embargo, el cambio climático y el consecuente aumento de las temperaturas podrían comprometer significativamente su calidad y procesos de maduración. Esta problemática fue abordada por investigadoras de la Universidad Austral de Chile y el Centro Tecnológico CREAS, asociado a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), en el marco de la colaboración establecida entre la Dra. Carolina Contreras y la Dra. Lida Fuentes. El estudio, titulado “Posibles impactos negativos por incremento de temperaturas en la cosecha y cualidad de las frambuesas, moras y arándanos” (Potential negative impacts of rising temperatures on fruit ripening and quality in raspberries, blackberries, and blueberries), fue publicado en la revista Scientia Horticulturae Esta investigación realizó una revisión sistemática sobre cómo las altas temperaturas alteran los procesos de maduración y calidad de estas frutas, analizando desórdenes específicos como la aparición de drupeolas blancas en frambuesas y moras, y el daño por calor en arándanos. Los resultados compilados de investigadores chilenos e internacionales revelan que las altas temperaturas pueden causar decoloración en frambuesas y moras, afectando directamente su valor comercial. En los arándanos, por ejemplo, el estrés térmico induce necrosis, arrugamiento y una disminución en los sólidos solubles, comprometiendo tanto su calidad visual como nutricional. Para mitigar estos efectos adversos, el estudio propone estrategias adaptativas que incluyen el uso de mallas de sombreado foto-selectivas, túneles plásticos y el desarrollo de cultivares tolerantes al calor. A juicio de las investigadoras, estas prácticas podrían ser clave para mantener la calidad de las frutas en un escenario de cambio climático. El estudio resulta especialmente importante en vísperas del fenómeno climatológico anunciado para este año como “Niño Godzilla” que, según expertos, tendrá como característica principal la combinación de temperaturas cálidas y lluvias intensas, aunque de corta duración, especialmente en la región centro-sur de nuestro país, sector predilecto para el cultivo de berries. En este sentido, y tal como explica la Dra. Lida Fuentes, la investigación enfatiza la necesidad urgente de profundizar en el conocimiento de los mecanismos moleculares que subyacen a estos desórdenes y desarrollar estrategias de mitigación más efectivas. “Estos hallazgos -comenta la investigadora- subrayan la importancia crítica de adaptar las prácticas agrícolas para enfrentar los desafíos que el cambio climático presenta en la producción nacional de berries”. GALERÍAOTRAS NOTICIAS ada vez resulta más evidente que el mercado mundial de nutrición deportiva está en pleno auge y expansión. De hecho, según reportes de la consultora GlobalData tendrá una tasa de crecimiento anual compuesta de 5,4 % entre 2025 y 2030. Por ello, y a medida que los deportes de ultra resistencia siguen creciendo tanto en número de participantes como en competitividad, la capacidad de mantener un aporte energético estable y sostenido durante el ejercicio prolongado cobra cada vez más importancia. En este escenario cobra especial relevancia un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad de Swansea (Gran Bretaña), el cual demostró que el carbohidrato inteligente Palatinose™ (isomaltulosa, un carbohidrato de liberación lenta derivado del azúcar de remolacha), brinda amplios beneficios a los deportistas de ultra resistencia cuando se consume como parte de una dieta de bajo índice glucémico. En concreto, los investigadores demostraron que este ingrediente contribuye a mantener niveles más estables de glucosa en sangre y mejora la oxidación de las grasas, al tiempo que mantiene el rendimiento. EVIDENCIA SÓLIDA Los nuevos hallazgos ponen de relieve la importancia de Palatinose™ en las estrategias de nutrición deportiva destinadas a optimizar el aporte energético y la eficiencia metabólica, lo que abre nuevas posibilidades para que fabricantes de alimentos y bebidas se introduzcan en el creciente mercado de los deportes de resistencia, tanto recreativos como profesionales. El estudio de intervención en humanos, aleatorizado, controlado con placebo y cruzado, dirigido por Hamilton et al., investigó los efectos metabólicos de Palatinose™ en comparación con la maltodextrina, en nueve deportistas de ultra resistencia sanos durante un periodo de entrenamiento de cuatro semanas. En un régimen que combinaba evaluaciones de ejercicio de larga duración y esfuerzo intenso, los deportistas consumieron bebidas con carbohidratos que contenían Palatinose™ o maltodextrina en torno a las sesiones de entrenamiento durante un periodo de 28 días, incluyendo la ingesta antes, durante y después del ejercicio. Las pruebas agudas incluyeron una carrera submáxima (ejercicio de resistencia) prolongada, seguida de una carrera en cinta hasta el agotamiento, junto con la monitorización continua de la glucosa, seguimiento de la dieta y mediciones de la oxidación de sustratos para evaluar el uso de grasas frente al de hidratos de carbono, durante el ejercicio. Este enfoque ofrece una representación sólida y práctica de las respuestas metabólicas en situaciones reales de ultra resistencia. Los resultados revelaron que los deportistas que consumían Palatinose™ como parte de una dieta de bajo índice glucémico pasaban más tiempo dentro del rango objetivo de glucosa en sangre (70-140 mg/dl), lo que indica un control más estable de la glucosa con menos episodios de hipoglucemia. Este perfil glucémico más equilibrado favorece un suministro de energía más constante, lo cual es fundamental durante el ejercicio de resistencia prolongado. Al mismo tiempo, Palatinose™ provocó un aumento significativo de la oxidación de grasas durante el ejercicio, lo que refleja un mayor uso de las grasas como fuente de energía. Estos beneficios se observaron tanto de forma inmediata, durante el ejercicio, como de manera sostenida a lo largo del periodo de intervención de cuatro semanas, lo que sugiere un “efecto de entrenamiento” que mejora la capacidad del organismo para utilizar las grasas con el tiempo, y que favorece un suministro energético más estable gracias a la reducción de los episodios de hipoglucemia. Estos beneficios se lograron sin que se produjera ninguna disminución del rendimiento en pruebas de resistencia, ya que los deportistas obtuvieron resultados comparables tanto con Palatinose™ como con la maltodextrina. NUEVA FRONTERA EN NUTRICIÓN DEPORTIVA Este estudio ofrece información valiosa sobre cómo una selección específica de hidratos de carbono puede favorecer la eficiencia metabólica y la gestión de la energía en condiciones de entrenamiento exigentes y reales. Al respecto, el Dr. Stephan Theis, Head of Nutrition Science and Communication de BENEO, comentó que “este estudio utiliza la monitorización continua de la glucosa para evaluar la ingesta a largo plazo de Palatinose™ en el contexto de los deportes de ultra resistencia, lo que lo convierte en el primero de su clase”. Theis enfatizó que los resultados son muy alentadores, ya que “confirman los datos previos que indican que Palatinose™ ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en sangre y favorece una mayor quema de grasas, al tiempo que demuestran que estos beneficios metabólicos persisten durante largos periodos de tiempo”. “Esto refuerza el papel de Palatinose™ como una opción de hidratos de carbono verdaderamente eficaz para la estabilidad metabólica y las adaptaciones inducidas por el entrenamiento en los deportes de (ultra)resistencia”, agregó. Esta investigación también es especialmente relevante en un contexto donde las disciplinas de ultra resistencia siguen creciendo y profesionalizándose. La participación en el trail running, por ejemplo, se ha duplicado en los últimos tres años, lo que pone de manifiesto el creciente interés por los deportes de ultra resistencia, tanto entre los aficionados como entre los deportistas profesionales. Otra ventaja práctica y efectiva radica en que PalatinoseTM se puede utilizar en diversos formatos, como bebidas deportivas, polvos, geles o barritas, entre otros. Además, permite incluir declaraciones de propiedades saludables de la EFSA por su menor aumento de los niveles de glucosa en sangre al sustituir azúcares de alto índice glucémico, así como por su contribución a la recuperación de la función muscular normal tras un ejercicio físico muy intenso y/o prolongado. GALERÍAOTRAS NOTICIAS l actual escenario de cambio climático, estrés hídrico y fenómenos atmosféricos extremos que enfrenta nuestro país, representan un complejo desafío para la producción segura y eficiente de alimentos. Tomando en cuenta dicho contexto, el Doctor en Recursos Genéticos Vegetales y académico del Instituto de Ciencias Agroalimentarias, Animales y Ambientales (ICA3), de la Universidad de O’Higgins (UOH) Virgilio Gavicho Uarrota, puso en marcha una interesante investigación denominada “Crecimiento y asignación de carbono en maíz en respuesta al sombreamiento”. Este estudio busca aportar nuevas estrategias para el desarrollo de variedades más resilientes de este cereal para enfrentar en forma más efectiva eventuales escenarios de disminución de radiación solar, alto crecimiento poblacional e incremento exponencial de la demanda alimentaria. Para el investigador esta variables ya están presentes en el escenario actual, lo que exige producir mayor cantidad de alimentos en condiciones cada vez más complejas, entre las cuales destaca una disminución constante de la radiación solar, que abarca 4% en los últimos 50 años. “Nuestro primer paso en el estudio -explica el académico de la UOH- fue comprender cómo respondía el maíz híbrido de variedad T-540 frente al efecto de sombreamiento, desde la etapa del crecimiento vegetativo V6 hasta el final del crecimiento vegetativo (etapa VT), caracterizada por la aparición de la panoja (flor masculina), obteniendo resultados sobre parámetros morfológicos y fisiológicos”. En esta fase del estudio se verificó que las plantas en condiciones de sombreamiento presentaron mayor altura y contenido de clorofila b, “como una estrategia para captar más luz con la cual sostener la producción de carbono”, puntualiza el Dr. Uarrota. Esto significa que ciertas plantas de maíz poseen mecanismos naturales para adaptarse a condiciones de baja luz y mantener parcialmente su desarrollo, así como el rendimiento del grano, lo que, en opinión del académico representa indicios prometedores en términos de proyecciones de cultivo. IDENTIFICACIÓN GENÉTICA El Dr. Uarrota, quien también se desempeña como docente de la escuela de Ingeniería Agronómica en la UOH, asegura que en futuros estudios incorporarán mediciones asociadas a temperatura del suelo, intensidad lumínica y velocidad del viento en las parcelas experimentales, “además de evaluar variedades provenientes de distintas regiones del país orientadas a comparar el comportamiento genético, fisiológico y productivo”. Uarrota considera que esta actividad prevé el mayor aprovechamiento de la diversidad genética disponible, especialmente de aquella que se encuentran en las semillas cultivadas por agricultores locales que ya pudieran tener cierta tolerancia al sombreamiento, o estar adaptadas a diferentes territorios debido al paso del tiempo. “Los agricultores locales, que en su mayoría son los guardianes de semillas conservan materiales genéticos que han sido cultivados por generaciones en distintas condiciones ambientales del país”, enfatiza, especificando que muchas de esas variedades tradicionales probablemente ya desarrollaron mecanismos naturales de adaptación a la menor radiación solar. “El desafío -agrega el académico- consiste en identificar y aprovechar esa diversidad genética a partir de ensayos agronómicos en distintas condiciones de luz, análisis fisiológicos, bioquímicos, caracterización molecular del ADN, y evaluación de bancos de germoplasma para identificar genes asociados a tolerancia al sombreamiento que nos permitan avanzar hacia cultivos de maíz más resilientes, productivos y preparados para las futuras condiciones climáticas”. MAYOR SEGURIDAD ALIMENTARIA Virgilio Uarrota, también considera que esta investigación constituye una estrategia para la seguridad alimentaria del país de cara a las próximas décadas, considerando que Chile podría enfrentar mayores exigencias de producción agrícola asociadas al crecimiento demográfico, variaciones climáticas y reducción de condiciones óptimas para los cultivos. En tal sentido, el académico cree necesario continuar con la validación de semillas en distintas zonas agroclimáticas, desarrollar nuevas líneas adaptadas y posteriormente incorporar estos cultivos a sistemas productivos capaces de sustentar rendimientos estables frente a escenarios de menor luminosidad, estrés hídrico y altas temperaturas. “En los próximos 20 años -asegura- Chile necesitará producir más alimentos utilizando menos recursos y enfrentando condiciones ambientales distintas a las actuales. Por eso debemos avanzar desde ahora en investigaciones que permitan seleccionar materiales más eficientes y adaptados”. Para el Dr. Uarrota la idea no es solamente obtener maíces que toleren menor radiación, sino también cultivos capaces de mantener productividad, estabilidad y calidad en diferentes territorios del país. “Todo este trabajo requiere etapas de evaluación fisiológica, análisis genético, validación en campo y transferencia tecnológica para que, a futuro, podamos responder a las nuevas demandas agrícolas y alimentarias”, concluye el docente de la UOH, reiterando la importancia de avanzar en investigaciones sobre tolerancia genética en otras semillas. GALERÍAOTRAS NOTICIAS n nuevo paso para el desarrollo estratégico eficiente de nuevas líneas de negocio para la pesca artesanal de Chile se concretó tras la exitosa finalización del proyecto piloto "Desarrollo de productos con valor agregado para consumo humano directo a base de locate (Thais chocolata)". La iniciativa, ejecutada por el Centro Tecnológico CREAS con apoyo del Proyecto GEF Humboldt II (iniciativa multinacional que cuenta con financiamiento público-privado), permitió habilitar dos nuevas líneas de proceso con equipamiento especializado, incluyendo marmitas, autoclaves y sistemas de envasado. Esto permitió producir 122 kilos de locate cocido congelado y cerca de 300 frascos de conservas, que reflejan todo lo que puede lograrse cuando se suman los esfuerzos de la academia, las entidades de investigación y el ecosistema emprendedor. Este exitoso trabajo conjunto generó, además, gran cantidad de herramientas replicables tales como, manuales técnicos, fichas técnico-comerciales, análisis nutricional, diseño de etiquetado y modelos de negocio, que podrán orientarse a la proyección comercial de este producto. EXITOSA ALIANZA MULTISECTORIAL Uno de los aspecto clave de este trabajo conjunto, radica en que cuenta con apoyo directo del Proyecto GEF Humboldt II. Esta gran iniciativa binacional es ejecutada por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de Chile (SUBPESCA) y el Viceministerio de Pesca y Acuicultura del Ministerio de la Producción del Perú (PRODUCE), y es implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con cofinanciamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) e instituciones socias de los Estados de Chile y Perú. Esta productiva alianza responde también a una estrategia productiva concreta para fortalecer la continuidad laboral en la caleta, contribuyendo a generar mayor estabilidad laboral e ingresos para las y los trabajadores. El proyecto se implementó en la caleta San Marcos, que fue elegida para esta intervención por su nivel organizacional, infraestructura habilitante y la participación activa de su comunidad a través de una cooperativa que administra las instalaciones. Durante el evento de presentación de los resultados, el director zonal de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA), Marco Soto, felicitó a los beneficiarios por el compromiso mostrado y los logros alcanzados, enfatizando que “este tipo de iniciativas demuestran el enorme potencial de la pesca artesanal cuando se combina con conocimiento, organización y sustentabilidad. Felicitamos a las y los beneficiarios por el compromiso y los logros alcanzados”. Actualmente, el proyecto avanza en la sistematización de aprendizajes y en la elaboración de una hoja de ruta que permita consolidar y proyectar esta experiencia, la cual se perfila como un modelo replicable para otras caletas del norte de Chile. PROYECCIONES PRODUCTIVAS El coordinador binacional del Proyecto Humboldt II, Alejandro Gertosio, quien participó en el evento de cierre, subrayó el carácter integral de la intervención, destacando que el trabajo realizado en San Marcos “es un ejemplo concreto de cómo el fortalecimiento de capacidades humanas y la innovación productiva pueden avanzar de la mano, contribuyendo a la sostenibilidad de los recursos marinos y al bienestar de las comunidades”. “Esta iniciativa -agregó el directivo- permitirá ofrecer alternativas para el desarrollo de nuevos negocios, relevando el componente socioeconómico como pilar para el fortalecimiento del enfoque ecosistémico, como la forma de avanzar de manera integral en una mejor comprensión de la actividad de la pesca y su gestión sostenible” Por su parte, Caroline León, jefa técnica del proyecto en CREAS, comentó que el locate ofrece una gran oportunidad de mercado vinculada a sus destacadas características organolépticas y nutricionales. “Los productos con valor agregado que generamos a partir de este recurso, son una excelente fuente de proteína, según lo que establece el reglamento sanitario de los alimentos, y tienen características organolépticas bastante atractivas y similares a lo que es el recurso del loco, de hecho, de ahí viene su nombre locate”, puntualiza la experta. “Estas características, obviamente -agrega- abren una oportunidad que permitiría acercar estos productos al mercado”. Desde la propia comunidad, Emerson Ávalos, administrador de la planta y representante del Sindicato de Trabajadores de Caleta San Marcos (quien ha sido clave en el desarrollo de la iniciativa), destacó el impacto del proyecto y recalcó que están muy agradecidos por esta oportunidad, pues si bien ha sido un proceso de mucho aprendizaje “hoy nos sentimos orgullosos de ver que podemos generar nuevos productos con valor agregado desde nuestro propio territorio”. Algunos de los productos elaborados durante esta fase del proyecto fueron locates a la parmesana, ceviche de locate, empanadas locate-queso y conservas de locate, las cuales fueron degustados al finalizar el evento de presentación, demostrando el alto valor que puede alcanzar una gastronomía potente desarrollada a base de esta materia prima. GALERÍAOTRAS NOTICIAS ecientemente se llevaron a cabo dos jornadas de evaluación que marcaron un avance concreto en el proceso de incorporación de recursos marinos locales a la alimentación escolar de la región de Atacama. Dichas actividades se enmarcan en el Proyecto GEF Humboldt II, y forman parte del estudio de factibilidad para el desarrollo de productos pesqueros artesanales destinados al Programa de Alimentación Escolar (PAE) de Junaeb, Este proceso forma parte del convenio de colaboración suscrito entre Subpesca y Junaeb, que busca generar las condiciones técnicas, productivas y económicas necesarias para incorporar productos del mar de origen artesanal en la alimentación escolar e institucional. SELECCIÓN DE PROTOTIPOS En una primera instancia, representantes de Junaeb Valparaíso, Subpesca y el equipo binacional del proyecto se reunieron en Valparaíso para el primer Focus Group del estudio. El Centro Científico Tecnológico CREAS, consultor ejecutor, presentó el prototipaje final de la segunda etapa, el cual consistió en los siguientes productos:
Todos estos prototipos fueron elaborados con materia prima proveniente de las costas de Atacama. Los productos fueron evaluados en preparaciones propias del menú PAE (pino frío con arroz, charquicán con jurel, pastel de papas, nugget con arroz y croqueta con arroz), siendo el charquicán con jurel el plato de mayor aceptabilidad entre el panel. En esta actividad participaron Lilian Toro, directora regional subrogante de Junaeb Valparaíso; Gonzalo Garrido, jefe del Departamento de Pesca Artesanal de Subpesca; Alejandro Gertosio, coordinador binacional del Proyecto Humboldt II; y Paulo Rojas, director ejecutivo de la Corporación de Propescado. VALIDACIÓN SENSORIAL Los prototipos seleccionados avanzaron luego a una doble validación en la región de Atacama. En primer lugar, manipuladoras de alimentos del PAE de Junaeb Atacama evaluaron los productos desde la perspectiva de su uso y facilidad de preparación, buscando que los formatos se acoplaran bien a los sistemas de trabajo en los establecimientos educacionales. Posteriormente, representantes de establecimientos educacionales, servicios públicos y la empresa concesionaria participaron de un test de aceptabilidad sensorial con preparaciones de croquetas de jurel, nuggets, pastel de papas, charquicán y pino frío. Gabriel Zamora Mondaca, director regional (s) de Junaeb Atacama, valoró la iniciativa, enfatizando que “este tipo de iniciativas piloto, incorporan productos de alto valor nutricional provenientes de la pesca artesanal local y además consideran formatos prácticos y amigables que facilitan el trabajo diario de las manipuladoras de alimentos en los establecimientos educacionales". Por su parte, Felipe Jofré Soto, especialista en Diversificación Productiva del Proyecto GEF Humboldt II, comentó que "esta instancia nos permite avanzar desde el diseño técnico hacia una validación concreta de productos elaborados con materia prima de la pesca artesanal de Atacama, abriendo nuevas oportunidades para que el sector se integre a mercados formales e institucionales mediante productos nutritivos, competitivos y con identidad territorial". A su vez, Javiera Silva Sánchez, coordinadora de la consultoría en CREAS, hizo hincapié en que "la validación de los prototipos en el territorio es una fase clave para el escalamiento, donde la participación de representantes del ecosistema educacional entrega una mirada más cercana y enfocada en lo que realmente funciona con los estudiantes, aumentando las posibilidades de incorporar productos de la región dentro de las minutas del PAE". PASOS A SEGUIR Los prototipos que logren superar estas instancias serán validados en establecimientos educacionales de Atacama, donde los estudiantes entregarán la opinión final. Los resultados del proceso aportarán una hoja de ruta para fomentar la inversión pública y privada en el sector, sentando las bases para la replicabilidad de esta experiencia en otras pesquerías y territorios del país. A través de esta iniciativa, el Proyecto GEF Humboldt II busca articular la pesca artesanal con mercados formales e institucionales, avanzando hacia modelos productivos más sostenibles alineados con la gestión ecosistémica del Gran Ecosistema de la Corriente de Humboldt. Esfuerzo Binacional
l proyecto Humboldt II es una iniciativa binacional, ejecutada por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de Chile (SUBPESCA) y el Viceministerio de Pesca y Acuicultura del Ministerio de la Producción del Perú (PRODUCE).
Fue implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con cofinanciamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) e instituciones socias de los Estados de Chile y Perú. GALERÍAOTRAS NOTICIAS ara nadie es un misterio que el ecosistema agropecuario chileno enfrenta una prolongada megasequía que hoy afecta a más del 70% de la superficie de cultivo nacional. Esto se traduce en un agudo déficit de precipitaciones que incluso supera el 40% de los registros históricos en algunas de las zonas más claves del país. Este escenario enfrenta a la agricultura nacional —sector que consume cerca de 70% del agua superficial— a una de sus temporadas estivales más críticas, justo cuando se requiere maximizar la producción para optimizar la seguridad alimentaria de la población. Frente a esta contingencia, la implementación de tecnologías de gestión hídrica eficiente ha dejado de ser una opción, para convertirse en una necesidad imperativa de la sostenibilidad agrícola. Un paso que ya no puede dilatarse, si se considera que los sistemas de riego automatizado y precisión, pueden ser hasta 50% más eficientes que los métodos tradicionales, como el riego por surco. Una de las empresas que mayores éxitos ha alcanzado en el desarrollo de soluciones de riego inteligente, es Dripsa cuyos sistemas de goteo con control y sensores avanzados permiten aumentar la eficiencia a más de 90%, logrando ahorros reales de agua de entre 40% y 60% por hectárea. Claro que este nivel de automatización no solo significa conservación de recursos, sino también una mejora directa en la economía del agricultor, pues al aplicar agua y nutrientes (fertirriego) en la dosis y momento exactos, se evita el estrés hídrico de las plantas durante los peak de calor de diciembre y enero, optimizando el proceso de crecimiento. De hecho, los sistemas que impulsan compañías como Dripsa, han permitido a productores de frutales y viñas reportar incrementos en el rendimiento (kilos por hectárea) de entre 15% y 30%, asegurando un mejor calibre y calidad de la fruta, características esenciales para la exportación. "Hoy, la inversión en riego automatizado es la única póliza que tiene el agricultor chileno para garantizar su productividad en un contexto de cambio climático, pues no se trata solo de sobrevivir a la sequía, sino de prosperar”, afirma Max Amenábar, gerente de proyectos de Dripsa. “Nosotros -agrega el ejecutivo- hemos comprobado que, al optimizar el recurso hídrico con precisión milimétrica, no solo ahorramos un volumen de agua, sino que transformamos ese ahorro en ganancias tangibles, tales como mejor calidad de fruta, mayor rendimiento y una significativa reducción en los costos en mano de obra y fertilización". VERANO TRANQUILO PARA AGRICULTORES Durante el verano, cuando las altas temperaturas, la mayor evapotranspiración y las olas de calor ponen a prueba la disponibilidad hídrica, el control remoto del riego se vuelve un factor clave para la continuidad productiva de los predios agrícolas. A través de plataformas digitales y sistemas conectados, los agricultores pueden supervisar y ajustar sus programas de riego en tiempo real, sin necesidad de estar físicamente en el campo, lo que resulta especialmente relevante en períodos de alta demanda operativa. Este tipo de gestión permite encender, detener o modificar riegos de forma inmediata, responder ante variaciones climáticas imprevistas y evitar pérdidas de agua asociadas a errores humanos o fallas no detectadas a tiempo. Además, al integrar sensores de suelo y estaciones meteorológicas, el control remoto entrega información precisa sobre las condiciones del cultivo, facilitando decisiones oportunas y alineadas con las reales necesidades hídricas de cada sector del predio. “En un contexto de veranos cada vez más extremos, esta tecnología no solo mejora la eficiencia del uso del agua, sino que también aporta seguridad, trazabilidad y capacidad de anticipación, permitiendo a los agricultores planificar mejor sus recursos, proteger el rendimiento de los cultivos y reducir riesgos productivos en la etapa más crítica de la temporada agrícola”, complementa Max Amenábar. GALERÍAOTRAS INFORMACIONES no de los principales desafíos que enfrenta la moderna industria alimentaria, consiste en desarrollar productos que tengan la capacidad de cuidar tanto la salud de las personas como del planeta. En ese contexto, la academia y diversas instituciones de investigación público-privadas, han llevado a cabo diversos estudios orientados a revalorizar el potencial funcional y nutracéutico de una gran cantidad de subproductos agropecuarios que hoy simplemente se desechan luego del procesamiento de los frutos como, por ejemplo, orujo de uva, bagazo de cerveza, y pulpa y cáscaras de naranjas, entre muchos otros. Uno de los casos más destacados corresponde al calafate (Berberis microphylla), fruto endémico de la Patagonia rico en antioxidantes, minerales y vitaminas, que se usa principalmente para elaborar jugos, mermeladas y otros productos procesados. A pesar de este gran valor nutricional y funcional, gran parte del fruto, incluyendo la cáscara, semilla y pulpa, se considera como subproducto sin valor, por lo que se desecha durante su procesamiento y se transforma en residuos que se descomponen en vertederos o en el medio ambiente, generando gases de efecto invernadero y contribuyen al aumento de la huella de carbono agroindustrial. Para hacer frente a esta contingencia, un equipo académico del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, INTA, de la Universidad de Chile, realizó una investigación donde se demostró que estos residuos del calafate concentran una alta fracción de compuestos antioxidantes altamente bioactiva. El estudio, publicado en la revista científica Food Research International, bajo el título: “Insoluble-bound phenolics from calafate byproducts: Impact on redox status and oxidative protection in Caco-2 cells”, fue liderado por los académicos de INTA Dr. Adriano Costa de Camargo, Dr. Omar Porras y la estudiante del Doctorado en Nutrición y Alimentos Alina Concepción Álvarez, en colaboración con los investigadores María Fernanda Arias-Santé, Miltha Hidalgo, Bárbara Railef, Miguel Ángel Rincón-Cervera, Raquel Bridi y Severino Matias de Alencar. Según explican los líderes de la investigación -que se enmarca en el proyecto FONDECYT regular 1220470, y contó también con la participación de académicos de la Universidad de Almería, España; y de la Universidad de São Paulo, Brasil-, esta iniciativa surgió del interés por estudiar fracciones fenólicas que no suelen ser consideradas o analizadas, “especialmente aquellas unidas a la matriz de subproductos de frutas”. “DESECHOS” DE ALTO POTENCIAL El foco de la investigación liderada por los científicos de INTA estuvo en los compuestos fenólicos insoluble-bound (insolubles-unidos). Es decir, los polifenoles que se encuentran unidos químicamente a la fibra vegetal. Estos, a diferencia de los compuestos solubles, no se absorben en el intestino delgado, lo que les permite llegar prácticamente intactos al colon. Según explica la investigadora Alina Concepción Álvarez, el estudio reveló que los polifenoles unidos a la fibra han sido tradicionalmente subestimados para elaborar productos con propiedades funcionales. “Sin embargo esa característica es la que les permite eludir la digestión y ser bio-transformados y/o liberados por la microbiota intestinal, donde pueden ejercer efectos locales mucho más potentes (que los ingredientes tradicionales)”. Para llegar a esta conclusión, los investigadores utilizaron un modelo de células intestinales humanas, que les permitió comparar el efecto antioxidante de los compuestos insolubles con el de los extractos libres. De este modo, el equipo observó que solo se necesitaba una cantidad hasta mil veces menor de la fracción insoluble para generar el mismo, o incluso mayor, efecto protector frente al estrés oxidativo. “En términos simples -explica Álvarez-, esto significa que se requiere una dosis muchísimo menor de esta fracción, para provocar un efecto biológico relevante”. En otras palabras, el potencial funcional y nutracéutico del calafate, queda notablemente subestimada, si solo se consideran para este objetivo los extractos solubles tradicionales. Consecuentemente, el equipo liderado por los científicos de INTA demostró que la funcionalidad de un alimento no depende únicamente de la cantidad de antioxidantes que contenga, sino también de cómo estos se integran en la matriz alimentaria. PROYECCIÓN PRODUCTIVA A partir de estas conclusiones, es posible obtener evidencia clave que puede impulsar el desarrollo de nuevos ingredientes provenientes de los desechos del calafate, y que estén específicamente orientados a la salud intestinal y metabólica, así como a aplicaciones nutracéuticas. “Nuestros resultados abren la posibilidad de diseñar ingredientes donde la funcionalidad no dependa solo de polifenoles solubles, sino de su asociación con la fibra, lo que podría tener un impacto directo en la protección epitelial y la modulación del estrés oxidativo”, destacan los investigadores. Más aún, el estudio también refuerza el potencial que muchos otros subproductos de frutas y verduras chilenas, hoy subutilizados y desperdiciados a lo largo de todo el país, pueden tener dentro de un enfoque de economía circular. “Chile genera grandes volúmenes de residuos agroindustriales que aún no se valorizan. Son subproductos que pueden transformarse en ingredientes de alto impacto, reduciendo desechos y generando nuevas cadenas de valor basadas en biodiversidad local”, enfatizan los investigadores. Y si bien es un potencial extremadamente alto, también se requiere de otras herramientas para lograr su aprovechamiento absoluto, pues tal como explica el profesor Adriano Costa de Camargo, los principales desafíos hacia el futuro para implementar nuevas iniciativas de reaprovechamiento y reutilización (conocidas como food upcycling) no son científicos, sino regulatorios y de incentivo público, “para avanzar desde la investigación hacia aplicaciones concretas”. NUEVA PERSPECTIVA ALIMENTARIA El equipo de INTA también enfatizó la importancia de reconsiderar como se evalúa la funcionalidad de los alimentos, recalcando el potencial real de los compuestos investigados. En tal sentido, el estudio pudo demostrar que una fracción que normalmente se descarta, puede ser la más activa y potencialmente más relevante para la salud intestinal. “Es una invitación a avanzar hacia una investigación más integrada entre química, biología celular y sostenibilidad”, destacan los científicos. Dicho de otro modo, la ciencia pudo demostrar que la parte del calafate que normalmente se ignora y arroja a la basura (con todos los graves efectos que ello tiene para el cuidado del medioambiente), puede ser mucho más beneficiosa para nuestras células, que los extractos tradicionales del fruto que hoy se utilizan para elaborar pulpas, mermeladas o jugos. Resultados que también llaman a una profunda reflexión, respecto de la lógica que hoy tienen los paradigmas productivos, y a brindar más espacios de participación y escalamiento al ecosistema emprendedor, que en su gran mayoría ha tenido la visión y la valentía para descubrir el valor de los subproductos agropecuarios, transformándolos en alimentos de alto valor funcional que poco a poco han ganado posicionamiento de mercado, pero que requieren de más apoyo, para impulsar de verdad una bioeconomía circular que se convierta en la base principal de crecimiento de la industria alimentaria presente y futura. GALERÍAOTRAS INFORMACIONES |
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