a empresa chilena Biosamer, especializada en biotecnología y soluciones basadas en microorganismos beneficiosos para la salud, anunció el reciente lanzamiento de Cirubiotic. Este innovador producto, que se comercializará en formato de mermelada, incorpora en su formulación Bacillus coagulans Bio7 microencapsulado, cepa probiótica de desarrollo propio, que contribuye al equilibrio de la microbiota intestinal. Según explican los expertos de la compañía, la microencapsulación permite que los microorganismos mantengan su estabilidad y viabilidad, favoreciendo su llegada al intestino, y potenciando sus beneficios para la salud. Precisamente la salud intestinal se ha convertido en los últimos años en un aspecto fundamental para el bienestar femenino, debido a su relación con los procesos digestivos, inmunológicos y metabólicos. En este contexto, Cirubiotic ofrece una propuesta innovadora que combina los beneficios naturales de la ciruela con probióticos vivos y postbióticos, en un formato práctico y de consumo diario. Además de su aporte en probióticos, el producto fue elaborado sin azúcar añadida y busca transformar la rutina del cuidado digestivo (que puede ser muy compleja), en una experiencia simple, conveniente y agradable para las consumidoras. Al respecto, el Dr. Claudio Aldunate, médico y CEO de Biosamer, destaca que “Cirubiotic representa la evolución de nuestro trabajo en investigación y desarrollo de probióticos, pues como empresa biotecnológica, nuestro objetivo es acercar soluciones innovadoras y basadas en evidencia científica a las personas”. “Hoy sabemos que la salud intestinal juega un rol clave en el bienestar integral de las mujeres, y este producto busca responder a esa necesidad de manera efectiva y accesible”, agrega el especialista. Con este lanzamiento, Biosamer reafirma su compromiso con la innovación científica aplicada a la salud, acercando al mercado soluciones respaldadas por la biotecnología que responden a las necesidades actuales de bienestar y calidad de vida. Cirubiotic se suma al portafolio de desarrollos de Biosamer, consolidando el liderazgo de la compañía en el ámbito de los probióticos y la biotecnología aplicada a la salud, con soluciones que buscan mejorar la calidad de vida de las personas a través de la ciencia y la innovación. GALERÍAOTRAS NOTICIAS
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ada vez resulta más evidente que el mercado mundial de nutrición deportiva está en pleno auge y expansión. De hecho, según reportes de la consultora GlobalData tendrá una tasa de crecimiento anual compuesta de 5,4 % entre 2025 y 2030. Por ello, y a medida que los deportes de ultra resistencia siguen creciendo tanto en número de participantes como en competitividad, la capacidad de mantener un aporte energético estable y sostenido durante el ejercicio prolongado cobra cada vez más importancia. En este escenario cobra especial relevancia un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad de Swansea (Gran Bretaña), el cual demostró que el carbohidrato inteligente Palatinose™ (isomaltulosa, un carbohidrato de liberación lenta derivado del azúcar de remolacha), brinda amplios beneficios a los deportistas de ultra resistencia cuando se consume como parte de una dieta de bajo índice glucémico. En concreto, los investigadores demostraron que este ingrediente contribuye a mantener niveles más estables de glucosa en sangre y mejora la oxidación de las grasas, al tiempo que mantiene el rendimiento. EVIDENCIA SÓLIDA Los nuevos hallazgos ponen de relieve la importancia de Palatinose™ en las estrategias de nutrición deportiva destinadas a optimizar el aporte energético y la eficiencia metabólica, lo que abre nuevas posibilidades para que fabricantes de alimentos y bebidas se introduzcan en el creciente mercado de los deportes de resistencia, tanto recreativos como profesionales. El estudio de intervención en humanos, aleatorizado, controlado con placebo y cruzado, dirigido por Hamilton et al., investigó los efectos metabólicos de Palatinose™ en comparación con la maltodextrina, en nueve deportistas de ultra resistencia sanos durante un periodo de entrenamiento de cuatro semanas. En un régimen que combinaba evaluaciones de ejercicio de larga duración y esfuerzo intenso, los deportistas consumieron bebidas con carbohidratos que contenían Palatinose™ o maltodextrina en torno a las sesiones de entrenamiento durante un periodo de 28 días, incluyendo la ingesta antes, durante y después del ejercicio. Las pruebas agudas incluyeron una carrera submáxima (ejercicio de resistencia) prolongada, seguida de una carrera en cinta hasta el agotamiento, junto con la monitorización continua de la glucosa, seguimiento de la dieta y mediciones de la oxidación de sustratos para evaluar el uso de grasas frente al de hidratos de carbono, durante el ejercicio. Este enfoque ofrece una representación sólida y práctica de las respuestas metabólicas en situaciones reales de ultra resistencia. Los resultados revelaron que los deportistas que consumían Palatinose™ como parte de una dieta de bajo índice glucémico pasaban más tiempo dentro del rango objetivo de glucosa en sangre (70-140 mg/dl), lo que indica un control más estable de la glucosa con menos episodios de hipoglucemia. Este perfil glucémico más equilibrado favorece un suministro de energía más constante, lo cual es fundamental durante el ejercicio de resistencia prolongado. Al mismo tiempo, Palatinose™ provocó un aumento significativo de la oxidación de grasas durante el ejercicio, lo que refleja un mayor uso de las grasas como fuente de energía. Estos beneficios se observaron tanto de forma inmediata, durante el ejercicio, como de manera sostenida a lo largo del periodo de intervención de cuatro semanas, lo que sugiere un “efecto de entrenamiento” que mejora la capacidad del organismo para utilizar las grasas con el tiempo, y que favorece un suministro energético más estable gracias a la reducción de los episodios de hipoglucemia. Estos beneficios se lograron sin que se produjera ninguna disminución del rendimiento en pruebas de resistencia, ya que los deportistas obtuvieron resultados comparables tanto con Palatinose™ como con la maltodextrina. NUEVA FRONTERA EN NUTRICIÓN DEPORTIVA Este estudio ofrece información valiosa sobre cómo una selección específica de hidratos de carbono puede favorecer la eficiencia metabólica y la gestión de la energía en condiciones de entrenamiento exigentes y reales. Al respecto, el Dr. Stephan Theis, Head of Nutrition Science and Communication de BENEO, comentó que “este estudio utiliza la monitorización continua de la glucosa para evaluar la ingesta a largo plazo de Palatinose™ en el contexto de los deportes de ultra resistencia, lo que lo convierte en el primero de su clase”. Theis enfatizó que los resultados son muy alentadores, ya que “confirman los datos previos que indican que Palatinose™ ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en sangre y favorece una mayor quema de grasas, al tiempo que demuestran que estos beneficios metabólicos persisten durante largos periodos de tiempo”. “Esto refuerza el papel de Palatinose™ como una opción de hidratos de carbono verdaderamente eficaz para la estabilidad metabólica y las adaptaciones inducidas por el entrenamiento en los deportes de (ultra)resistencia”, agregó. Esta investigación también es especialmente relevante en un contexto donde las disciplinas de ultra resistencia siguen creciendo y profesionalizándose. La participación en el trail running, por ejemplo, se ha duplicado en los últimos tres años, lo que pone de manifiesto el creciente interés por los deportes de ultra resistencia, tanto entre los aficionados como entre los deportistas profesionales. Otra ventaja práctica y efectiva radica en que PalatinoseTM se puede utilizar en diversos formatos, como bebidas deportivas, polvos, geles o barritas, entre otros. Además, permite incluir declaraciones de propiedades saludables de la EFSA por su menor aumento de los niveles de glucosa en sangre al sustituir azúcares de alto índice glucémico, así como por su contribución a la recuperación de la función muscular normal tras un ejercicio físico muy intenso y/o prolongado. GALERÍAOTRAS NOTICIAS na de las enfermedades más complejas que puede sufrir la población, tanto en Chile como en el mundo, es la disfagia, cuyo diagnóstico representa un desafío complejo en el ámbito clínico y alimentario. Este cuadro es particularmente más complejo entre los adultos mayores y pacientes neurológicos, para quienes es fundamental adaptar toda su dieta, de modo de poder garantizar seguridad en la deglución. Sin embargo, las soluciones disponibles hoy en el mercado, para tratar esta enfermedad desde el ámbito nutricional, suelen tener baja calidad organoléptica, lo que impacta de manera negativamente en la experiencia alimentaria de los pacientes. Esto se traduce directamente en disminución e, incluso, pérdida de atributos vitales como sabor, aroma, textura y apariencia de los alimentos, lo cual no solo afecta la ingesta, sino también la calidad de vida de las personas, al restringir componentes esenciales y directamente asociados al acto de comer. Más aún, un alimento que pueda deglutirse, pero que es insípido o desagradable para el paciente, puede contribuir al desperdicio alimentario, debido a que su mal sabor se traduce mayoritariamente en rechazo y pérdida de gran cantidad de porciones, afectando tanto a la nutrición de las personas como a la preservación del medio ambiente. INNOVACIÓN NACIONAL AVANZADA Frente este complejo escenario, la startup nacional Fagiafood ha desarrollado una línea de soluciones que permiten a las personas afectadas por esta enfermedad, optimizar considerablemente su ingesta nutricional y calidad de vida. La gama de productos comercializada por Fagiafood, está basada en ciencia de alimentos y reología aplicada, orientadas a estandarizar la viscosidad y estructura de alimentos y líquidos, procurando mantener sus propiedades sensoriales. Esta innovación biotecnológica se traduce en un amplio portafolio de soluciones, pensado para adaptarse a los distintos cuadros de esta enfermedad, y que se compone de tres tecnologías complementarias: DEGLUTEX®: espesante tipo clear a base de hidrocoloides, diseñado para modificar la viscosidad de los líquidos, manteniendo su transparencia, sabor y apariencia. Presenta estabilidad en el tiempo y resistencia a la acción de amilasa salival, permitiendo una mayor reproducibilidad en entornos clínicos y domiciliarios. GELYTEX®: sistema gelificante que permite estructurar purés y preparaciones líquidas en matrices firmes y estables, mejorando la presentación del alimento sin comprometer su seguridad. Su aplicación contribuye a mejorar la adherencia y nutrición, además de reducir el desperdicio en servicios de alimentación. AIRETEX®: texturizante aireante que permite generar espumas aireadas a partir de líquidos, orientado principalmente a la estimulación sensorial en pacientes con disfagia severa, donde la vía oral funcional está limitada, permitiendo reintroducir estímulos de sabor y aroma de manera segura. Según explican los especialistas de Fagiafood, “estas soluciones han sido desarrolladas considerando marcos internacionales de estandarización de textura, como IDDSI, y buscan aportar a la implementación de prácticas más seguras, eficientes y reproducibles en la industria alimentaria y de salud, sin perder de vista la dimensión sensorial y humana de la alimentación”. Para complementar estos esfuerzos, el equipo investigador de la startup nacional, que tuvo una exitosa participación en la versión 2025 de Espacio Food & Service, ha continuado avanzando en nuevas líneas de desarrollo y expansión vinculadas a alimentación clínica y foodtech Estas actividades incluyeron vinculaciones comerciales en Perú asociadas al ámbito de disfagia y alimentación adaptada, que les permitirán expandir en el corto plazo sus ventas en el mercado sudamericano. GALERÍAOTRAS NOTICIAS no de los principales desafíos que enfrenta la moderna industria alimentaria, consiste en desarrollar productos que tengan la capacidad de cuidar tanto la salud de las personas como del planeta. En ese contexto, la academia y diversas instituciones de investigación público-privadas, han llevado a cabo diversos estudios orientados a revalorizar el potencial funcional y nutracéutico de una gran cantidad de subproductos agropecuarios que hoy simplemente se desechan luego del procesamiento de los frutos como, por ejemplo, orujo de uva, bagazo de cerveza, y pulpa y cáscaras de naranjas, entre muchos otros. Uno de los casos más destacados corresponde al calafate (Berberis microphylla), fruto endémico de la Patagonia rico en antioxidantes, minerales y vitaminas, que se usa principalmente para elaborar jugos, mermeladas y otros productos procesados. A pesar de este gran valor nutricional y funcional, gran parte del fruto, incluyendo la cáscara, semilla y pulpa, se considera como subproducto sin valor, por lo que se desecha durante su procesamiento y se transforma en residuos que se descomponen en vertederos o en el medio ambiente, generando gases de efecto invernadero y contribuyen al aumento de la huella de carbono agroindustrial. Para hacer frente a esta contingencia, un equipo académico del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, INTA, de la Universidad de Chile, realizó una investigación donde se demostró que estos residuos del calafate concentran una alta fracción de compuestos antioxidantes altamente bioactiva. El estudio, publicado en la revista científica Food Research International, bajo el título: “Insoluble-bound phenolics from calafate byproducts: Impact on redox status and oxidative protection in Caco-2 cells”, fue liderado por los académicos de INTA Dr. Adriano Costa de Camargo, Dr. Omar Porras y la estudiante del Doctorado en Nutrición y Alimentos Alina Concepción Álvarez, en colaboración con los investigadores María Fernanda Arias-Santé, Miltha Hidalgo, Bárbara Railef, Miguel Ángel Rincón-Cervera, Raquel Bridi y Severino Matias de Alencar. Según explican los líderes de la investigación -que se enmarca en el proyecto FONDECYT regular 1220470, y contó también con la participación de académicos de la Universidad de Almería, España; y de la Universidad de São Paulo, Brasil-, esta iniciativa surgió del interés por estudiar fracciones fenólicas que no suelen ser consideradas o analizadas, “especialmente aquellas unidas a la matriz de subproductos de frutas”. “DESECHOS” DE ALTO POTENCIAL El foco de la investigación liderada por los científicos de INTA estuvo en los compuestos fenólicos insoluble-bound (insolubles-unidos). Es decir, los polifenoles que se encuentran unidos químicamente a la fibra vegetal. Estos, a diferencia de los compuestos solubles, no se absorben en el intestino delgado, lo que les permite llegar prácticamente intactos al colon. Según explica la investigadora Alina Concepción Álvarez, el estudio reveló que los polifenoles unidos a la fibra han sido tradicionalmente subestimados para elaborar productos con propiedades funcionales. “Sin embargo esa característica es la que les permite eludir la digestión y ser bio-transformados y/o liberados por la microbiota intestinal, donde pueden ejercer efectos locales mucho más potentes (que los ingredientes tradicionales)”. Para llegar a esta conclusión, los investigadores utilizaron un modelo de células intestinales humanas, que les permitió comparar el efecto antioxidante de los compuestos insolubles con el de los extractos libres. De este modo, el equipo observó que solo se necesitaba una cantidad hasta mil veces menor de la fracción insoluble para generar el mismo, o incluso mayor, efecto protector frente al estrés oxidativo. “En términos simples -explica Álvarez-, esto significa que se requiere una dosis muchísimo menor de esta fracción, para provocar un efecto biológico relevante”. En otras palabras, el potencial funcional y nutracéutico del calafate, queda notablemente subestimada, si solo se consideran para este objetivo los extractos solubles tradicionales. Consecuentemente, el equipo liderado por los científicos de INTA demostró que la funcionalidad de un alimento no depende únicamente de la cantidad de antioxidantes que contenga, sino también de cómo estos se integran en la matriz alimentaria. PROYECCIÓN PRODUCTIVA A partir de estas conclusiones, es posible obtener evidencia clave que puede impulsar el desarrollo de nuevos ingredientes provenientes de los desechos del calafate, y que estén específicamente orientados a la salud intestinal y metabólica, así como a aplicaciones nutracéuticas. “Nuestros resultados abren la posibilidad de diseñar ingredientes donde la funcionalidad no dependa solo de polifenoles solubles, sino de su asociación con la fibra, lo que podría tener un impacto directo en la protección epitelial y la modulación del estrés oxidativo”, destacan los investigadores. Más aún, el estudio también refuerza el potencial que muchos otros subproductos de frutas y verduras chilenas, hoy subutilizados y desperdiciados a lo largo de todo el país, pueden tener dentro de un enfoque de economía circular. “Chile genera grandes volúmenes de residuos agroindustriales que aún no se valorizan. Son subproductos que pueden transformarse en ingredientes de alto impacto, reduciendo desechos y generando nuevas cadenas de valor basadas en biodiversidad local”, enfatizan los investigadores. Y si bien es un potencial extremadamente alto, también se requiere de otras herramientas para lograr su aprovechamiento absoluto, pues tal como explica el profesor Adriano Costa de Camargo, los principales desafíos hacia el futuro para implementar nuevas iniciativas de reaprovechamiento y reutilización (conocidas como food upcycling) no son científicos, sino regulatorios y de incentivo público, “para avanzar desde la investigación hacia aplicaciones concretas”. NUEVA PERSPECTIVA ALIMENTARIA El equipo de INTA también enfatizó la importancia de reconsiderar como se evalúa la funcionalidad de los alimentos, recalcando el potencial real de los compuestos investigados. En tal sentido, el estudio pudo demostrar que una fracción que normalmente se descarta, puede ser la más activa y potencialmente más relevante para la salud intestinal. “Es una invitación a avanzar hacia una investigación más integrada entre química, biología celular y sostenibilidad”, destacan los científicos. Dicho de otro modo, la ciencia pudo demostrar que la parte del calafate que normalmente se ignora y arroja a la basura (con todos los graves efectos que ello tiene para el cuidado del medioambiente), puede ser mucho más beneficiosa para nuestras células, que los extractos tradicionales del fruto que hoy se utilizan para elaborar pulpas, mermeladas o jugos. Resultados que también llaman a una profunda reflexión, respecto de la lógica que hoy tienen los paradigmas productivos, y a brindar más espacios de participación y escalamiento al ecosistema emprendedor, que en su gran mayoría ha tenido la visión y la valentía para descubrir el valor de los subproductos agropecuarios, transformándolos en alimentos de alto valor funcional que poco a poco han ganado posicionamiento de mercado, pero que requieren de más apoyo, para impulsar de verdad una bioeconomía circular que se convierta en la base principal de crecimiento de la industria alimentaria presente y futura. GALERÍAOTRAS INFORMACIONES |
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