n los últimos años han surgido, en todo el mundo, diversas voces críticas que buscan desincentivar el consumo de edulcorantes no calóricos, debido a que podrían generar potenciales efectos negativos en la salud de los consumidores. Sin embargo, la evidencia científica más reciente no solo cuestiona la veracidad de estas alertas, sino que, al mismo tiempo, reafirma la seguridad e inocuidad de estos aditivos, en tanto su consumo se mantenga dentro de la dosis diaria máxima recomendable. Así se concluyó durante el seminario “Avances y Desafíos en el Uso de Edulcorantes No Calóricos”, realizado en el campus Bellavista de la Universidad San Sebastián (USS) y organizado en conjunto por dicha casa de estudios superiores y la Asociación de Alimentos y Bebidas de Chile AG (AB Chile). El encuentro reunió a tres referentes de Chile y Argentina, el Dr. Samuel Durán, la Dra. Susana Socolovsky y el Dr. Brian Cavagnari, quienes presentaron datos actualizados sobre seguridad, regulación y efectos metabólicos de estos aditivos alimentarios. Todo ello en un contexto donde tanto la academia, como la propia industria, buscan rebatir con evidencia técnica y científica, la desinformación que hoy domina el debate público en esta materia. CREENCIAS INFUNDADAS Los especialistas coincidieron en que muchas alarmas provienen de una interpretación errónea de algunos estudios científicos (como podría ser, por ejemplo, atribuir una equivocada relación causa-efecto a partir de resultados provenientes de estudios observacionales incompletos). Sin embargo, la evidencia científica hoy disponible, permite desmentir con argumentos sólidos los principales mitos que circulan especialmente en las redes sociales: 1. “Dañan la microbiota intestinal” Los estudios clínicos de mayor calidad muestran que, si bien algunos edulcorantes no calóricos tendrían la capacidad de modificar la composición de la microbiota intestinal, esta modificación no alteraría ni la glucosa en sangre, ni la insulina en sangre. La evidencia disponible indica además que, cuando estos aditivos se utilizan dentro de una dieta equilibrada, los alimentos y bebidas con edulcorantes no calóricos son una herramienta útil para colaborar con una estrategia de descenso de peso, siempre y cuando se utilicen en el marco de una dieta equilibrada y como reemplazo de alimentos y bebidas azucarados. 2. “Aumentan la glucosa o la insulina” Una revisión amplia de estudios clínicos demuestra que los edulcorantes no calóricos no elevan los niveles de glucosa ni de insulina, incluso en personas con diabetes. Esta evidencia de alta calidad permite calmar un temor común entre pacientes y algunos profesionales de la salud, y confirma que estos aditivos no generan efectos metabólicos adversos. 3. “Producen cáncer” Las evaluaciones toxicológicas internacionales han demostrado de forma consistente que los edulcorantes aprobados no son carcinogénicos. Organismos como la FDA, la EFSA y el JECFA (Joint FAO/WHO Expert Committee on Food Additives) realizan reevaluaciones periódicas y reafirman su aprobación, ya que estos compuestos han demostrado no ser teratogénicos, mutagénicos ni dañinos en las dosis habituales de consumo. EVIDENCIA VERSUS PERCEPCIONES Durante la jornada organizada por la USS y AB Chile, también se abordó el impacto desmedido que ciertos informes internacionales han ejercido sobre la opinión pública, generando percepciones equivocadas dado que se basan solo en estudios observacionales. Al respecto, el Dr. Samuel Durán enfatizó que “lo que buscamos es actualizar conocimientos con evidencia real, no con percepciones. Muchos de los mitos que circulan no tienen respaldo en los estudios clínicos”. A su vez, la gerenta general de AB Chile, Marisol Figueroa, destacó el valor del trabajo conjunto entre academia e industria, recalcando que esta colaboración “promueve un círculo virtuoso en el avance del análisis y búsqueda de soluciones que contribuyan a un mayor bienestar de la población, con base a la evidencia científica”. “En este sentido, valoramos el trabajo de vinculación con el medio que efectúa la Universidad San Sebastián para fomentar la discusión sobre los desafíos en el uso de los edulcorantes no calóricos, de la mano de grandes expertos internacionales como los doctores Durán, Cavagnari y Socolovsky”, agregó la directiva. Los tres especialistas viajarán próximamente a México para participar en una jornada organizada por la Fundación FiNUT, donde presentarán nuevamente estos resultados, en una discusión que está tomando fuerza en la agenda científica internacional. GALERIAOTRAS INFORMACIONES
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Desarrollan aceites saludables para mitigar progresión de enfermedades crónicas no transmisibles11/28/2025 uidar la salud nutricional mediante prácticas sostenibles y circulares, es esencial para asegurar mayor calidad de vida a una población que envejece y sufre los efectos de la contaminación ambiental y la acumulación de gases de efecto invernadero. En este contexto, una de las estrategias más efectivas para potenciar la nutrición saludable, consiste en evitar la propagación de enfermedades crónicas no transmisibles, como obesidad, diabetes o hígado graso, entre otras. Este es, precisamente, uno de los objetivos del proyecto de ANID-Fondecyt Regular, liderado por el profesor e investigador de la Escuela de Agronomía de la PUCV, Cassamo Mussagy y la doctora en biotecnología, Angie Caicedo, ambos pertenecientes al Laboratorio de Desarrollo de Bioprocesos. El proyecto, tiene por nombre “Greenchar” y, tal como lo señala el profesor Mussagy, busca “aprovechar integralmente los residuos agroindustriales, agregando valor a cada etapa del proceso”. "En el caso de la palta, por ejemplo, los descartes pueden utilizarse para obtener pigmentos antioxidantes y aceites para desarrollar otras bioformulaciones que se aplican directamente en la producción de insumos destinados a las industrias agrícolas y alimentarias. De esta manera, promovemos procesos más sostenibles, eficientes y con menor impacto ambiental", enfatiza el académico e investigador. El profesor Mussagy agrega que “en estos momentos estamos desarrollando una investigación que va en la línea de los aceites saludables y biomateriales inteligentes en colaboración con países como Francia, Canadá, España, Colombia, México, Brasil y Portugal. Se trata de un proyecto con un fuerte componente de cooperación internacional, que no solo promueve la investigación conjunta, sino que también favorece el intercambio y la transferencia de conocimientos desde nuestra universidad hacia el mundo”. ACEITES SALUDABLES La doctora en Biotecnología e investigadora del proyecto, Angie Caicedo, explica que lo aceites saludables son “lípidos con funciones beneficiosas para el organismo”. “También se conocen como lípidos funcionales o triglicéridos estructurados, y en proyecto, lo que hacemos es modificar de manera intencional aceites convencionales mediante tecnología enzimática. Al cambiar su estructura, podemos mejorar su digestibilidad, su estabilidad y su impacto en la salud, obteniendo aceites con propiedades más favorables para el metabolismo humano”, detalla Caicedo. El trabajo desarrollado por los investigadores y su equipo comienza con la utilización de aceites provenientes de residuos agroindustriales como materia prima. Estos son posteriormente modificados mediante tecnología enzimática. “En la primera etapa del proyecto hemos logrado obtener aceites de excelente calidad a partir de estos residuos, con resultados muy prometedores. Actualmente estamos trabajando específicamente con aceite de palma, sobre el cual estamos realizando distintas modificaciones utilizando enzimas seleccionadas”, detalla la Dra. Caicedo. “Nuestro objetivo -agrega-, es incorporar ácidos grasos que puedan ser metabolizados rápidamente por el organismo, lo que se traduce en un aceite más saludable y adecuado para el consumo humano”. APORTES MULTIGENERACIONALES El equipo del Laboratorio de Desarrollo de Bioprocesos Sostenibles (LABISOST) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, también trabaja en el diseño de otros tipos de aceites saludables, como, por ejemplo, de uva, con el cual han demostrado beneficios en la prevención y reversión de enfermedades crónicas no transmisibles mediante modelos animales. Al igual que en otras investigaciones, el profesor Cassamo Mussagy incorporó en este proyecto a estudiantes de pregrado, para que participaran en el trabajo de laboratorio. Fue así como los alumnos de la carrera de Ingeniería en Agronomía de la PUCV, Antonia Cruz, Camila Osses y Cristóbal Alvarado, contribuyeron con sus conocimientos adquiridos en el aula en el proyecto. GALERIAOTRAS INFORMACIONESInvestigación, liderada por estudiante del doctorado en Biotecnología de la PUCV, propone alternativa amigable con el medio ambiente y de costo asequible para pequeños y medianos productores. n innovador proyecto para producir biofertilizantes útiles en condiciones habituales y durante olas de calor, desarrolla la estudiante del doctorado en Biotecnología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Johanna Cortés. Esta iniciativa forma parte de la investigación que realiza el Grupo de Ecología Microbiana de la Rizosfera, a cargo de la investigadora Carolina Yáñez, del Instituto de Biología de dicha institución. Bajo el nombre de “ThermoGro: formulación y validación de un biofertilizante como estrategia biológica para la adaptación agrícola a eventos de alta temperatura” –realizado en el marco del Concurso de Valorización a la Investigación Universitaria (VIU), de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID)–, el proyecto ofrece una alternativa amigable con el medio ambiente y de costo asequible para ser empleado por pequeños y medianos agricultores. Según explica Johanna Cortés, la principal innovación de ThermoGro radica en que es un biofertilizante de amplio rango y con activación térmica, “lo que quiere decir que no solo puede ser utilizado en las temperaturas estándar de la agricultura, sino también durante las temperaturas elevadas que enfrenta esta actividad, dadas las olas de calor cada vez más frecuentes debido al cambio climático. Es decir, se trata de un producto único, capaz de biofertilizar a altas temperaturas”. CLAVES TÉCNICAS Hoy la agricultura chilena enfrenta diversos desafíos críticos, como el aumento de eventos de calor extremo por el cambio climático y la dependencia de fertilizantes químicos que impactan negativamente el medioambiente, como la eutrofización de fuentes hídricas. “Frente a esto -explica Johanna Cortés- los biofertilizantes aparecen como una solución sostenible, ya que utilizan microorganismos vivos que promueven el crecimiento vegetal. Sin embargo, la mayoría de los biofertilizantes actuales dependen de rizobacterias sensibles a condiciones extremas (altas temperaturas, salinidad, sequía), lo que limita su eficacia frente a los nuevos escenarios agroclimáticos”. Esto se debe a que tanto los fertilizantes químicos como los biofertilizantes que ocupan bacterias convencionales, ven disminuidas o pierden por completo sus propiedades promotoras de crecimiento vegetal (PGP) cuando se exponen a temperaturas mayores a 35°C. Ello genera importantes mermas en la producción, que afectan principalmente a pequeños y medianos agricultores. Para hacer frente a estas limitaciones, ThermoGro propone una tecnología basada en un “consorcio bacteriano”, compuesto tanto de bacterias mesófilas (microorganismos que viven a temperaturas moderadas), como termófilas (que prosperan a temperaturas superiores a los 45°C y se encuentran en fuentes termales y respiraderos hidrotermales). Esta combinación inédita -según explica la líder del proyecto-, promueve el crecimiento vegetal en un amplio rango térmico, lo que se traduce en mejores opciones para enfrentar eventos climáticos críticos, como sequías y olas de calor. Respecto de su uso, Johanna Cortés comenta que ThermoGro es un producto de fácil aplicación, que se puede emplear en distintos momentos del crecimiento. “Así lo hemos comprobado durante nuestros ensayos de laboratorio, donde lo hemos aplicado desde la plántula hasta llegar al fruto, vía riego, una vez al mes”, explica. Otra de las preocupaciones del equipo, radica en que este nuevo fertilizante no sea dañino para la salud humana, y que el consorcio de bacterias que contiene. no vayan a ser patógenos para la planta o para el microambiente que contiene a la planta. Respecto de lo ensayos realizados, hasta el momento ThermoGro se ha aplicado en tomates, pensando que es un cultivo de alta demanda comercial, sobre todo en la región de Valparaíso, “pero esperamos que este biofertilizante también se pueda aplicar a otro tipo de cultivos”, comentó la investigadora doctoral. PRÓXIMOS PASOS Una vez finalizada la etapa de estudio de las distintas bacterias que integrarían el consorcio base para este nuevo biofertilizante, comenzará la fase de ensayos en semillas para determinar cuál de todas las combinaciones resulta más eficiente. Para tales efectos, durante los ensayos en invernadero, se ajustarán las dosis y se simularán olas de calor, para estudiar el comportamiento del producto. Finalmente, se realizarán ensayos de campo, en lo cuales se suministrará el producto en cultivos de tomate. Respecto de los plazos estipulados para escalar la producción y comercializar el biofertilizante en el mercado nacional, Johanna Cortés informó que este objetivo se alcanzaría en aproximadamente dos años. “Sin embargo, esperamos llegar antes a los agricultores locales para realizar pruebas, gracias también al apoyo de la Corporación de Desarrollo Social del Sector Rural (CODESSER), y del programa Transforma Gestión Hídrica de Valparaíso, de CORFO, entidades que nos están apoyando en este sentido”. GALERIA
OTRAS INFORMACIONESAcadémicos de las universidades de Talca y Católica del Maule, advierten que el incremento de temperaturas puede causar la aparición de amenazas desconocidas, y llaman a reforzar el manejo integrado de los cultivos, reduciendo además la dependencia de pesticidas. ebido al cambio climático, nuevas plagas comienzan a propagarse por nuestro territorio donde encuentran condiciones propicias para instalarse y multiplicarse, situación que afecta directamente la labor agrícola y las exportaciones. Así lo explicó el entomólogo y académico de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Talca, Eduardo Fuentes, quien destacó que “estamos experimentando en varias regiones incrementos en las temperaturas. Muchas plagas responden a este cambio aumentando su desarrollo, reproducción y sobrevivencia, por lo que en el futuro el impacto en los cultivos será más importante”. Uno de los casos que más preocupa a los académico es la mosca de alas manchadas (Drosophila suzukii). “Con el cambio climático, muchas especies que antes no eran plagas están comenzando a serlo como, por ejemplo, la mosca Drosophila suzukii, que llegó en 2017 y está causando cada vez más daño, sobre todo en cerezos”, precisó Margarita Correa, académica de la Universidad Católica del Maule. El impacto en el agro de la mosca Drosophila suzukii se da principalmente porque ataca la fruta sana y aumenta los costos de control. Esto implica la urgencia de reforzar el monitoreo en cerezos y otros frutales, junto con la aplicación de programas de capacitación transversal para productores y estudiantes. “El surgimiento de nuevas plagas es permanente y la adaptación debe ser colectiva abarcando el sector agrícola, academia e instituciones. El desafío es que el control sea efectivo y, a la vez, más sustentable”, advierte Eduardo Fuentes. De hecho, la presión que genera la llegada de estos insectos no solo se refleja en el área agrícola, sino también en el ámbito comercial, pues “basta detectar unos pocos individuos en embarques, para que estos no puedan enviarse a ciertos mercados, porque son plagas cuarentenarias y el daño es tremendo, aunque la presencia sea baja”, agrega el académico de la UTalca. Ante este escenario, las universidades están desarrollando propuestas como el, recientemente impartido, curso gratuito “Avances en el Manejo Integrado de Plagas” que se enmarca en el proyecto Anillo de Investigación PIC² (Insectos Plaga y Cambio Climático) y que es financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). “El curso que dictamos es parte de un proyecto colaborativo de distintas casas de estudio. Analizamos cómo el cambio climático afecta las plagas agrícolas, veterinarias y médicas, y formamos estudiantes para que comprendan el manejo en distintos contextos”, explicó Fuentes. El académico concluye, asimismo, que en este nuevo escenario “hay que adaptar las herramientas a ambientes más cálidos, porque algunas podrían perder eficacia. La idea es avanzar hacia alternativas más sustentables: feromonas, enemigos naturales y productos de origen natural, dejando los insecticidas solo para el mínimo necesario”. GALERÍA
OTRAS INFORMACIONESInvestigadores y académicos nacionales abordaron, en reciente publicación, la necesidad de optimizar las estrategias preventivas para controlar el riesgo que estos microorganismos representan para uno de los principales cultivos de nuestro país a presencia de los peligrosos microorganismos conocidos como nemátodos, se ha convertido en un riesgo patente, para la subsistencia de los cultivos de uva en gran parte del país. Así lo plantea un trabajo recientemente publicado por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA, denominado “Virus que afectan el cultivo de la vid en Chile, descripción, diagnóstico y estrategias de control”. En dicha publicación, la fitopatóloga, nematóloga y académica del departamento de Agronomía de la Universidad de La Serena, Carol Krausz, reflota la importancia de profundizar sobre esta temática, ya que en Chile hay varios de estos microorganismos que afectan intensamente a las vides. De acuerdo a Krausz, quien elaboró el capítulo “Nematodos transmisores de virus en vid”, en conjunto con el investigador de INIA, Dr. Claudio Salas, los nemátodos son organismos muy pequeños, algunos de ellos microscópicos, por lo que deben ser extraídos del suelo o desde las raíces de la planta y ser observados con lupa. “Uno de los elementos más importantes de los nemátodos es la estructura que tienen en su sistema bucal, llamada estilete, que es una verdadera aguja de punción que utilizan para alimentarse y para poder determinar a través de quimiorreceptores si el hospedero, es decir la planta que está visitando, es realmente afín con él”, explica. Ahondando en este punto, la investigadora detalló que “si bien la mayoría de los nemátodos en agricultura tienen un estilete pequeño, que se llama estómato estilete, hay algunos que tienen uno mucho más largo, llamado odontoestilete, donde almacenan las partículas virales, inyectándolas al interior de las plantas, en este caso las vides”. Según Krausz, en la naturaleza se han reconocido al menos tres géneros de nemátodos que tienen odontoestilete: el sifinema, longidorus y trichodorus, y en Chile principalmente se encuentran los dos primeros. “Algunos nematodos se meten en la planta y no vuelven a salir, otros se quedan adheridos afuera y los más terribles tienen hábito de vida libre, que quiere decir que pinchan, se alimentan y se van, infectando varias plantas y además dejando heridas que se transforman en vías libres para la entrada de otros patógenos”, agrega la investigadora. IMPORTANCIA DE LA DETECCIÓN TEMPRANA En cuanto a los mecanismos de detección y control, la experta expresó que “desde la Universidad de La Serena llevamos muchos años tratando de que los agricultores y empresarios comiencen a atribuir ciertos síntomas a la existencia de nematodos”. “Una vez que se han detectado síntomas de enfermedad en la planta, como el color amarillento, decaimiento, menor crecimiento o empequeñecimiento, se busca determinar si es que corresponden a algún patógeno tradicional como hongos y bacterias. Una vez descartado eso, se analiza la influencia de nematodos”, añadió. Respecto a esto, Krausz recalcó que “en el laboratorio de Fitosanidad del Departamento de Agronomía del campus Limarí, ofrecemos el servicio de análisis nematológico, mediante el cual determinamos a través de distintas técnicas de extracción, la presencia o ausencia de nematodos, para lo que realizamos una prospección y un análisis de suelo, también analizamos las raíces, ya que en nuestra agricultura el 95% de los nemátodos afectan esta parte de la planta”. La investigadora detalló que trabajan con empresas y con muestras de distintos agricultores de la región y de la zona central: “De hecho, desde septiembre del año pasado hasta ahora hemos recibido alrededor de 400 requerimientos de distintas empresas del país”. Luego de que se determina la presencia de nematodos en una muestra y el tipo de espécimen, se recomienda al afectado el tipo de estrategia a tomar. El control de estos microorganismos puede ser complejo, ya que poseen una cutícula poco permeable que les confiere gran resistencia a agentes físicos y químicos de control. ESTRATEGIAS EFICACES Aunque la eliminación total de los nemátodos del suelo es casi imposible, por la capacidad de persistencia en ausencia del huésped, existen estrategias de control y diversas medidas preventivas, culturales, biológicas y químicas. “Generalmente se combate la existencia de los nemátodos con plaguicidas químicos que se llaman nematicidas, que son altamente costosos y tóxicos para quienes los manipulan, así como para el medio ambiente, razón por la cual desde hace casi 10 años que en la universidad de La Serena estamos concentrados en buscar diversas alternativas sustentables para esta problemática”, indicó. Sobre esto, Krausz dio a conocer que entre las estrategias sustentables está el control biológico a través del uso de biocontroladores, es decir, enemigos naturales, como los hongos entomopatógenos. “También está el control cultural que es más bien complementario a lo químico, por ejemplo, nosotros trabajamos con pequeños agricultores de la región, mediante un proyecto territorial integrado de hortalizas, donde los capacitamos en distintas temáticas solicitadas desde la CORFO, en las que se pueden incluir el eliminar malezas, ya que los nematodos se hospedan allí; la rotación de cultivos para dificultar que encuentren el hospedero adecuado; y en el caso de invernaderos, usar la solarización, es decir dar golpes de temperatura importantes por algunos meses o revestir el suelo con plástico, para que la humedad y las temperaturas logren controlar todos los propágulos de nemátodos que pueden estar en el suelo”, puntualiza. La académica también destacó que “estamos investigando distintos tipos de extractos que podrían servir para controlar la existencia de nematodos, como por ejemplo el de un producto derivado de la industria de la papaya, que es excelente, ya que hemos alcanzado un porcentaje de control sobre el 80% de nemátodos”. Sobre la relevancia de la concientización sobre la existencia de nematodos, la académica asegura que “es muy importante buscar alternativas de control, que es en lo que nos hemos concentrado, por eso, en la carrera de Ingeniería Agronómica, enseñamos manejo integrado de plagas y de enfermedades, analizando agentes plaga y fitopatógenos, sus características y los métodos de manejo para poder controlarlos, teniendo numerosos tesistas que se han enfocado en el estudio de estrategias de manejo de nematodos de la zona”.
OTRAS INFORMACIONESProyecto de la PUCV optimizará el cultivo de estos microorganismos, para elaborar nuevos alimentos, fármacos y cosméticos, así como para purificar aguas residuales, entre otros usos. n innovador proyecto que utiliza modelos matemáticos tradicionales junto a técnicas de Inteligencia Artificial (IA), para mejorar la productividad en el cultivo de microalgas, desarrolla actualmente la Escuela de Ingeniería Bioquímica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). La iniciativa, liderada por el profesor Carlos Martínez, doctor en Ciencias Ambientales de la Universidad de La Sorbonne, Francia; y magister en Ciencias de la Ingeniería con mención en Modelación Matemática, de la Universidad de La Frontera, Temuco, se denomina “Mejora de modelos dinámicos de sistemas de cultivo de microalgas con aprendizaje autónomo”, y corresponde a un proyecto Fondecyt de Iniciación, cuyo principal objetivo es la digitalización de los bioprocesos. Según explica el Dr. Martínez, este trabajo implica establecer modelos matemáticos de microalgas que tengan alta fidelidad, y puedan representar de manera muy precisa su crecimiento. “La idea -detalla el académico- es que el computador pueda tomar decisiones con base en el estado del cultivo, gracias al modelo matemático que le vamos a introducir. La principal innovación tiene relación con el hecho de combinar modelación matemática clásica con métodos de aprendizaje automático”. De este modo, a partir de la información obtenida por sensores que miden el oxígeno disuelto, el dióxido de carbono, la temperatura, el PH y la intensidad luminosa –entre otras variables–, el modelo matemático podrá predecir los distintos escenarios que enfrentarían los cultivos de microalgas, facilitando así la toma de decisiones para controlar el buen estado de la productividad dentro del reactor. “Esta tecnología es útil para cualquier industria que se interese en la producción de microalgas, pues estas tienen muchos usos y aplicaciones como, por ejemplo, en la elaboración de alimentos, tanto para humanos como para animales. De hecho, no es extraño encontrar en una farmacia suplementos alimenticios a base de microalgas como clorella vulgaris o spirulina”, detalla el Dr. Martínez. “También se utilizan en la producción de cosméticos y biocombustibles, donde tal vez no han tenido tanto éxito debido a la baja productividad. Por ello, justamente contar con modelos matemáticos precisos nos podría ayudar a diseñar estrategias de cultivo que puedan aumentar esa productividad”, agrega el académico del Escuela de Ingeniería Bioquímica y del doctorado en Ingeniería Bioquímica de la PUCV. INDUSTRIA 4.0 El proyecto liderado por el doctor Martínez consta de dos etapas. La primera, actualmente en curso, se enfoca en la recolección de datos necesarios para entrenar el modelo. La segunda, en tanto, consiste en el entrenamiento de modelos propiamente tal, con el objetivo de tener un producto funcional dentro de dos años. Esta iniciativa apunta a la digitalización de los bioprocesos, palabra clave dentro del actual desarrollo de la “Industria del 4.0”, y que se basa en la integración de tecnologías digitales inteligentes en los procesos industriales y productivos. La Industria 4.0 implica, entre otras variables, la interconexión de dispositivos, automatización, análisis de grandes cantidades de datos y uso de Inteligencia Artificial, especialmente generativa, para crear fábricas inteligentes y cadenas de suministro más eficientes. En este contexto, el proyecto Fondecyt que lidera el académico de la PUCV, pretende hacer modelos matemáticos que puedan representar de manera muy precisa el crecimiento de microalgas, pensando en escalarlos a corto plazo a la industria, para aportar en la digitalización de sus bioprocesos. “Estas técnicas de modelación híbrida que combinan modelos clásicos con aprendizaje automático sirven para cualquier bioproceso. Durante esta investigación vamos a implementarlas en microalgas, pero la idea es extrapolar a otros bioprocesos. De hecho, nos acabamos de adjudicar un proyecto interdisciplinario interno de la PUCV en el que vamos a usar técnicas de modelación similares, pero en levaduras, para la producción de proteínas recombinantes”, indicó el académico.
OTRAS INFORMACIONESRecientes estudios internacionales destacan los múltiples beneficios de la combinación de prebióticos derivados de la achicoria y oligosacáridos de la leche materna (HMO), para promover salud intestinal durante la primera infancia. n reciente estudio preclínico demostró que la combinación de fructanos de tipo inulina derivados de la achicoria, con el oligosacárido de la leche humana (HMO) 2'-fucosil-lactosa (2'-FL), tiene efectos aditivos, e incluso sinérgicos, en la microbiota intestinal de los niños en la primera infancia. Este trabajo permite concluir que el uso de mezclas prebióticas en fórmulas lácteas infantiles, promueve la salud intestinal durante los primeros años de vida y brinda posibles beneficios a largo plazo, tanto en la función digestiva como inmunológica. La investigación científica, denominada Identification of Synergistic Effects of Fructan and HMO Combinations on Toddler Gut Microbiota Using an In Vitro Model of Intestinal Fermentation, realizada por los autores Pudenz, Theis, Bircher, van Harsselaar y Lacroix, en colaboración con la reconocida institución ETH Zurich, se centró en la composición microbiana y los efectos metabólicos de los ingredientes analizados, en la nutrición infantil. METODOLOGÍA DE TRABAJO Como parte del estudio de fermentación in vitro, se analizaron muestras de heces de niños en la primera infancia, utilizando el modelo de fermentación continua a largo plazo PolyFermS®, una sofisticada tecnología que preserva la comunidad microbiana individual y la biodiversidad de cada donante. También imita la dinámica del intestino grueso, lo que permite obtener información específica y reproducible sobre la fermentación intestinal. El resumen del estudio se publicó por primera vez como póster electrónico durante la 57ª Reunión Anual de la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN), celebrada en Finlandia, un importante evento en el campo de la nutrición pediátrica en Europa. Los resultados mostraron que los fructanos de tipo inulina indujeron cambios metabólicos y composicionales en la microbiota intestinal, mientras que el 2'-FL, por sí solo, presentó efectos menos prominentes. Sin embargo, la combinación de fructanos con 2'-FL condujo a efectos aditivos o sinérgicos, y aumentó la producción del metabolito beneficioso butirato, un importante combustible para las células intestinales. Esto se correlacionó con un aumento de bacterias beneficiosas, incluyendo Faecalibacterium y otros miembros de la familia Lachnospiraceae. Además, la nueva combinación prebiótica de 2'-FL y fructanos de tipo inulina promovió el efecto bifidogénico, es decir, el crecimiento de bifidobacterias, dependiendo de la microbiota inicial. Aunque este crecimiento se observó en todas las muestras, el tipo de especie de Bifidobacterium predominante varió según la microbiota del donante. RESULTADOS PROMETEDORES Los resultados demuestran que la combinación de prebióticos de raíz de achicoria con 2'-FL, puede contribuir de manera más eficaz al desarrollo de una microbiota intestinal saludable en niños en la primera infancia, en comparación con un régimen alimentario donde los ingredientes se consuman por separado. Este hallazgo refuerza aún más el papel de las mezclas de prebióticos con respaldo científico en la complementación de la nutrición en la primera infancia, especialmente para los niños en período de transición desde la lactancia materna a las dietas más omnívoras. Asimismo, los diferentes resultados encontrados en las muestras ponen de relieve las variaciones individuales y el potencial de los enfoques nutricionales personalizados. Stephan Theis, director de Ciencia y Comunicación Nutricional de BENEO, comentó que “estos nuevos conocimientos ponen de relieve el poder de la combinación de los prebióticos de la raíz de achicoria con el oligosacárido de la leche humana 2'-FL para replicar más fielmente los efectos naturales de apoyo intestinal de la leche materna, una dirección prometedora para soluciones inteligentes en la nutrición de los niños en la primera infancia”. Aunque el 2'-FL es el HMO más abundante y ampliamente estudiado, los prebióticos de la raíz de achicoria se encuentran entre los pocos prebióticos probados, según la Asociación Internacional de Probióticos y Prebióticos (ISAPP), y son los únicos de origen vegetal disponibles. Este nuevo estudio refuerza el liderazgo de BENEO en la investigación sobre prebióticos de raíz de achicoria, aprovechando su amplia experiencia para mejorar la alimentación infantil con ingredientes funcionales. Además, gracias a su asociación estratégica global con WACKER, BENEO hoy ofrece el HMO 2'-FL, reafirmando su compromiso de reducir la brecha entre las fórmulas infantiles y la composición natural de la leche materna.
OTRAS INFORMACIONESEn el marco del Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, la Asociación Internacional de Edulcorantes (ISA) defiende el papel de la ciencia para garantizar que sus productos son inocuos y seguros. os edulcorantes bajos o sin calorías (LNCS), desarrollados como sucedáneos del azúcar común y popularizados en los últimos años dentro de un contexto amplio de alimentación más saludable, son uno de los productos alimentarios más investigados a nivel mundial. Esto ha permitido que su seguridad haya sido confirmada de manera constante por autoridades regulatorias relevantes, como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA), el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) y otras entidades locales como COFEPRIS en México, ANVISA en Brasil. y ACHIPIA en Chile. En este contexto, la Asociación Internacional de Edulcorantes, ISA, organización científica internacional sin fines de lucro, que representa a proveedores y usuarios de edulcorantes bajos o sin calorías, ha desplegado una intensa campaña informativa, para reafirmar el valor que estos productos tienen como parte de una dieta más saludable. ARGUMENTOS TÉCNICOS El principal objetivo de ISA, como entidad científica, es informar y educar sobre el papel y los beneficios de los edulcorantes bajos o sin calorías, así como de los alimentos y bebidas que los contienen. Para tales efectos, promueve la investigación y fomentan una mejor comprensión sobre cómo estos productos contribuyen a mantener una dieta equilibrada. En este sentido, sus expertos afirman que los más recientes estudios científicos permiten brindar amplia seguridad a la población general, a partir de los siguientes argumentos técnicos verificados:
CIENCIA EN ACCIÓN De este modo, y en un entorno saturado de desinformación, el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos (que se conmemora cada 7 de junio), brinda a los expertos de ISA una oportunidad clave para recalcar que la seguridad de los edulcorantes bajos o sin calorías se basa en ciencia robusta y transparente. “Como muestra, nuestra infografía actualizada “Edulcorantes bajos/sin calorías: Seguridad y Regulación” (disponible en español y portugués), establece que el consumo poblacional de edulcorantes aprobados, incluidos los de América Latina, sigue estando muy por debajo de los umbrales seguros establecidos”, afirma Laura Miranda, Coordinadora Regional de ISA para América Latina. “Además -añade-, los LNCS son una herramienta útil para millones de personas, incluidas aquellas con diabetes, obesidad o enfermedades cardiovasculares, que buscan reducir el consumo de azúcar sin sacrificar el sabor. También apoyan la reformulación de alimentos y bebidas, facilitando opciones más saludables alineadas con los objetivos de salud pública”. Miranda también enfatiza que la ciencia ya demostró que los edulcorantes bajos o sin calorías son seguros, y “que podemos confiar en ellos como una herramienta útil para reducir el azúcar, sin renunciar al sabor dulce que nos gusta”. La representante de ISA en LATAM, detalla, asimismo, que estas conclusiones están debidamente documentadas, en un folleto y ficha técnica. “Por ello, invitamos a profesionales de la salud, nutricionistas y a la comunidad científica a consultar nuestros recursos y acceder a la información más actualizada sobre la ciencia y seguridad de los LNCS”, indica. Conclusiones que le permiten asegurar y recalcar, sobre la base de la mejor evidencia disponible, que los edulcorantes bajos o sin calorías “son una forma segura, práctica y eficaz de endulzar con inteligencia”. Referencias:
OTRAS INFORMACIONESEstudio sugiere que aumento de temperatura afectará la calidad y aspectos funcionales de las frambuesas, con mayor efecto en zonas que hoy registran temperaturas altas constantes, como las regiones del centro. os expertos en nutrición, medicina y calidad de vida, coinciden en que las frambuesas son una fuente valiosa de vitaminas, minerales, fibra dietética y compuestos antioxidantes. Sin embargo, al igual que muchos cultivos frutales de nuestro país, podrían verse afectadas por el cambio climático, en particular por el constante aumento de la temperatura. Con esta pregunta en mente, investigadores del Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables (CREAS) asociado a la Pontifica Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), y a la Universidad Austral de Chile, en el marco de un proyecto FONDECYT, evaluaron el impacto del incremento de temperatura en la calidad y propiedades funcionales de la frambuesa (Rubus idaeus L.), variedad Heritage. Para ello, consideraron tanto condiciones de campo, como experimentos en cámaras térmicas, con un alza aproximada de 4 °C. El estudio se titula “Efectos del aumento de la temperatura durante el crecimiento y la maduración del fruto sobre la calidad, las propiedades sensoriales y antioxidantes de la frambuesa (Rubus idaeus L.) cv. Heritage” y fue publicado en la revista científica internacional Foods. PRINCIPALES LÍNEAS DE TRABAJO El trabajo académico analizó cómo las variaciones térmicas derivadas del cambio climático, inciden en atributos específicos de la frambuesa chilena. Esto incluyó aspectos tales como tamaño, textura, contenido de sólidos solubles y presencia de compuestos bioactivos como flavonoides, antocianinas y vitamina C. Para ello se desarrollaron experimentos en dos huertos ubicados en regiones con condiciones agroclimáticas contrastantes en Chile: Casablanca (Región de Valparaíso) y Paillaco (Región de Los Ríos). En ambos sitios se emplearon cámaras que incrementan la temperatura ambiente en aproximadamente 4 °C. Los resultados revelaron que, aunque las frambuesas expuestas a alzas de temperatura alcanzaron un mayor tamaño, presentaron una textura más blanda en comparación con las frutas del control. Además, se observó una disminución en el contenido de sólidos solubles y vitamina C en las muestras sometidas a altas temperaturas, mientras que la acidez titulable no mostró un patrón consistente. Al mismo tiempo, no se identificó un comportamiento claro en cuanto a los niveles de flavonoides y antocianinas. Por otra parte, el análisis sensorial identificó menor uniformidad del color en las frutas de la zona central expuestas al aumento térmico. Por el contrario, otros parámetros sensoriales no se vieron afectados, ni en las variedades de Casablanca, como tampoco en el huerto de la zona sur. CONCLUSIONES REVELADORAS Los autores del estudio estiman que algunos de los cambios detectados, pueden pasar inadvertidos a nivel sensorial por los consumidores, con excepción de ciertos aspectos visuales como la uniformidad del color. Sin embargo, todos los análisis realizados demuestran que el aumento de la temperatura, asociado al cambio climático, podría afectar tanto la calidad, como algunos atributos funcionales de la frambuesa. Resultados que incrementan la necesidad de aplicar acciones inmediatas para tratar de mitigar los efectos de esta contingencia, tanto a nivel de políticas centrales como de acciones sectoriales orientadas a reducir las factores que contribuyen directamente al trastorno ambiental.
OTRAS INFORMACIONESEncuentro, organizado por la Dirección de Asistencia Técnica del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), reunió a representantes del ámbito académico y profesional, quienes analizaron los principales desafíos asociados a la ingesta de macronutrientes esenciales en distintas etapas de la vida, desde el punto de vista de la nutrición, biodisponibilidad y sostenibilidad. on gran asistencia de profesionales y estudiantes de nutrición, académicos y representantes de la industria alimentaria, el Teatro INTA fue sede del seminario “Desafíos y Oportunidades del Consumo de Proteínas: Nutrición, Biodisponibilidad y Sustentabilidad”. Durante el encuentro, organizado por la Dirección de Asistencia Técnica (DINTA) del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile, se analizaron los principales desafíos asociados a la ingesta de macronutrientes esenciales en distintas etapas de la vida. La apertura estuvo a cargo del director del INTA, Francisco Pérez Bravo, quien subrayó el compromiso del instituto con la investigación aplicada y la transferencia de conocimiento. Este seminario se enmarca en las actividades de vinculación técnica y académica impulsadas por la Dirección de Asistencia Técnica del INTA de la Universidad de Chile, cuyo objetivo es contribuir a fortalecer el diálogo entre investigación, formación profesional y desarrollo del sector alimentario. Al respecto, la directora de DINTA, ingeniera en Alimentos y MBA Carmen Gloria Yáñez, destacó la importancia de generar estos espacios de encuentro entre ciencia, industria y academia, para actualizar conocimientos sobre temáticas alimentarias de interés transversal. “Este evento permitió a nuestros asistentes conocer avances en fuentes alternativas y biodisponibilidad, así como comprender el rol clave de las proteínas en la salud y el bienestar, preparándolos para capitalizar las futuras demandas del mercado alimentario”, explicó Carmen Gloria Yáñez. EXPOSICIONES DE AMPLIO CONTENIDO La jornada contó con exposiciones de especialistas de distintas unidades académicas del INTA y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Cada uno de ellos abordó diversas dimensiones relacionadas con la ingesta de proteínas, incluyendo aspectos tales como:
La primera presentación correspondió a la nutricionista materno infantil Cynthia Barrera, profesora asistente del Departamento de Nutrición de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. En su exposición “Importancia de la ingesta de proteínas durante el ciclo vital”, abordó definiciones generales sobre proteínas, efectos de la deficiencia proteica en el neurodesarrollo, composición de la leche materna y fórmulas lácteas, y los requerimientos diarios de proteínas entre los 6 y 24 meses. También analizó la importancia y necesidad de diversificar las fuentes alimentarias a lo largo del ciclo vital. A continuación, Mylene Jequier, nutricionista del Programa de Salud y Bienestar Laboral del INTA, expuso sobre “Fuentes tradicionales y alternativas de proteínas en la nutrición deportiva”. En la oportunidad, la profesional analizó los siguientes aspectos:
El profesor Igor Pacheco, investigador del Laboratorio de Biología Vegetal e Innovación en Sistemas Agroalimentarios (BVISA Nutribreeding) del INTA, presentó la charla “Digestibilidad de proteínas y la importancia de su determinación”. En ella consideró la diferencia entre calidad y cantidad de proteínas, la importancia de la biodisponibilidad según indicaciones de FAO, los factores que afectan la digestibilidad de proteínas y los métodos más efectivos para su medición. En este último punto destacó el uso de tecnologías avanzadas, como el simulador del sistema digestivo humano TWINSHIME® (Simulator of Human Intestinal Microbial Ecosystem), que actualmente está disponible en el INTA. También presentó comparaciones entre proteínas de origen vegetal y animal, considerando su impacto en el valor nutricional de los alimentos. Para finalizar, el director del Departamento de Nutrición de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Rodrigo Valenzuela y doctor en Nutrición y Alimentos, expuso sobre “Consumo de suplementos alimentarios o alimentos con proteínas: evaluación de su impacto en salud”. En su presentación, el Dr. Pacheco abordó diversos aspectos relevantes para la calidad de vida de las personas, especialmente durante la adultez avanzada, entre los cuales destacaron los siguientes:
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