l fabricante alemán de ingredientes funcionales BENEO, puso en marcha una auténtica revolución de sabor en el segmento de la confitería, con el lanzamiento de su nueva gama de caramelos duros sin azúcar endulzados con “Isomalt”. Presentados en formato “Sweets Box”, estos productos aspiran a derribar paradigmas y a reinventar una categoría que enfrentaba diversos desafíos derivados de las nuevas tendencias de consumo saludables. Es así como la gama presentada por BENEO incluye una atractiva selección de caramelos duros sin azúcar de última generación, que buscan conquistar al mercado gracias a su aspecto y propiedades organolépticas, estructuradas a partir del aporte que brinda el nuevo sustituto del azúcar Isomalt. Desarrollada gracias a una estrecha colaboración entre expertos en análisis de mercado y especialistas en aplicaciones de BENEO, la “Sweets Box” presenta una selección de prototipos diseñados para impulsar la innovación en esta categoría, ofreciendo soluciones inspiradoras y prácticas para los fabricantes, que combinan indulgencia y valor saludable. Con este producto, el fabricante alemán demostró que los caramelos duros sin azúcar pueden adaptarse a las diferentes necesidades del público, incluyendo las tendencias de sabores y las ocasiones de consumo. INGREDIENTES ATRACTIVOS Y EXÓTICOS Entre lo más destacado de la colección se encuentra una serie de conceptos de caramelos inspirados en bebidas que plasman experiencias familiares relacionadas, en un formato de confitería práctico: Caramelo relleno de líquido con sabor a yuzu y matcha: este concepto incluye caramelos duros con sabores gourmet, que están ganando popularidad entre los consumidores que buscan experiencias gustativas más novedosas y diferenciadas. BENEO se ha sumado a la moda del matcha con un concepto de inspiración asiática, que combina el cítrico yuzu con un relleno líquido de matcha. Este concepto responde a las tendencias de las redes sociales y a la creciente demanda de combinaciones de sabores únicas, al tiempo que aporta una experiencia multisensorial que combina sabor, textura y atractivo visual. Caramelo de café y caramelo: en consonancia con el crecimiento del mercado mundial de la cafeína, que se prevé alcance un tasa compuesta anual de 9% en los próximos cinco años, este caramelo duro con sabor a café proporciona un aporte de cafeína con sabor intenso y equilibrado. Una opción práctica y sin azúcar para consumir sobre la marcha y que responde a la demanda de productos que favorecen la concentración y el estado de alerta en los ajetreados estilos de vida actuales. Caramelo de bebida energética: respondiendo a la misma demanda de un rápido aporte de cafeína, este concepto traslada el característico perfil de sabor de las bebidas energéticas al formato de caramelo duro. Se dirigen especialmente a los jóvenes adultos, brindándoles una forma práctica de disfrutar de la cafeína en un formato sin azúcar que se puede compartir. Todos los nuevos conceptos de caramelos incorporan Isomalt, edulcorante derivado de la remolacha azucarera, que poco a poco se ha posicionado con fuerza en el mercado para caramelos duros sin azúcar. Ofrece un sabor suave similar al del azúcar sin efecto refrescante, lo que lo hace adecuado para una amplia gama de perfiles de sabor, y permitiendo crear productos de bajas calorías y que no dañan los dientes. Al mismo tiempo, Isomalt facilita el desarrollo de productos de confitería visualmente llamativos gracias a que garantiza mayor estabilidad de color y efectos marmolados, utilizando hasta cuatro colores distintos. Además, su baja higroscopicidad evita el derretimiento de los caramelos en la piel y favorece una mayor vida útil, mientras que sus propiedades de procesamiento permiten crear diseños precisos de varias capas y rellenos. Asimismo, su baja solubilidad hace que se disuelva más lentamente en la boca, lo que prolonga la experiencia de consumo. RESPUESTAS ÁGILES PARA EL MERCADO Como se prevé que el mercado de dulces funcionales crezca a una tasa anual compuesta de 8% entre 2025 y 2033, los nuevos productos conceptuales de BENEO ofrecen una gran oportunidad de atender la creciente demanda de dulces que combinan placer con valor añadido. Al respecto, Klaudia Volmer, Product Manager Functional Carbohydrates en BENEO, comenta que “los caramelos duros siguen siendo un formato muy versátil con un importante potencial aún sin explotar”. La ejecutiva añade que mediante esta presentación la compañía demuestra que la combinación de los conocimientos del mercado con la experiencia técnica, “puede abrir nuevas oportunidades de innovación”. “Como sustituto del azúcar número uno a nivel mundial para los caramelos duros, el Isomalt desempeña un papel fundamental en este ámbito, pues permite a los fabricantes crear productos sin azúcar que satisfacen las expectativas actuales en cuanto a sabor, funcionalidad y atractivo visual”, comenta Volmer, enfatizando que esta solución “abrirá la puerta a nuevas y emocionantes posibilidades para nuestros clientes, aportando una nueva relevancia a una aplicación muy tradicional”. GALERÍAOTRAS NOTICIAS
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epresentantes del Programa TT Green Foods, ejecutado por el Centro Tecnológico CREAS, participaron del Summit Tecnológico de Valorización y Economía Circular 2026, organizado por Corfo. En dicha instancia, los expertos pudieron, desde la experiencia, presentar los desafíos que enfrentan las nuevas tecnologías en la búsqueda de soluciones para un futuro más sostenible en la industria agroalimentaria. Julissa Santis, gerente de TT Green Foods, y Diego Romero, gestor tecnológico del programa, participaron en la jornada matutina "De descarte a valor: soluciones tecnológicas que transforman la industria". Santis expuso en las Tech Talks, mientras que Romero integró el “Panel Circular”. En ambos espacios se abordaron los desafíos y oportunidades para impulsar soluciones tecnológicas con impacto en la economía circular. Entre los temas analizaron, destacaron la importancia del trabajo colaborativo entre instituciones vinculadas a la innovación, y el desarrollo tecnológico. Asimismo, se relevó la necesidad de impulsar el escalamiento de estas soluciones mediante mecanismos de financiamiento adecuados. Otro aspecto clave fue la validación y aplicación de innovaciones en terreno, con el objetivo de permitir que las tecnologías desarrolladas respondan de manera efectiva a las necesidades de la industria agroalimentaria. Al respecto, Macarena Aljaro, directora de Programas Tecnológicos Asociativos de Corfo, enfatizó que el desarrollo de nuevas tecnologías desde la innovación debe ir orientado a resolver problemas concretos, como el manejo de residuos y la creación de nuevos insumos. “Hoy existe quizá mayor número de negocios que van detrás de alternativas de residuos o de nuevos insumos. Y gran parte de lo que mostró TT Green, con la serie de desarrollo en temas de biodigestores o en dar uso a residuos, por ejemplo, logra conectar con esa necesidad de la industria”, enfatizó. Por su parte, Julissa Santis afirmó que “como TT Green Foods hemos trabajado y seguiremos trabajando para poder cerrar esta brecha que existe entre la investigación y la industria, de manera de poder llegar con distintas soluciones sostenibles al mercado. Para eso, seguiremos trabajando con las distintas instituciones públicas y privadas que nos puedan ayudar en este camino”. La actividad también reunió a representantes de diversos programas e iniciativas vinculadas a la innovación, sostenibilidad y economía circular, como Agrosimbiosis; BioChar Chile; Trongkai; Univiveros; Agrosphere, Looped y ODEPA, entre otros, fortaleciendo la colaboración entre los actores estratégicos del ecosistema emprendedor y biotecnológico nacional. GALERÍAOTRAS NOTICIAS a búsqueda de materiales más sostenibles para la construcción ha llevado a investigadores de la Universidad de La Serena a desarrollar paneles aglomerados utilizando semillas de papaya. Esta revolucionaria iniciativa busca transformar este subproducto en una alternativa viable, circular y sostenible a los tableros tradicionales de madera, aportando a la reducción del impacto ambiental y al aprovechamiento de residuos orgánicos que, de otro modo, contribuirían a aumentar la crisis de desperdicio. “Observamos que la semilla de papaya, que queda tras su procesamiento comercial, puede tener potencial para generar un material alternativo para la construcción”, comentó el académico del Departamento de Ingeniería en Construcción de la Universidad de La Serena, Dr. Amin Nazer Varela (quien es uno de los investigadores que participa en este proyecto). “Consecuentemente propusimos utilizarla como sustituto de madera aglomerada, por sus propiedades biológicas y fibrosas, y basándonos en experiencias previas con residuos como cáscaras de nuez y orujo de oliva. Además, descubrimos que no existían investigaciones internacionales previas sobre el uso de semillas de papaya en este tipo de materiales”, agregó el investigador. Este trabajo se enmarca en la publicación de la tesina titulada “Evaluación técnica de un panel aislante aglomerado basado en semillas de papaya”, desarrollada por el exalumno de la Universidad de La Serena Franklin Ogalde junto con el Dr. Nazer. Dicho estudio evaluó la viabilidad técnica de reutilizar semillas de papaya en la fabricación de paneles aislantes para construcción, aportando a la valorización de residuos agroindustriales y al desarrollo de materiales más sostenibles en la región de Coquimbo. Respecto de este punto, el doctor Nazer, quien es especialista en Ingeniería de la Construcción y cuenta también con un Máster en Energías Renovables, explicó que durante los estudios de laboratorio se logró transformar la semilla de papaya en un material con potencial para la construcción, con propiedades térmicas, acústicas y buena estabilidad, “aunque requiere protección frente a la humedad”. “Más allá de eso -añade-, se cumplió el objetivo de recuperar y valorizar un residuo de manera interesante para el sector”. Nazer también enfatiza que “el proceso comenzó con el muestreo, lavado y secado de semillas de papaya provenientes de una empresa familiar. Luego, una etapa clave fue definir el tamaño adecuado de las partículas mediante curvas granulométricas y pruebas de trituración, hasta lograr una distribución óptima con menos espacios vacíos”. El investigador también puntualizó que para conformar las placas se utilizó un adhesivo comercial, acetato de polivinilo (PVAc), que es de bajo costo y fácil acceso, probando distintas dosificaciones hasta obtener un material estable y resistente. “Para optimizar este proceso trabajamos con las semillas en condición de humedad controlada denominada ‘saturado superficialmente seco’, lo que permitió reducir a la mitad la cantidad de adhesivo necesario, y conformar las placas del prototipo denominado internamente como Papaya SIP”, detalló. El Dr. Nazer también recalcó que aun cuando el objetivo inicial era desarrollar un material para construcción sustentable y de bajo costo, “el producto también permite fabricar elementos biodegradables como maceteros, cajas o souvenirs, ya que puede moldearse, pintarse y adquirir gran solidez al endurecer”. El siguiente paso del proyecto es avanzar hacia la transferencia tecnológica y acercar esta innovación a pymes o empresas que tengan la capacidad de producción industrial necesaria para su lanzamiento al mercado. GALERÍAOTRAS NOTICIAS Cómo producir más alimentos con menos agua? ¿Qué papel tendrán la inteligencia artificial y la robótica en los campos agrícolas? ¿Es posible desarrollar sistemas productivos más sostenibles sin comprometer la competitividad? Estas son solo algunas de las preguntas que marcarán Agro-Tech O’Higgins, encuentro nacional e internacional que reunirá a especialistas, investigadores, empresas y emprendedores para reflexionar sobre el futuro del agro y las tecnologías que ya están revolucionando la industria alimentaria. El evento, organizado por la Universidad de O’Higgins y apoyado por CORFO, se realizará los días 26 y 27 de junio en el Campus Colchagua de la casa de estudios, en San Fernando, consolidándose como un espacio para conectar conocimiento científico, innovación tecnológica y desarrollo productivo territorial. Durante dos jornadas, el encuentro abordará tres grandes ejes:
Para tales efectos, la programación considera conferencias magistrales de expertos internacionales provenientes de Estados Unidos, España, México y Uruguay, además de exposiciones de investigadores, empresas y startups que desarrollan soluciones concretas para los desafíos actuales del sector. Entre los temas destacados se encuentran la economía circular aplicada a la agroindustria, el impacto del cambio climático sobre los polinizadores y la producción de alimentos, el uso de inteligencia artificial para monitorear cultivos y recursos hídricos, robótica agrícola, la agricultura de precisión y la vigilancia tecnológica de enfermedades emergentes en sistemas productivos. Además, se presentarán innovaciones vinculadas al desarrollo de alimentos de alto valor nutricional, producción sostenible, hidroponía, sensorización, monitoreo inteligente y nuevas herramientas digitales orientadas a optimizar la toma de decisiones en el sector agroalimentario. INNOVACIÓN Y EMPRENDIMIENTO Uno de los aspectos distintivos de Agro-Tech O’Higgins será su showroom de innovación, donde empresas, emprendedores e instituciones podrán exhibir tecnologías, generar redes de colaboración y explorar oportunidades de transferencia tecnológica. Dicha instancia busca acercar los avances científicos a las necesidades reales del territorio, fortaleciendo la competitividad y sostenibilidad de una de las actividades económicas más relevantes para la Región de O’Higgins. Al respecto, la vicerrectora de Investigación y Postgrado de la Universidad de O’Higgins, Paula Irles, manifestó su plena satisfacción con este hito tecnológico , destacando que se trata “de un evento muy importante para la casa de estudios regional”. “Estamos muy contentos de organizar por primera vez este evento de innovación y emprendimiento en nuestra región, relacionado con temas de la agroindustria y agroalimentaria, pues como universidad estatal y pública tenemos un fuerte compromiso territorial, y este tipo de actividades potencian el quehacer de nuestros académicos y los vinculan con actores importantes del sector productivo, privado y de la academia”, precisó la autoridad académica. A su vez, María Alejandra Cuevas, directora de Transferencia e Innovación de la casa de estudios superiores, explicó Agro-Tech O’Higgins brindará “un espacio de encuentro entre empresa, academia e instituciones públicas, que busca desarrollar y potenciar el ecosistema de innovación regional”. “Esperamos contar con la visita de todos quienes se sientan atraídos por estas temáticas y puedan estar presentes en el Campus Colchagua de nuestra Universidad el próximo viernes 26 y sábado 27 de junio”, puntualizó. GALERÍA n año después de que la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) comenzara a exigir resultados concretos a las empresas chilenas, el mercado del packaging ya no es el mismo. La norma, que obliga a los productores a hacerse cargo del ciclo de vida completo de sus envases, ha acelerado un cuestionamiento que antes era solo voluntaria: ¿cómo impulsar de manera concreta y decidida una visión más amplia sobre la circularidad y la responsabilidad compartida entre fabricantes, marcas, consumidores y sistemas de recuperación? Al respecto, Fernanda Salas, gerenta de Marketing PACCE de la empresa SIG, especializada en soluciones de envasado aséptico, este cambio regulatorio ha tenido un efecto directo en la forma en que los clientes toman decisiones estratégicas. "Hoy los clientes están mucho más informados y también más exigentes. No solo están preguntando qué envase usar, sino cómo ese envase les ayuda a cumplir con la regulación, optimizar costos y avanzar en sus compromisos de sostenibilidad", enfatiza la ejecutiva. Desde su punto de vista, aspectos como la cantidad de material utilizado, el diseño del envase y su reciclabilidad real han pasado a ocupar un lugar central en las conversaciones comerciales. "Por ejemplo -asegura-, vemos mucho interés en optimizar tamaños para evitar sobreconsumo de material, algo que no solo mejora la huella ambiental, sino que también tiene un impacto directo en las tarifas REP". AVANCES CONCRETOS Y BRECHAS Pese a la coincidencia en el diagnóstico, no todos los rubros enfrentan esta transición al mismo ritmo. De acuerdo con Fernanda Salas, las categorías de alto volumen como jugos, lácteos y vinos tienen mayor urgencia por migrar a envases reciclables, porque el volumen impacta directamente en las tarifas que deben pagar. En estos segmento, “el packaging deja de ser solo un tema operativo y pasa a ser una decisión estratégica con impacto en costo, cumplimiento y posicionamiento de marca", afirma la ejecutiva de SIG. En el reverso de esta medalla evolutiva se ubican las pymes y los sectores con mayores barreras técnicas, como aquellos que requieren estructuras multicapa complejas o alta resistencia logística. Todos ellos avanzan más lento, debido fundamentalmente a limitaciones de inversión y la falta de alternativas disponibles en el mercado. TRANSICIÓN CON RUMBO CLARO La Ley REP también ha impulsado el interés por soluciones monomateriales en formatos como Bag-in-Box y Spouted Pouch, aunque el sistema regulatorio aún no diferencia proporcionalmente entre distintos niveles de reciclabilidad. Para Fernanda Salas este es el camino que se debe seguir. “Ahí es donde SIG está siendo proactivo, desarrollando soluciones que acompañan la evolución de las necesidades del mercado y anticipan las tendencias regulatorias y de circularidad de largo plazo, no solo respondiendo a la normativa actual", explica. Estos esfuerzos, así como la existencia de metas claras y exigentes establecidas por ley, permiten que Chile se posiciona como referente en la materia a nivel regional, pues los demás países de América del Sur aún están en etapas de definición con enfoques más voluntarios. Sin embargo, la brecha entre regulación e infraestructura de reciclaje sigue siendo un desafío pendiente, pues aún cuando nuestro país está más avanzado a nivel regulatorio, “la infraestructura de recolección y reciclaje todavía está en desarrollo. Esa brecha es el principal desafío que hay que cerrar", puntualiza la ejecutiva de SIG. Frente a este escenario donde coexisten certezas e incertidumbres, la industria alimentaria chilena enfrenta un punto de inflexión: las empresas que anticipen los cambios y adapten sus portafolios a criterios de circularidad serán las que dominen el mercado. Esto porque cumplirán con la ley, pero también estarán mejor preparadas para responder a las expectativas de consumidores, reguladores y cadenas de valor que cada vez demandan soluciones más circulares y responsables. GALERÍAOTRAS NOTICIAS l actual escenario de cambio climático, estrés hídrico y fenómenos atmosféricos extremos que enfrenta nuestro país, representan un complejo desafío para la producción segura y eficiente de alimentos. Tomando en cuenta dicho contexto, el Doctor en Recursos Genéticos Vegetales y académico del Instituto de Ciencias Agroalimentarias, Animales y Ambientales (ICA3), de la Universidad de O’Higgins (UOH) Virgilio Gavicho Uarrota, puso en marcha una interesante investigación denominada “Crecimiento y asignación de carbono en maíz en respuesta al sombreamiento”. Este estudio busca aportar nuevas estrategias para el desarrollo de variedades más resilientes de este cereal para enfrentar en forma más efectiva eventuales escenarios de disminución de radiación solar, alto crecimiento poblacional e incremento exponencial de la demanda alimentaria. Para el investigador esta variables ya están presentes en el escenario actual, lo que exige producir mayor cantidad de alimentos en condiciones cada vez más complejas, entre las cuales destaca una disminución constante de la radiación solar, que abarca 4% en los últimos 50 años. “Nuestro primer paso en el estudio -explica el académico de la UOH- fue comprender cómo respondía el maíz híbrido de variedad T-540 frente al efecto de sombreamiento, desde la etapa del crecimiento vegetativo V6 hasta el final del crecimiento vegetativo (etapa VT), caracterizada por la aparición de la panoja (flor masculina), obteniendo resultados sobre parámetros morfológicos y fisiológicos”. En esta fase del estudio se verificó que las plantas en condiciones de sombreamiento presentaron mayor altura y contenido de clorofila b, “como una estrategia para captar más luz con la cual sostener la producción de carbono”, puntualiza el Dr. Uarrota. Esto significa que ciertas plantas de maíz poseen mecanismos naturales para adaptarse a condiciones de baja luz y mantener parcialmente su desarrollo, así como el rendimiento del grano, lo que, en opinión del académico representa indicios prometedores en términos de proyecciones de cultivo. IDENTIFICACIÓN GENÉTICA El Dr. Uarrota, quien también se desempeña como docente de la escuela de Ingeniería Agronómica en la UOH, asegura que en futuros estudios incorporarán mediciones asociadas a temperatura del suelo, intensidad lumínica y velocidad del viento en las parcelas experimentales, “además de evaluar variedades provenientes de distintas regiones del país orientadas a comparar el comportamiento genético, fisiológico y productivo”. Uarrota considera que esta actividad prevé el mayor aprovechamiento de la diversidad genética disponible, especialmente de aquella que se encuentran en las semillas cultivadas por agricultores locales que ya pudieran tener cierta tolerancia al sombreamiento, o estar adaptadas a diferentes territorios debido al paso del tiempo. “Los agricultores locales, que en su mayoría son los guardianes de semillas conservan materiales genéticos que han sido cultivados por generaciones en distintas condiciones ambientales del país”, enfatiza, especificando que muchas de esas variedades tradicionales probablemente ya desarrollaron mecanismos naturales de adaptación a la menor radiación solar. “El desafío -agrega el académico- consiste en identificar y aprovechar esa diversidad genética a partir de ensayos agronómicos en distintas condiciones de luz, análisis fisiológicos, bioquímicos, caracterización molecular del ADN, y evaluación de bancos de germoplasma para identificar genes asociados a tolerancia al sombreamiento que nos permitan avanzar hacia cultivos de maíz más resilientes, productivos y preparados para las futuras condiciones climáticas”. MAYOR SEGURIDAD ALIMENTARIA Virgilio Uarrota, también considera que esta investigación constituye una estrategia para la seguridad alimentaria del país de cara a las próximas décadas, considerando que Chile podría enfrentar mayores exigencias de producción agrícola asociadas al crecimiento demográfico, variaciones climáticas y reducción de condiciones óptimas para los cultivos. En tal sentido, el académico cree necesario continuar con la validación de semillas en distintas zonas agroclimáticas, desarrollar nuevas líneas adaptadas y posteriormente incorporar estos cultivos a sistemas productivos capaces de sustentar rendimientos estables frente a escenarios de menor luminosidad, estrés hídrico y altas temperaturas. “En los próximos 20 años -asegura- Chile necesitará producir más alimentos utilizando menos recursos y enfrentando condiciones ambientales distintas a las actuales. Por eso debemos avanzar desde ahora en investigaciones que permitan seleccionar materiales más eficientes y adaptados”. Para el Dr. Uarrota la idea no es solamente obtener maíces que toleren menor radiación, sino también cultivos capaces de mantener productividad, estabilidad y calidad en diferentes territorios del país. “Todo este trabajo requiere etapas de evaluación fisiológica, análisis genético, validación en campo y transferencia tecnológica para que, a futuro, podamos responder a las nuevas demandas agrícolas y alimentarias”, concluye el docente de la UOH, reiterando la importancia de avanzar en investigaciones sobre tolerancia genética en otras semillas. GALERÍAOTRAS NOTICIAS n la actualidad, la industria mundial de alimentos y bebidas experimenta una constante y profunda transformación, impulsada por la compleja evolución de un contexto social y comercial cada vez más complejo y disruptivo. Este escenario, que para muchos expertos constituye una auténtica “Revolución 5.0” que supera los límites de lo meramente digital, se caracteriza por la multiplicación de avances tales como, por ejemplo:
Todas estas variables, que cada día cobran más relevancia tanto en el sector industrial como en el ecosistema emprendedor, están redefiniendo la forma en que se diseñan, producen y valorizan los alimentos. Esto implica la necesidad de actualizar y perfeccionar constantemente, los conocimientos, competencias y habilidades de todos los profesionales que hoy se desempeñan en este sector, de modo que puedan adaptarse en forma más ágil y eficiente a estos cambios. IMPULSANDO LA MEJORA CONTINUA En este desafiante contexto, la Escuela de Alimentos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, impartirá un nuevo diplomado diseñado para impulsar el crecimiento moderno, eficiente, seguro y sostenible del sector. El programa está dirigido a todos los profesionales de Chile y Sudamérica vinculados a la industria alimentaria, nutrición, ingeniería, I+D, innovación, calidad, producción, emprendimientos Foodtech y áreas afines, que busquen actualizar sus competencias y fortalecer una mirada estratégica sobre el futuro del sector. Según explican desde la dirección de la Escuela de Alimentos, la propuesta formativa del nuevo diplomado integra cuatro ámbitos clave:
Además, considera el análisis de casos reales, una aproximación multidisciplinaria y la conexión entre academia, industria y transferencia tecnológica. MODERNIDAD Y PRESTIGIOSO EQUIPO DOCENTE El programa se desarrollará en formato online executive, lo que permite la participación de profesionales que se desempeñan en distintas regiones y países, compatibilizando la formación con sus responsabilidades laborales. Contempla 120 horas de formación, con clases los viernes de 18:00 a 20:00 hrs y algunos sábados durante el semestre, con acompañamiento permanente mediante sistema de Aula Virtual, actividades aplicadas, foros de discusión y espacios de trabajo colaborativo. El cuerpo docente reúne académicos de la Escuela de Alimentos PUCV, especialistas de la Universidad Autónoma de Barcelona y profesionales activos del ecosistema Foodtech El proceso de postulación y matrícula se inició el lunes 1 de junio y las clases comenzarán el 10 de agosto de 2026. Como requisitos de ingreso, se solicita lo siguiente:
De acuerdo con las informaciones proporcionadas por el área administrativa de la Escuela de Alimentos de la PUCV, el costo total del programa es 50 UF, pero se ofrecerán descuentos de hasta 30% a quienes se inscriban durante el presente mes. Quienes deseen más información, inscribirse y participar en el primer llamado a postulaciones, pueden visitar la página web de la Escuela de Alimentos de la PUCV, descargar el catálogo adjunto con los contenidos del diplomado, y llenar el formulario de preinscripción. También pueden comunicarse directamente y solicitar más información al correo electrónico [email protected] GALERÍAOTRAS NOTICIAS nfatizando el desarrollo estratégico regional y el fortalecimiento de los territorios desde la transferencia de conocimiento, CREAS lanzó oficialmente el Programa de Transferencia y Promoción de Capacidades de Preservación Térmica de Alimentos Innovadores, “CONFIA”. Esta iniciativa (Código BIP N°40074600), es financiada con aportes del Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD) 2025 del Gobierno Regional de Valparaíso. El Programa CONFIA se sustenta en experiencias previas impulsadas por CREAS junto al Gobierno Regional, como “Valpo Emprendimientos Alimentarios” y “Programa de vinculación entre la agroindustria alimentaria y la AFC mediante D+i en productos alimentarios”. Su objetivo es fortalecer las capacidades productivas y comerciales de emprendedores y MiPyMes del sector alimentario de la Región de Valparaíso mediante la transferencia de conocimientos en preservación térmica. La actividad contó con la participación de diversas autoridades como Víctor Bahamonde, jefe de la División de Fomento e Industria del GORE Valparaíso; Shadia Sufán, encargada nacional del Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria del Ministerio de Desarrollo Social y Familia; y Victoria Muena, directora de INIA La Cruz; además de representantes de INDAP, municipalidades, instituciones colaboradoras y emprendedores locales. La directora de CREAS, María Elvira Zúñiga destacó la importancia de innovar en la industria alimentaria y responder a las necesidades del sector, señalando que “para nosotros, lo que vale es que la solución al problema por el que emprendedores y MiPymes vinieron a preguntarnos la puedan desarrollar. Hay un compromiso que va por ahí y nos encanta poder trabajar en ello”. Los alcances de CONFIA, fueron detallados por Andrea Muñoz, directora del programa en CREAS, quien explicó que la iniciativa busca fortalecer las capacidades de procesamiento de alimentos para aumentar su vida útil y abrir nuevas oportunidades de mercado. “Nosotros podemos ser el puente entre las necesidades y las oportunidades”, afirmó. Por su parte, Víctor Bahamonde destacó el carácter estratégico del programa para la región, recalcando que “busca entregar valor a productos que pueden conservarse por más tiempo y ampliar sus posibilidades de comercialización, tanto dentro como fuera de la región, impactando finalmente en la alimentación de las personas que consumen este tipo de productos innovadores”. Bahamonde también valoró el trabajo que CREAS desarrolla en innovación alimentaria y revalorización de recursos, puntualizando que “en este proyecto en particular, CONFIA, es muy importante el apoyo que van a tener emprendedores y productores locales de la agricultura familiar campesina y de la pesca artesanal, porque efectivamente va a generar un impacto positivo en el desarrollo regional”. EXTENDIENDO PUENTES DE INNOVACIÓN Durante la jornada, diversos emprendedores y pequeños empresarios del sector entregaron su testimonio y valoraron significativamente el aporte de CREAS para el posicionamiento de sus respectivas iniciativas. Al respecto, Meyling Tang, vicepresidenta de la Fundación Cocinamar y socia del restaurante Tres Peces, comentó que “es super interesante lo que pasa al sentirse respaldado con una idea al entrar al mundo de la innovación alimentaria, cómo se empiezan a abrir las puertas”. La empresaria gastronómica también destacó el apoyo entregado por CREAS durante el desarrollo de su proyecto, asegurando que le permitió acercarse a la innovación alimentaria desde una perspectiva positiva y concreta. En esa misma línea, Shadia Sufán señaló que la sociedad enfrenta desafíos relevantes en torno a la sostenibilidad alimentaria, especialmente debido a la escasez hídrica, lo que exige soluciones innovadoras. “Muchas personas tienen potencial y conocimientos, pero enfrentan barreras institucionales que dificultan su desarrollo, especialmente en temas como las resoluciones sanitarias para emprendedores alimentarios”, manifestó. En ese contexto, también destacó el rol que puede cumplir CREAS a través de CONFIA, acortando esas brechas y entregando mayores conocimientos que ayudarán a los emprendedores a avanzar en perspectivas de desarrollo e innovación. Finalmente, Andrea Muñoz relevó el valor de la colaboración para fortalecer el ecosistema alimentario regional, enfatizando que el objetivo principal es fortalecer a pequeños productores que hoy tienen grandes pérdidas de alimentos y generar encadenamiento productivo a través de la colaboración. “Creo que eso es lo trascendental, junto con las alianzas que hemos creado y el interés de las personas de confiar”, agregó. GALERÍAOTRAS NOTICIAS l Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables, CREAS, ubicado en la Región de Valparaíso, inauguró oficialmente una nueva etapa de desarrollo, que le permitirá constituirse como Centro Tecnológico de impacto nacional. Este logro se alcanzó en conjunto con la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, ANID, luego de adjudicarse el primer lugar del Concurso de Centros Tecnológicos para la Innovación 2025. El nuevo ciclo, que se ejecutará en consorcio con la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la Universidad Técnica Federico Santa María, la Universidad del Biobío y la Universidad Austral de Chile, permitirá que CREAS fortalezca su aporte a la transformación productiva de la industria alimentaria nacional, ante los desafíos que impone el cambio climático. Al respecto, la directora de CREAS, María Elvira Zúñiga, comentó que esta iniciativa busca “impulsar soluciones científico-tecnológicas que respondan a necesidades concretas del sector productivo, promuevan una producción más sostenible, ayuden a reducir la pérdida y desperdicio de alimentos y empujen la creación de productos con mayor sofisticación y valor agregado”. En este contexto, el centro concentrará su trabajo en tres grandes áreas:
Durante el lanzamiento de este proyecto, Nicole Ehrenfeld, subdirectora de Centros e Investigación Asociativa de la agencia ANID, destacó la capacidad de CREAS de traducir conocimiento en soluciones pertinentes para la industria alimentaria. En opinión de la directiva, esto ha permitido “generar una confianza desde el sector productivo y construir un lenguaje capaz de conectar ciencia e industria, algo que no siempre resulta sencillo en el ecosistema de investigación y desarrollo”. A su vez, el gerente de CREAS, Alejandro Osses, planteó que “las necesidades de la industria alimentaria han ido cambiando con el tiempo, y nosotros también hemos ido evolucionando junto con esos desafíos”. “Hoy trabajamos en temas vinculados a sostenibilidad y escalamiento, apoyados por infraestructura especializada y un equipo técnico que nos permite avanzar desde etapas de desarrollo y validación hacia soluciones con mayores posibilidades de implementación”, agrega el ejecutivo. Un tránsito efectivo y eficiente tránsito desde lo piloto a lo industrial, que a juicio de Osses “marca hoy una parte importante del trabajo del centro”. VÍNCULOS CON LA ACADEMIA Dentro de las actividades relacionadas al Lanzamiento del proyecto CT CREAS, se realizó también una reunión con los investigadores de las diversas instituciones que trabajarán de forma conjunta en el marco de esta iniciativa apoyada por ANID. En dicha instancia participaron académicos de alto perfil como: Andrés Córdova, director de la Escuela de Alimentos de la PUCV; Stephanie Braun, académica de la Escuela de Ingeniería Bioquímica de la PUCV; Cristián Ramírez, director del departamento de Ingeniería Química y Ambiental de la Universidad Técnica Federico Santa María; Gipsy Tabilo, directora del Departamento de Ingeniería de Alimentos de la Universidad del Biobío; Dominique Larrea, académico de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos de la Universidad del Biobío; y Aníbal Concha, académico e investigador del ICYTAL de la Universidad Austral de Chile. La instancia también sirvió como primera reunión para conocer un poco más a fondo las áreas de investigación de las diversas instituciones involucradas en CT CREAS, con el fin de fortalecer los lazos entre los investigadores asociados al proyecto. Asimismo, brindó una valiosa oportunidad de plantear posibles alianzas estratégicas con miras al futuro de la transferencia tecnológica y de conocimiento que brindará este trabajo. GALERÍAOTRAS NOTICIAS a ciudad española de Valencia será sede de la primera edición de FEBIO – Future Eats Biotech Valencia, congreso internacional organizado conjuntamente por FEDACOVA, AINIA y BIOVAL. El evento, que se realizará entre el 24 y 25 de noviembre próximo, reunirá a empresas alimentarias, startups, centros tecnológicos, inversores y expertos internacionales para analizar el impacto de la biotecnología en la transformación de la industria alimentaria europea. Este foro inédito, que contará además con el patrocinio de Vicky Foods y Aceitunas La Española, se celebrará en el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, y nace con el objetivo de convertir a Valencia en uno de los principales puntos de conexión entre ciencia, industria y negocio dentro del ecosistema foodtech europeo. DEL LABORATORIO AL MERCADO En un contexto marcado por la presión regulatoria, la necesidad de avanzar hacia modelos productivos más sostenibles y la creciente demanda por alimentos más saludables y personalizados, FEBIO buscará poner foco en tecnologías con alto grado de madurez industrial y capacidad real de escalado. De hecho, el congreso va más allá del simple concepto de feria tecnológica y se plantea como foro estratégico orientado a facilitar decisiones empresariales, generar conexiones cualificadas y acelerar la transferencia de innovación al mercado. Al respecto, Cristina Del Campo, directora general de AINIA, comenta que “FEBIO nace de una visión compartida entre FEDACOVA, BIOVAL y AINIA sobre la necesidad de generar un espacio que conecte conocimiento científico y capacidad tecnológica con visión empresarial”. “Creemos -indica- que es el momento de impulsar un foro para ayudar a la industria alimentaria a convertir todo el avance biotecnológico en oportunidades reales”. Para tales efectos, el programa reunirá durante un día y medio a algunos de los principales referentes internacionales en biotecnología alimentaria y proteínas alternativas. Asimismo, las sesiones abordarán temas directamente relacionados con ciencia de frontera como, por ejemplo:
Además, el encuentro incorporará paneles técnicos con casos reales de aplicación industrial, debates sobre regulación y políticas públicas y espacios de networking premium. La jornada también contempla un FEBIO Challenge, competición de startups diseñada para identificar soluciones con potencial de escalado e impacto en la industria alimentaria. EXPERTOS DE PRESTIGIO MUNDIAL Entre los primeros expertos confirmados figuran Marjoilan Brasz, CEO de FoodValley; Alex Holst, subdirector de políticas en The Good Food Institute Europe; Klaus Kienle, cofundador y director de producción de Food Brewer; Thomas Gassler, investigador en ingeniería biológica en el Centro Bezos para las Proteínas Sostenibles del Imperial College; y Emilia Nordlund, directora de investigación del departamento de Biotecnología Industrial y Alimentación del VTT de Finlandia. En opinión de Ángela Pérez, presidenta de BIOVAL, la presencia de estas personalidades claves para el desarrollo de nuevas soluciones alimentarias basadas en biotecnología, “realza la importancia del ecosistema biotecnológico valenciano y su capacidad para liderar proyectos de impacto internacional”. “FEBIO -puntualiza Pérez- permitirá visibilizar ese potencial y generar nuevas conexiones entre empresas, centros tecnológicos, startups e inversores”. El congreso contará, además, con una zona expositiva activa durante todo el evento dirigida a empresas biotecnológicas, proveedores tecnológicos, startups y scaleups, concebida como entorno estratégico para la generación de leads cualificados y el contacto directo con tomadores de decisión de la industria alimentaria. En ese sentido, el presidente de FEDACOVA, Rafael Juan, advierte que “el mayor reto que tenemos como sector es pensar en que la alimentación del futuro sea saludable, sostenible y llegue a todas las personas”. “Nuestra ambición es que FEBIO en 2026 sea el primer congreso de muchos, porque queremos convertirlo en un referente a nivel nacional e internacional”, concluye. La elección de Valencia como sede refuerza el posicionamiento de la ciudad como hub emergente de innovación alimentaria en el arco mediterráneo. De hecho, su ecosistema científico-tecnológico, su conexión con la industria agroalimentaria y su identidad vinculada a la Dieta Mediterránea, convierten a la ciudad en un enclave estratégico para impulsar el desarrollo de soluciones biotecnológicas con proyección internacional. LOS ORGANIZADORES
a organización del primer congreso internacional de biotecnología alimentaria FEBIO, será realizada, en forma conjunta, por el centro tecnológico AINIA, BIOVAL y FEDACOVA.
AINIA es un centro tecnológico privado con más de 35 años de experiencia en I+D+i, dedicado a impulsar la innovación en sectores estratégicos como alimentación, envase, farmacia, cosmética y químico. Con una red de más de 800 empresas asociadas y 1.700 clientes al año, trabaja en áreas clave como alimentación del futuro, seguridad alimentaria, salud, transición verde y transformación digital. Sus instalaciones, que superan los 16.500 m², cuentan con tecnología avanzada para el desarrollo de proyectos innovadores que aportan soluciones eficientes y sostenibles a la industria. BIOVAL es la asociación de empresas y entidades que constituyen el clúster Bio de la Comunitat Valenciana. Su trabajo se enmarca en la biotecnología, o de forma más amplia, en el sector Bio, entendiendo como tal aquellas actividades relacionadas con las ciencias de la vida y la bioeconomía, que incluyen las disciplinas de biomedicina, agrobiotecnología, biotecnología agroalimentaria, ambiental, marina e industrial, principalmente. Fue creado en 2006 y desde entonces ha dinamizado el sector, actuando como interlocutor entre sus más de 125 asociados, incluyendo empresas, Institutos Tecnológicos, Centros de Investigación, Universidades y otros. La Federación Empresarial de Agroalimentación de la Comunidad Valenciana, FEDACOVA, representa a 30 asociaciones que representan el 72% del Sector Agroalimentario de la Comunitat Valenciana, desde el pequeño Comercio y producción ganadera avícola y acuícola, pasando por la Industria de Transformación Alimentaria y llegando a la Distribución Minorista. También están presentes en la Federación 70 empresas, directamente asociadas. El sector agroalimentario representa el 9,6% del Valor Añadido Bruto y genera más del 12% del empleo de la Comunitat Valenciana, lo que constituye un total de 237.848 empleos en 2021. GALERÍAOTRAS NOTICIAS |
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