n destacado avance ha tenido la cartera de proyectos del Programa TT Green Foods que, tras tres años de intenso trabajo, actualmente se encuentra en etapas cada vez más avanzadas de desarrollo, validación y transferencia tecnológica. En este período, la iniciativa -financiada por Corfo- ha impulsado una serie de iniciativas de investigación, desarrollo e innovación científica y biotecnológica orientadas a optimizar la producción de alimentos de última generación, saludables, funcionales y sostenibles, capaces de impulsar el posicionamiento efectivo de Chile como potencia ecoalimentaria. Entre estos proyectos destacan diversas acciones implementadas para alcanzar objetivos de impacto estratégico tanto para la industria agroalimentaria como para toda la sociedad, entre las que destacan iniciativas para:
Al respecto, Julissa Santis, gerente de TT Green Foods, comentó tras tres años y medio de ejecución del programa, “se observa una importante madurez tecnológica, con iniciativas que ya registran ventas incipientes o recurrentes en el ámbito nacional e internacional, mientras otras avanzan en su escalamiento y muestran un alto potencial para llegar al mercado". La ejecutiva, puntualizó que el comité técnico constató avances sostenidos en iniciativas con proyección comercial impulsadas por el Centro Científico Tecnológico CREAS; y en tecnologías desarrolladas junto a Centro Ceres para promover una agricultura más sustentable mediante la reducción del uso de pesticidas. También se registró un desarrollo profundo en soluciones basadas en extractos naturales de Plantae Labs que continúan fortaleciendo su presencia en mercados internacionales; y un progreso notable del Módulo de Digestión Anaerobia implementado por ProCycla en el Bioparque de Quilpué, el cual avanza en una nueva etapa de puesta en marcha. Santis también destacó el aporte de los proyectos transversales del programa para fortalecer la transferencia tecnológica y el desarrollo de negocios, afirmando que “estos avances no serían posibles sin el apoyo de las iniciativas transversales, que permiten entregar una visión vinculada a la transferencia tecnológica, el desarrollo de negocios y la sostenibilidad de estas soluciones en el tiempo". GALERÍA
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epresentantes del Programa TT Green Foods, ejecutado por el Centro Tecnológico CREAS, participaron del Summit Tecnológico de Valorización y Economía Circular 2026, organizado por Corfo. En dicha instancia, los expertos pudieron, desde la experiencia, presentar los desafíos que enfrentan las nuevas tecnologías en la búsqueda de soluciones para un futuro más sostenible en la industria agroalimentaria. Julissa Santis, gerente de TT Green Foods, y Diego Romero, gestor tecnológico del programa, participaron en la jornada matutina "De descarte a valor: soluciones tecnológicas que transforman la industria". Santis expuso en las Tech Talks, mientras que Romero integró el “Panel Circular”. En ambos espacios se abordaron los desafíos y oportunidades para impulsar soluciones tecnológicas con impacto en la economía circular. Entre los temas analizaron, destacaron la importancia del trabajo colaborativo entre instituciones vinculadas a la innovación, y el desarrollo tecnológico. Asimismo, se relevó la necesidad de impulsar el escalamiento de estas soluciones mediante mecanismos de financiamiento adecuados. Otro aspecto clave fue la validación y aplicación de innovaciones en terreno, con el objetivo de permitir que las tecnologías desarrolladas respondan de manera efectiva a las necesidades de la industria agroalimentaria. Al respecto, Macarena Aljaro, directora de Programas Tecnológicos Asociativos de Corfo, enfatizó que el desarrollo de nuevas tecnologías desde la innovación debe ir orientado a resolver problemas concretos, como el manejo de residuos y la creación de nuevos insumos. “Hoy existe quizá mayor número de negocios que van detrás de alternativas de residuos o de nuevos insumos. Y gran parte de lo que mostró TT Green, con la serie de desarrollo en temas de biodigestores o en dar uso a residuos, por ejemplo, logra conectar con esa necesidad de la industria”, enfatizó. Por su parte, Julissa Santis afirmó que “como TT Green Foods hemos trabajado y seguiremos trabajando para poder cerrar esta brecha que existe entre la investigación y la industria, de manera de poder llegar con distintas soluciones sostenibles al mercado. Para eso, seguiremos trabajando con las distintas instituciones públicas y privadas que nos puedan ayudar en este camino”. La actividad también reunió a representantes de diversos programas e iniciativas vinculadas a la innovación, sostenibilidad y economía circular, como Agrosimbiosis; BioChar Chile; Trongkai; Univiveros; Agrosphere, Looped y ODEPA, entre otros, fortaleciendo la colaboración entre los actores estratégicos del ecosistema emprendedor y biotecnológico nacional. GALERÍAOTRAS NOTICIAS a búsqueda de materiales más sostenibles para la construcción ha llevado a investigadores de la Universidad de La Serena a desarrollar paneles aglomerados utilizando semillas de papaya. Esta revolucionaria iniciativa busca transformar este subproducto en una alternativa viable, circular y sostenible a los tableros tradicionales de madera, aportando a la reducción del impacto ambiental y al aprovechamiento de residuos orgánicos que, de otro modo, contribuirían a aumentar la crisis de desperdicio. “Observamos que la semilla de papaya, que queda tras su procesamiento comercial, puede tener potencial para generar un material alternativo para la construcción”, comentó el académico del Departamento de Ingeniería en Construcción de la Universidad de La Serena, Dr. Amin Nazer Varela (quien es uno de los investigadores que participa en este proyecto). “Consecuentemente propusimos utilizarla como sustituto de madera aglomerada, por sus propiedades biológicas y fibrosas, y basándonos en experiencias previas con residuos como cáscaras de nuez y orujo de oliva. Además, descubrimos que no existían investigaciones internacionales previas sobre el uso de semillas de papaya en este tipo de materiales”, agregó el investigador. Este trabajo se enmarca en la publicación de la tesina titulada “Evaluación técnica de un panel aislante aglomerado basado en semillas de papaya”, desarrollada por el exalumno de la Universidad de La Serena Franklin Ogalde junto con el Dr. Nazer. Dicho estudio evaluó la viabilidad técnica de reutilizar semillas de papaya en la fabricación de paneles aislantes para construcción, aportando a la valorización de residuos agroindustriales y al desarrollo de materiales más sostenibles en la región de Coquimbo. Respecto de este punto, el doctor Nazer, quien es especialista en Ingeniería de la Construcción y cuenta también con un Máster en Energías Renovables, explicó que durante los estudios de laboratorio se logró transformar la semilla de papaya en un material con potencial para la construcción, con propiedades térmicas, acústicas y buena estabilidad, “aunque requiere protección frente a la humedad”. “Más allá de eso -añade-, se cumplió el objetivo de recuperar y valorizar un residuo de manera interesante para el sector”. Nazer también enfatiza que “el proceso comenzó con el muestreo, lavado y secado de semillas de papaya provenientes de una empresa familiar. Luego, una etapa clave fue definir el tamaño adecuado de las partículas mediante curvas granulométricas y pruebas de trituración, hasta lograr una distribución óptima con menos espacios vacíos”. El investigador también puntualizó que para conformar las placas se utilizó un adhesivo comercial, acetato de polivinilo (PVAc), que es de bajo costo y fácil acceso, probando distintas dosificaciones hasta obtener un material estable y resistente. “Para optimizar este proceso trabajamos con las semillas en condición de humedad controlada denominada ‘saturado superficialmente seco’, lo que permitió reducir a la mitad la cantidad de adhesivo necesario, y conformar las placas del prototipo denominado internamente como Papaya SIP”, detalló. El Dr. Nazer también recalcó que aun cuando el objetivo inicial era desarrollar un material para construcción sustentable y de bajo costo, “el producto también permite fabricar elementos biodegradables como maceteros, cajas o souvenirs, ya que puede moldearse, pintarse y adquirir gran solidez al endurecer”. El siguiente paso del proyecto es avanzar hacia la transferencia tecnológica y acercar esta innovación a pymes o empresas que tengan la capacidad de producción industrial necesaria para su lanzamiento al mercado. GALERÍAOTRAS NOTICIAS n nuevo paso para el desarrollo estratégico eficiente de nuevas líneas de negocio para la pesca artesanal de Chile se concretó tras la exitosa finalización del proyecto piloto "Desarrollo de productos con valor agregado para consumo humano directo a base de locate (Thais chocolata)". La iniciativa, ejecutada por el Centro Tecnológico CREAS con apoyo del Proyecto GEF Humboldt II (iniciativa multinacional que cuenta con financiamiento público-privado), permitió habilitar dos nuevas líneas de proceso con equipamiento especializado, incluyendo marmitas, autoclaves y sistemas de envasado. Esto permitió producir 122 kilos de locate cocido congelado y cerca de 300 frascos de conservas, que reflejan todo lo que puede lograrse cuando se suman los esfuerzos de la academia, las entidades de investigación y el ecosistema emprendedor. Este exitoso trabajo conjunto generó, además, gran cantidad de herramientas replicables tales como, manuales técnicos, fichas técnico-comerciales, análisis nutricional, diseño de etiquetado y modelos de negocio, que podrán orientarse a la proyección comercial de este producto. EXITOSA ALIANZA MULTISECTORIAL Uno de los aspecto clave de este trabajo conjunto, radica en que cuenta con apoyo directo del Proyecto GEF Humboldt II. Esta gran iniciativa binacional es ejecutada por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de Chile (SUBPESCA) y el Viceministerio de Pesca y Acuicultura del Ministerio de la Producción del Perú (PRODUCE), y es implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con cofinanciamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) e instituciones socias de los Estados de Chile y Perú. Esta productiva alianza responde también a una estrategia productiva concreta para fortalecer la continuidad laboral en la caleta, contribuyendo a generar mayor estabilidad laboral e ingresos para las y los trabajadores. El proyecto se implementó en la caleta San Marcos, que fue elegida para esta intervención por su nivel organizacional, infraestructura habilitante y la participación activa de su comunidad a través de una cooperativa que administra las instalaciones. Durante el evento de presentación de los resultados, el director zonal de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA), Marco Soto, felicitó a los beneficiarios por el compromiso mostrado y los logros alcanzados, enfatizando que “este tipo de iniciativas demuestran el enorme potencial de la pesca artesanal cuando se combina con conocimiento, organización y sustentabilidad. Felicitamos a las y los beneficiarios por el compromiso y los logros alcanzados”. Actualmente, el proyecto avanza en la sistematización de aprendizajes y en la elaboración de una hoja de ruta que permita consolidar y proyectar esta experiencia, la cual se perfila como un modelo replicable para otras caletas del norte de Chile. PROYECCIONES PRODUCTIVAS El coordinador binacional del Proyecto Humboldt II, Alejandro Gertosio, quien participó en el evento de cierre, subrayó el carácter integral de la intervención, destacando que el trabajo realizado en San Marcos “es un ejemplo concreto de cómo el fortalecimiento de capacidades humanas y la innovación productiva pueden avanzar de la mano, contribuyendo a la sostenibilidad de los recursos marinos y al bienestar de las comunidades”. “Esta iniciativa -agregó el directivo- permitirá ofrecer alternativas para el desarrollo de nuevos negocios, relevando el componente socioeconómico como pilar para el fortalecimiento del enfoque ecosistémico, como la forma de avanzar de manera integral en una mejor comprensión de la actividad de la pesca y su gestión sostenible” Por su parte, Caroline León, jefa técnica del proyecto en CREAS, comentó que el locate ofrece una gran oportunidad de mercado vinculada a sus destacadas características organolépticas y nutricionales. “Los productos con valor agregado que generamos a partir de este recurso, son una excelente fuente de proteína, según lo que establece el reglamento sanitario de los alimentos, y tienen características organolépticas bastante atractivas y similares a lo que es el recurso del loco, de hecho, de ahí viene su nombre locate”, puntualiza la experta. “Estas características, obviamente -agrega- abren una oportunidad que permitiría acercar estos productos al mercado”. Desde la propia comunidad, Emerson Ávalos, administrador de la planta y representante del Sindicato de Trabajadores de Caleta San Marcos (quien ha sido clave en el desarrollo de la iniciativa), destacó el impacto del proyecto y recalcó que están muy agradecidos por esta oportunidad, pues si bien ha sido un proceso de mucho aprendizaje “hoy nos sentimos orgullosos de ver que podemos generar nuevos productos con valor agregado desde nuestro propio territorio”. Algunos de los productos elaborados durante esta fase del proyecto fueron locates a la parmesana, ceviche de locate, empanadas locate-queso y conservas de locate, las cuales fueron degustados al finalizar el evento de presentación, demostrando el alto valor que puede alcanzar una gastronomía potente desarrollada a base de esta materia prima. GALERÍAOTRAS NOTICIAS l Programa Estratégico “Sistema Agroalimentario de Arica y Parinacota” presentó recientemente su hoja de ruta para transformar las limitaciones geográficas y climáticas de la región en ventajas competitivas globales a nivel nacional e internacional. Esta iniciativa Corfo, financiada por el Comité de Desarrollo Productivo Regional (CDPR) con el apoyo del Gobierno Regional de Arica y Parinacota y, gerenciada por Gedes Chile, es clave para el desarrollo de la zona y para la imagen país como proveedor de productos y servicios más resilientes. De hecho, su gran objetivo es consolidar en los próximos 10 años a la región de Arica y Parinacota como referente mundial en producción de alimentos sostenibles desde el desierto más árido del mundo. Al respecto, el director regional (s) de Corfo, Alfredo Cancino Heredia, comenta que “Tras detectar brechas y oportunidades con el diagnóstico y contar con una hoja de ruta con una visión de futuro a diez años para el sistema agroalimentario de Arica y Parinacota, es necesario que a esta estratégica se sume con mayor participación el ámbito privado para así incorporar innovación, agregar valor y competitividad sostenible en la agricultura regional”. AGREGANDO VALOR La región, actualmente, es un pilar estratégico para Chile, pues alberga centros de I+D de multinacionales semilleras, produce más del 30% del aceite Omega 3 a nivel mundial y es el principal proveedor hortícola de contraestación para el país. A pesar de estos logros, el sector enfrenta desafíos críticos, entre los que destacan:
Por eso, esta nueva estrategia propone dejar atrás el modelo centrado en el volumen para transitar hacia uno basado en eficiencia, agregación de valor y posicionamiento estratégico. “El compromiso -puntualiza el seremi de Agricultura, Jorge Heiden Campbell- es traer a los mejores representantes del mundo privado a esta mesa público-privada para fortalecer y lograr en el tiempo, el sueño de que Arica sea un hub de agricultura del desierto”. En ese contexto, el Heiden destacó que el trabajo realizo hasta la fecha ha sido positivo. “Vamos en buen camino, siempre hay cosas que mejorar, pero tenemos una base sólida para empezar a buscar lo que queremos como agricultura del desierto, como zona importante para producir alimentos en condiciones extremas, de desierto sin agua”, agregó. EJES CENTRALES Para alcanzar este objetivo, la Hoja de Ruta se estructura sobre la base de cuatro pilares estratégicos interdependientes:
En tal sentido, la gerente de planta de Benexia, Claudia Silva Jones, destacó la importancia de este proyecto, así como el papel de su compañía como uno de los actores privados que creyó en su trascendencia a largo plazo. “Es una excelente iniciativa y por eso como Benexia nos unimos a ella. Todos los que nacimos en Arica o somos adoptados por ella queremos verla pujante, verla crecer y (para eso) tenemos mucho potencial”, puntualizó la ejecutiva. “Hemos apostado por esta región -añadió- y por eso estamos apoyando esta iniciativa. Se unen todas las miradas desde lo público, desde lo privado, desde la academia, y eso va a hacer que los resultados sean muy beneficiosos para la región”. FUTURO SOSTENIBLE El plan busca crecimiento económico y sostenibilidad ambiental. Por ello, al utilizar el Desierto de Atacama como laboratorio vivo, se espera potenciar el know-how para producir alimentos en condiciones extremas, contribuyendo directamente a la seguridad alimentaria mundial en un contexto de cambio climático. “En solo cuatro meses logramos convocar a más de 70 actores clave a través de talleres, entrevistas y reuniones de trabajo”, destacó Carolina Muñoz, directora de Asuntos Estratégicos de Transforma Alimentos y parte del equipo de Economic Transformation Group, consultora a cargo del desarrollo de la iniciativa. “Juntos diseñamos una visión conjunta y una hoja de ruta estratégica que busca transformar a Arica y Parinacota en una potencia agroalimentaria, tanto a nivel nacional como internacional, y la “Hoja de Ruta” es un proyecto que desafía a construir capital social y confianzas, cuyo próximo paso es levantar el financiamiento necesario para que, especialmente el sector privado, impulse este trabajo a 10 años”, agregó la ejecutiva. GALERÍAOTRAS NOTICIAS na de las enfermedades más complejas que puede sufrir la población, tanto en Chile como en el mundo, es la disfagia, cuyo diagnóstico representa un desafío complejo en el ámbito clínico y alimentario. Este cuadro es particularmente más complejo entre los adultos mayores y pacientes neurológicos, para quienes es fundamental adaptar toda su dieta, de modo de poder garantizar seguridad en la deglución. Sin embargo, las soluciones disponibles hoy en el mercado, para tratar esta enfermedad desde el ámbito nutricional, suelen tener baja calidad organoléptica, lo que impacta de manera negativamente en la experiencia alimentaria de los pacientes. Esto se traduce directamente en disminución e, incluso, pérdida de atributos vitales como sabor, aroma, textura y apariencia de los alimentos, lo cual no solo afecta la ingesta, sino también la calidad de vida de las personas, al restringir componentes esenciales y directamente asociados al acto de comer. Más aún, un alimento que pueda deglutirse, pero que es insípido o desagradable para el paciente, puede contribuir al desperdicio alimentario, debido a que su mal sabor se traduce mayoritariamente en rechazo y pérdida de gran cantidad de porciones, afectando tanto a la nutrición de las personas como a la preservación del medio ambiente. INNOVACIÓN NACIONAL AVANZADA Frente este complejo escenario, la startup nacional Fagiafood ha desarrollado una línea de soluciones que permiten a las personas afectadas por esta enfermedad, optimizar considerablemente su ingesta nutricional y calidad de vida. La gama de productos comercializada por Fagiafood, está basada en ciencia de alimentos y reología aplicada, orientadas a estandarizar la viscosidad y estructura de alimentos y líquidos, procurando mantener sus propiedades sensoriales. Esta innovación biotecnológica se traduce en un amplio portafolio de soluciones, pensado para adaptarse a los distintos cuadros de esta enfermedad, y que se compone de tres tecnologías complementarias: DEGLUTEX®: espesante tipo clear a base de hidrocoloides, diseñado para modificar la viscosidad de los líquidos, manteniendo su transparencia, sabor y apariencia. Presenta estabilidad en el tiempo y resistencia a la acción de amilasa salival, permitiendo una mayor reproducibilidad en entornos clínicos y domiciliarios. GELYTEX®: sistema gelificante que permite estructurar purés y preparaciones líquidas en matrices firmes y estables, mejorando la presentación del alimento sin comprometer su seguridad. Su aplicación contribuye a mejorar la adherencia y nutrición, además de reducir el desperdicio en servicios de alimentación. AIRETEX®: texturizante aireante que permite generar espumas aireadas a partir de líquidos, orientado principalmente a la estimulación sensorial en pacientes con disfagia severa, donde la vía oral funcional está limitada, permitiendo reintroducir estímulos de sabor y aroma de manera segura. Según explican los especialistas de Fagiafood, “estas soluciones han sido desarrolladas considerando marcos internacionales de estandarización de textura, como IDDSI, y buscan aportar a la implementación de prácticas más seguras, eficientes y reproducibles en la industria alimentaria y de salud, sin perder de vista la dimensión sensorial y humana de la alimentación”. Para complementar estos esfuerzos, el equipo investigador de la startup nacional, que tuvo una exitosa participación en la versión 2025 de Espacio Food & Service, ha continuado avanzando en nuevas líneas de desarrollo y expansión vinculadas a alimentación clínica y foodtech Estas actividades incluyeron vinculaciones comerciales en Perú asociadas al ámbito de disfagia y alimentación adaptada, que les permitirán expandir en el corto plazo sus ventas en el mercado sudamericano. GALERÍAOTRAS NOTICIAS nfatizando el desarrollo estratégico regional y el fortalecimiento de los territorios desde la transferencia de conocimiento, CREAS lanzó oficialmente el Programa de Transferencia y Promoción de Capacidades de Preservación Térmica de Alimentos Innovadores, “CONFIA”. Esta iniciativa (Código BIP N°40074600), es financiada con aportes del Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD) 2025 del Gobierno Regional de Valparaíso. El Programa CONFIA se sustenta en experiencias previas impulsadas por CREAS junto al Gobierno Regional, como “Valpo Emprendimientos Alimentarios” y “Programa de vinculación entre la agroindustria alimentaria y la AFC mediante D+i en productos alimentarios”. Su objetivo es fortalecer las capacidades productivas y comerciales de emprendedores y MiPyMes del sector alimentario de la Región de Valparaíso mediante la transferencia de conocimientos en preservación térmica. La actividad contó con la participación de diversas autoridades como Víctor Bahamonde, jefe de la División de Fomento e Industria del GORE Valparaíso; Shadia Sufán, encargada nacional del Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria del Ministerio de Desarrollo Social y Familia; y Victoria Muena, directora de INIA La Cruz; además de representantes de INDAP, municipalidades, instituciones colaboradoras y emprendedores locales. La directora de CREAS, María Elvira Zúñiga destacó la importancia de innovar en la industria alimentaria y responder a las necesidades del sector, señalando que “para nosotros, lo que vale es que la solución al problema por el que emprendedores y MiPymes vinieron a preguntarnos la puedan desarrollar. Hay un compromiso que va por ahí y nos encanta poder trabajar en ello”. Los alcances de CONFIA, fueron detallados por Andrea Muñoz, directora del programa en CREAS, quien explicó que la iniciativa busca fortalecer las capacidades de procesamiento de alimentos para aumentar su vida útil y abrir nuevas oportunidades de mercado. “Nosotros podemos ser el puente entre las necesidades y las oportunidades”, afirmó. Por su parte, Víctor Bahamonde destacó el carácter estratégico del programa para la región, recalcando que “busca entregar valor a productos que pueden conservarse por más tiempo y ampliar sus posibilidades de comercialización, tanto dentro como fuera de la región, impactando finalmente en la alimentación de las personas que consumen este tipo de productos innovadores”. Bahamonde también valoró el trabajo que CREAS desarrolla en innovación alimentaria y revalorización de recursos, puntualizando que “en este proyecto en particular, CONFIA, es muy importante el apoyo que van a tener emprendedores y productores locales de la agricultura familiar campesina y de la pesca artesanal, porque efectivamente va a generar un impacto positivo en el desarrollo regional”. EXTENDIENDO PUENTES DE INNOVACIÓN Durante la jornada, diversos emprendedores y pequeños empresarios del sector entregaron su testimonio y valoraron significativamente el aporte de CREAS para el posicionamiento de sus respectivas iniciativas. Al respecto, Meyling Tang, vicepresidenta de la Fundación Cocinamar y socia del restaurante Tres Peces, comentó que “es super interesante lo que pasa al sentirse respaldado con una idea al entrar al mundo de la innovación alimentaria, cómo se empiezan a abrir las puertas”. La empresaria gastronómica también destacó el apoyo entregado por CREAS durante el desarrollo de su proyecto, asegurando que le permitió acercarse a la innovación alimentaria desde una perspectiva positiva y concreta. En esa misma línea, Shadia Sufán señaló que la sociedad enfrenta desafíos relevantes en torno a la sostenibilidad alimentaria, especialmente debido a la escasez hídrica, lo que exige soluciones innovadoras. “Muchas personas tienen potencial y conocimientos, pero enfrentan barreras institucionales que dificultan su desarrollo, especialmente en temas como las resoluciones sanitarias para emprendedores alimentarios”, manifestó. En ese contexto, también destacó el rol que puede cumplir CREAS a través de CONFIA, acortando esas brechas y entregando mayores conocimientos que ayudarán a los emprendedores a avanzar en perspectivas de desarrollo e innovación. Finalmente, Andrea Muñoz relevó el valor de la colaboración para fortalecer el ecosistema alimentario regional, enfatizando que el objetivo principal es fortalecer a pequeños productores que hoy tienen grandes pérdidas de alimentos y generar encadenamiento productivo a través de la colaboración. “Creo que eso es lo trascendental, junto con las alianzas que hemos creado y el interés de las personas de confiar”, agregó. GALERÍAOTRAS NOTICIAS l Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables, CREAS, ubicado en la Región de Valparaíso, inauguró oficialmente una nueva etapa de desarrollo, que le permitirá constituirse como Centro Tecnológico de impacto nacional. Este logro se alcanzó en conjunto con la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, ANID, luego de adjudicarse el primer lugar del Concurso de Centros Tecnológicos para la Innovación 2025. El nuevo ciclo, que se ejecutará en consorcio con la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la Universidad Técnica Federico Santa María, la Universidad del Biobío y la Universidad Austral de Chile, permitirá que CREAS fortalezca su aporte a la transformación productiva de la industria alimentaria nacional, ante los desafíos que impone el cambio climático. Al respecto, la directora de CREAS, María Elvira Zúñiga, comentó que esta iniciativa busca “impulsar soluciones científico-tecnológicas que respondan a necesidades concretas del sector productivo, promuevan una producción más sostenible, ayuden a reducir la pérdida y desperdicio de alimentos y empujen la creación de productos con mayor sofisticación y valor agregado”. En este contexto, el centro concentrará su trabajo en tres grandes áreas:
Durante el lanzamiento de este proyecto, Nicole Ehrenfeld, subdirectora de Centros e Investigación Asociativa de la agencia ANID, destacó la capacidad de CREAS de traducir conocimiento en soluciones pertinentes para la industria alimentaria. En opinión de la directiva, esto ha permitido “generar una confianza desde el sector productivo y construir un lenguaje capaz de conectar ciencia e industria, algo que no siempre resulta sencillo en el ecosistema de investigación y desarrollo”. A su vez, el gerente de CREAS, Alejandro Osses, planteó que “las necesidades de la industria alimentaria han ido cambiando con el tiempo, y nosotros también hemos ido evolucionando junto con esos desafíos”. “Hoy trabajamos en temas vinculados a sostenibilidad y escalamiento, apoyados por infraestructura especializada y un equipo técnico que nos permite avanzar desde etapas de desarrollo y validación hacia soluciones con mayores posibilidades de implementación”, agrega el ejecutivo. Un tránsito efectivo y eficiente tránsito desde lo piloto a lo industrial, que a juicio de Osses “marca hoy una parte importante del trabajo del centro”. VÍNCULOS CON LA ACADEMIA Dentro de las actividades relacionadas al Lanzamiento del proyecto CT CREAS, se realizó también una reunión con los investigadores de las diversas instituciones que trabajarán de forma conjunta en el marco de esta iniciativa apoyada por ANID. En dicha instancia participaron académicos de alto perfil como: Andrés Córdova, director de la Escuela de Alimentos de la PUCV; Stephanie Braun, académica de la Escuela de Ingeniería Bioquímica de la PUCV; Cristián Ramírez, director del departamento de Ingeniería Química y Ambiental de la Universidad Técnica Federico Santa María; Gipsy Tabilo, directora del Departamento de Ingeniería de Alimentos de la Universidad del Biobío; Dominique Larrea, académico de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos de la Universidad del Biobío; y Aníbal Concha, académico e investigador del ICYTAL de la Universidad Austral de Chile. La instancia también sirvió como primera reunión para conocer un poco más a fondo las áreas de investigación de las diversas instituciones involucradas en CT CREAS, con el fin de fortalecer los lazos entre los investigadores asociados al proyecto. Asimismo, brindó una valiosa oportunidad de plantear posibles alianzas estratégicas con miras al futuro de la transferencia tecnológica y de conocimiento que brindará este trabajo. GALERÍAOTRAS NOTICIAS a ciencia de frontera se ha posicionado durante los últimos años como una herramienta trascendental e imprescindible para el desarrollo de una agroindustria más eficiente y sostenible. Así lo ha demostrado un revolucionario proyecto apoyado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), que permitió incorporar tecnología de nanoburbujas en diversos cultivos de agricultura regenerativa emplazados en la Región de Los Lagos. La producción a gran escala de hortalizas en esta zona representa un desafío de alta complejidad, debido a las duras condiciones climáticas imperantes. Esto se suma a la necesidad de reducir la alta dependencia del abastecimiento de alimentos desde la zona central del país, en un contexto donde el cambio climático también obliga a trazar nuevas estrategias de producción que permitan enfrentar tanto la degradación de las tierras de cultivo como a la escasez del recurso hídrico. En ese contexto, el proyecto ha tenido un desarrollo exitoso, tal como pudo comprobarse durante una reciente visita técnica realizada a la zona de Puerto Varas, la que permitió conocer en terreno los avances de esta innovadora iniciativa. INICIATIVA DE TRIPLE IMPACTO El objetivo de este proyecto es validar un modelo productivo de triple impacto (económico, social y ambiental), mediante la integración de tecnologías aplicadas al riego, el manejo regenerativo del suelo y la producción hortícola local. Al respecto, Nicolás Pérez, Ejecutivo de Innovación Agraria de FIA, destacó que “este proyecto es un ejemplo concreto de cómo una tecnología de punta, ampliamente usada en sectores principalmente acuícolas como son las nanoburbujas, puede adaptarse y ponerse al servicio de la agricultura regenerativa para responder a desafíos locales”. “Desde FIA -añade-, nuestro interés no es solo la validación en condiciones reales de cultivo, sino que también demostrar la factibilidad técnico-económica de su implementación en un contexto hortícola regional, permitiéndoles mejorar la salud de sus suelos y avanzar hacia un modelo productivo más resiliente y sustentable”. TECNOLOGÍA VIABLE Y EFICIENTE El proyecto contempla el uso de esta tecnología en distintas concentraciones de gases, tales como aire y oxígeno, con el objetivo de identificar las condiciones más adecuadas para mejorar la productividad de los cultivos y favorecer el equilibrio biológico del suelo. Para ello, a través de mediciones en terreno y análisis especializados se busca observar los cambios en la microbiología del suelo, considerando a hongos, bacterias y otros organismos clave para su regeneración. De este modo, y tal como explica Sofía Plaza Cuevas, agrónoma y ejecutora del proyecto, “se está desarrollando una nueva forma de mejorar la producción, no solo aumentando los rendimientos incorporando nanoburbujas en el proceso productivo, sino también con la proyección de reducir los tiempos de cosecha, disminuir enfermedades y lograr una propuesta sólida para que el mundo del agro vea y conozca que la agricultura regenerativa tiene mucho que decir”. La iniciativa cuenta con la participación de actores públicos, privados y académicos, entre ellos la Universidad de Chile, que apoya con análisis físico-químicos; Zerocorp, a través del aporte de compost base; y la Municipalidad de Puerto Varas, mediante su programa de desarrollo rural y el vínculo con productores locales. Además, en esta instancia se cuenta con la participación de Kran como socio estratégico, empresa local que provee la tecnología aplicada al sistema de riego. También se considera la transferencia de conocimientos como componente central, para que otros agricultores puedan evaluar la incorporación de estas prácticas en sus propios contextos. Los resultados finales se proyectan para 2027, fecha en la que se espera contar con información detallada sobre el comportamiento del suelo y los cultivos frente a la aplicación de nanoburbujas en el riego. Hasta el momento los avances han sido positivos y permiten visualizar el potencial de esta tecnología para fortalecer la agricultura regenerativa y los procesos de transición hacia sistemas productivos más sostenibles. GALERÍAOTRAS NOTICIAS l bagazo cervecero, uno de los más importantes subproductos de la industria cervecera tanto en Chile como a nivel mundial, podría convertirse en un ingrediente clave para la salud humana gracias a sus propiedades funcionales. Estas son las conclusiones principales de un estudio realizado por investigadoras del Centro Tecnológico CREAS, asociado a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, junto con investigadores de la Universidad de Valparaíso. La investigación "Antioxidantes y fibra del bagazo cervecero: cómo los residuos pueden mejorar la salud intestinal y hepática”, publicada recientemente en la Revista Antioxidants, explora la problemática de la pérdida de fuentes ricas en polifenoles, antioxidantes, fibra dietética y proteínas (esenciales para prevenir el síndrome metabólico y las enfermedades cardiovasculares), en este descarte alimentario, que representa el 85% de los subproductos generados durante la producción de cerveza. Esta profundización en la problemática, abordada por las directoras del proyecto regional ANID R23F0004 “INTERESA”, Dras. Carmen Soto y Lida Fuentes, junto a los doctores de la U. de Valparaíso, José Luis Bucarey y Alejandra Espinosa, consta de una revisión sobre la investigación actual en este campo y los vacíos del conocimiento para desarrollar alimentos desde este descarte. En ella se enfatiza la presencia de compuestos bioactivos, como los ácidos ferúlico y p-cumárico, conocidos por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que desempeñan un papel crucial en la protección hepática y en la mejora de la salud intestinal. Al respecto, la Dra. Lida Fuentes señaló que a pesar de los avances en la comprensión de los beneficios del bagazo cervecero, “aún existen brechas en el conocimiento sobre cómo los procesos de estabilización y procesamiento afectan la biodisponibilidad de estos compuestos bioactivos. Eso es lo que estamos investigando actualmente en nuestro proyecto.” Por ello, las investigadoras recalcan la necesidad de desarrollar tecnologías alimentarias innovadoras que optimicen la liberación y la absorción de nutrientes, promoviendo así la innovación alimentaria sostenible. El estudio también enfatiza la importancia de explorar las interacciones del bagazo cervecero en el intestino y sus efectos sobre la salud hepática, con el objetivo de optimizar las técnicas de procesamiento que preserven su valor nutricional. Este enfoque no solo contribuiría a la reducción de residuos, sino que también abriría nuevas oportunidades para el desarrollo de productos alimenticios funcionales, alineándose con los principios de la economía circular y la sostenibilidad. GALERÍAOTRAS NOTICIAS |
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