ada vez resulta más evidente que el mercado mundial de nutrición deportiva está en pleno auge y expansión. De hecho, según reportes de la consultora GlobalData tendrá una tasa de crecimiento anual compuesta de 5,4 % entre 2025 y 2030. Por ello, y a medida que los deportes de ultra resistencia siguen creciendo tanto en número de participantes como en competitividad, la capacidad de mantener un aporte energético estable y sostenido durante el ejercicio prolongado cobra cada vez más importancia. En este escenario cobra especial relevancia un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad de Swansea (Gran Bretaña), el cual demostró que el carbohidrato inteligente Palatinose™ (isomaltulosa, un carbohidrato de liberación lenta derivado del azúcar de remolacha), brinda amplios beneficios a los deportistas de ultra resistencia cuando se consume como parte de una dieta de bajo índice glucémico. En concreto, los investigadores demostraron que este ingrediente contribuye a mantener niveles más estables de glucosa en sangre y mejora la oxidación de las grasas, al tiempo que mantiene el rendimiento. EVIDENCIA SÓLIDA Los nuevos hallazgos ponen de relieve la importancia de Palatinose™ en las estrategias de nutrición deportiva destinadas a optimizar el aporte energético y la eficiencia metabólica, lo que abre nuevas posibilidades para que fabricantes de alimentos y bebidas se introduzcan en el creciente mercado de los deportes de resistencia, tanto recreativos como profesionales. El estudio de intervención en humanos, aleatorizado, controlado con placebo y cruzado, dirigido por Hamilton et al., investigó los efectos metabólicos de Palatinose™ en comparación con la maltodextrina, en nueve deportistas de ultra resistencia sanos durante un periodo de entrenamiento de cuatro semanas. En un régimen que combinaba evaluaciones de ejercicio de larga duración y esfuerzo intenso, los deportistas consumieron bebidas con carbohidratos que contenían Palatinose™ o maltodextrina en torno a las sesiones de entrenamiento durante un periodo de 28 días, incluyendo la ingesta antes, durante y después del ejercicio. Las pruebas agudas incluyeron una carrera submáxima (ejercicio de resistencia) prolongada, seguida de una carrera en cinta hasta el agotamiento, junto con la monitorización continua de la glucosa, seguimiento de la dieta y mediciones de la oxidación de sustratos para evaluar el uso de grasas frente al de hidratos de carbono, durante el ejercicio. Este enfoque ofrece una representación sólida y práctica de las respuestas metabólicas en situaciones reales de ultra resistencia. Los resultados revelaron que los deportistas que consumían Palatinose™ como parte de una dieta de bajo índice glucémico pasaban más tiempo dentro del rango objetivo de glucosa en sangre (70-140 mg/dl), lo que indica un control más estable de la glucosa con menos episodios de hipoglucemia. Este perfil glucémico más equilibrado favorece un suministro de energía más constante, lo cual es fundamental durante el ejercicio de resistencia prolongado. Al mismo tiempo, Palatinose™ provocó un aumento significativo de la oxidación de grasas durante el ejercicio, lo que refleja un mayor uso de las grasas como fuente de energía. Estos beneficios se observaron tanto de forma inmediata, durante el ejercicio, como de manera sostenida a lo largo del periodo de intervención de cuatro semanas, lo que sugiere un “efecto de entrenamiento” que mejora la capacidad del organismo para utilizar las grasas con el tiempo, y que favorece un suministro energético más estable gracias a la reducción de los episodios de hipoglucemia. Estos beneficios se lograron sin que se produjera ninguna disminución del rendimiento en pruebas de resistencia, ya que los deportistas obtuvieron resultados comparables tanto con Palatinose™ como con la maltodextrina. NUEVA FRONTERA EN NUTRICIÓN DEPORTIVA Este estudio ofrece información valiosa sobre cómo una selección específica de hidratos de carbono puede favorecer la eficiencia metabólica y la gestión de la energía en condiciones de entrenamiento exigentes y reales. Al respecto, el Dr. Stephan Theis, Head of Nutrition Science and Communication de BENEO, comentó que “este estudio utiliza la monitorización continua de la glucosa para evaluar la ingesta a largo plazo de Palatinose™ en el contexto de los deportes de ultra resistencia, lo que lo convierte en el primero de su clase”. Theis enfatizó que los resultados son muy alentadores, ya que “confirman los datos previos que indican que Palatinose™ ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en sangre y favorece una mayor quema de grasas, al tiempo que demuestran que estos beneficios metabólicos persisten durante largos periodos de tiempo”. “Esto refuerza el papel de Palatinose™ como una opción de hidratos de carbono verdaderamente eficaz para la estabilidad metabólica y las adaptaciones inducidas por el entrenamiento en los deportes de (ultra)resistencia”, agregó. Esta investigación también es especialmente relevante en un contexto donde las disciplinas de ultra resistencia siguen creciendo y profesionalizándose. La participación en el trail running, por ejemplo, se ha duplicado en los últimos tres años, lo que pone de manifiesto el creciente interés por los deportes de ultra resistencia, tanto entre los aficionados como entre los deportistas profesionales. Otra ventaja práctica y efectiva radica en que PalatinoseTM se puede utilizar en diversos formatos, como bebidas deportivas, polvos, geles o barritas, entre otros. Además, permite incluir declaraciones de propiedades saludables de la EFSA por su menor aumento de los niveles de glucosa en sangre al sustituir azúcares de alto índice glucémico, así como por su contribución a la recuperación de la función muscular normal tras un ejercicio físico muy intenso y/o prolongado. GALERÍAOTRAS NOTICIAS
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l mercado global del queso hoy supera los USD 200 mil millones y proyecta un crecimiento sostenido durante la próxima década, consolidando a Estados Unidos, Francia y Alemania como los principales productores a nivel mundial. A pesar de esta exitosa expansión, el sector aún enfrenta desafíos complejos y relevantes como, por ejemplo, avanzar hacia modelos industriales más sostenibles y al desarrollo de productos con “etiqueta limpia”. Uno de los casos más emblemáticos de este reto evolutivo, es el queso azul, cuya demanda ha experimentado diversas vicisitudes durante el último tiempo, debido a los cambios de conducta experimentados por un mercado consumidor que demanda cada vez mayor transparencia alimentaria. Así lo asegura un reciente informe publicado por la consultora internacional Global Market Insights, cuyos autores concluyen que los compradores de queso azul no solo buscan productos de alta calidad, sino que también tengan etiqueta limpia, origen más orgánico y garanticen el origen controlado de los ingredientes. En este contexto, el Dr. Renato Chávez, académico de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago de Chile, encabezó el desarrollo de un método para elaborar queso azul, mediante cepas de Penicillium roqueforti modificadas genéticamente para desactivar la producción de micotoxinas. BIOTECNOLOGÍA DE FRONTERA En la iniciativa también participaron la Dra. Delimary Rodríguez, quien comenzó este trabajo hace cuatro años en el marco de su tesis para el Doctorado en Biotecnología de la Usach; y la Dra. Inmaculada Vaca, académica de la Universidad de Chile, quien colaboró en el análisis químico de estas sustancias. Asimismo, durante el desarrollo de la investigación se integraron otros académicos y académicas de la Universidad de Santiago. Respecto de los fundamentos de la investigación, el Dr. Renato Chávez comenta que el hongo Penicillium roqueforti entrega las propiedades características al queso azul. “Sin embargo, durante el proceso de maduración también genera micotoxinas, las que podrían tener efectos adversos en la salud humana, según algunos estudios, por ello nuestro objetivo fue eliminar la capacidad de este microorganismo de producir estos compuestos”, detalla el académico. Para alcanzar esta ambiciosa meta, el equipo de investigación trabajó primero en el desarrollo de nuevas cepas modificadas (que no produjesen micotoxinas) y luego realizó pruebas de laboratorio, donde se comprobó que el hongo podía crecer y colonizar el queso, manteniendo sus propiedades biológicas y enzimáticas. Posteriormente, se analizaron muestras del producto y se verificó que no contenían estas sustancias tóxicas. Para el académico, este avance representa un aporte no solo para la industria del queso azul, sino también para la inocuidad alimentaria y la biotecnología aplicada a productos fermentados. “Hasta donde sabemos, este tipo de aproximación no se había desarrollado antes en alimentos de estas características”, enfatiza. PROYECCIONES FUTURAS Esta tecnología alcanzó un nivel de madurez tecnológica de un TRL 3 a 4, y hoy se busca dar continuidad al proyecto mediante una nueva investigación, orientada a estudiar las propiedades organolépticas del queso, como sabor, textura y aroma. En caso de lograr y validad los resultados esperados, esta innovación podría impactar a toda la industria alimentaria internacional. Al respecto, el Dr. Renato Chávez recalca que “los productos con mayores estándares de seguridad alimentaria tienen mejores posibilidades de posicionamiento comercial”. Por ende, “en países con alto consumo de queso azul, como Estados Unidos, Francia o Australia, una tecnología como esta podría tener una muy buena recepción”, puntualiza. Asimismo, el investigador destaca que esta línea de trabajo se inserta en una problemática mayor relacionada con la seguridad alimentaria y la contaminación fúngica, fenómeno que podría intensificarse debido al cambio climático. “Estamos observando que (esta condición climática) favorece la proliferación de hongos y de las sustancias químicas que producen, lo que puede impactar alimentos agrícolas, productos procesados e incluso la salud humana”, advierte. Consecuentemente, el perfeccionamiento y masificación industrial y comercial de esta nueva tecnología podría ayudar a controlar una gran cantidad de riesgos relacionados con contaminación por micotoxinas en todo el mundo, lo que constituye un salto cuántico en materia de inocuidad alimentaria global. PROTECCIÓN DEL CONOCIMIENTO En la actualidad, esta innovación cuenta con registro de microorganismos y una solicitud de patente en Chile, proceso respaldado por la Dirección de Gestión Tecnológica de la Vicerrectoría de Investigación, Innovación y Creación. Para el Dr. Renato Chávez, resguardar este tipo de desarrollos es clave tanto para proteger el trabajo científico como para facilitar su eventual transferencia hacia la industria. “Las patentes permiten reconocer oficialmente la calidad de inventores y el desarrollo en el que hemos trabajado, además de demostrar que desde la universidad pública también es posible generar tecnologías con impacto real”, concluye. GALERÍAOTRAS NOTICIAS a feria TUTTOFOOD Milano 2026, plataforma líder del sector alimentario en el sur de Europa, abrió oficialmente sus puertas este lunes 11, marcando otro hito trascendental dentro de su ya prolífica historia. La ceremonia de apertura, que comenzó puntualmente a 11:00 horas en el centro de exposiciones Fiera Milano contó con el saludo de Adolfo Urso, ministro de Empresas y Made in Italy, y también fue realzada por la presencia de su colega Francesco Lollobrigida, jefe de la cartera de Agricultura, Soberanía Alimentaria y Bosques. Todo ello confirma claramente el reconocimiento institucional de un evento que hoy sitúa a Italia a la altura de otros países cuyas ferias han sido, históricamente, líderes mundiales en el sector alimentario (como Francia y Alemania). En su mensaje de video, el ministro Urso recordó que “en un contexto desafiante como el actual, el sector agroalimentario sigue siendo una piedra angular de nuestro sistema productivo, una de las cinco excelencias, las ‘Cinco A’ del Made in Italy, reconocidas en todo el mundo por su calidad, identidad y capacidad de innovación”. “Las cifras hablan por sí solas: exportaciones por más de 70 mil millones, liderazgo europeo en valor agregado agrícola, un récord mundial en la producción de DOP e IGP, con alrededor de 900 productos certificados que, en conjunto, generan más de 20 mil millones en valor y más de 12 mil millones en exportaciones, y el reconocimiento de la cocina italiana como patrimonio inmaterial de la humanidad”, enfatizó el personero de gobierno italiano. El ministro Urso también subrayó que, en un sector tan dinámico como el alimentario, “el sistema ferial sigue siendo una palanca estratégica para el desarrollo y la internacionalización, especialmente para las empresas más pequeñas que se abren a nuevos mercados”. En tal sentido, también agregó que el reciente acuerdo alcanzado entre la Asociación de Exhibiciones y Ferias Italianas (AIEF) y la Asociación Italiana de Exhibiciones Internacionales (IT-EX), potenciará las ferias de dicho país “como instrumentos de política industrial”, y añadió que el gobierno italiano “está al lado de las empresas para apoyar la innovación, la seguridad del suministro y ampliar su presencia en los mercados extranjeros”. En particular, concluyó que “con el Plan de Transición 5.0 estamos acompañando la doble transición digital y verde (del sector alimentario)”. A su vez, el ministro Francesco Lollobrigida destacó que “TUTTOFOOD es un escaparate internacional que cuenta la historia de la capacidad de Italia para consolidarse en el mundo como la patria de la belleza, la bondad y la calidad”. “A través del encuentro entre productores, procesadores, distribuidores y compradores internacionales, TUTTOFOOD potencia toda la cadena de suministro agroalimentaria italiana, contribuyendo al crecimiento de las exportaciones, a la promoción del Made in Italy, y a la creación de nuevas oportunidades económicas”, comentó el secretario de Estado. Lollobrigida también puso énfasis en que hoy “es más estratégico que nunca actuar como un sistema, creando sinergias entre las ferias italianas y fortaleciendo la competitividad de nuestra nación en los mercados globales. En un contexto internacional complejo, TUTTOFOOD se confirma así como un punto de referencia fundamental para promover la innovación, la calidad y la visión estratégica de la agroindustria italiana”. LIDERAZGO SECTORIAL INTERNACIONAL La presencia en la inauguración de los presidentes de Fiere di Parma y Fiera Milano, Franco Mosconi y Carlo Bonomi, respectivamente, sella una clave importante de este resultado: la capacidad de dos organizaciones feriales italianas para unir esfuerzos y avanzar hacia la consolidación de dicho país como gran potencia comercial y exportadora. Dos expresiones de lo mejor de los territorios que ambas entidades representan y que permiten consolidar una gran alianza estratégica de largo plazo, integrando en un sistema los cuarenta años de experiencia adquiridos por Parma con CIBUS, la feria de referencia para el sector agroalimentario Made in Italy; y el atractivo internacional, la solidez relacional y la capacidad logística de la ciudad de Milano, como centro estratégico para los negocios, la innovación y la cultura, ventajas que se suman a su capacidad para ser una incubadora del futuro. “Para Fiere di Parma -afirmó Mosconi-, es tanto un honor como una responsabilidad trabajar, como lo hemos venido haciendo desde hace varios años, en la construcción de una plataforma verdaderamente internacional para las empresas de alimentos y bebidas”. “En ese sentido, es significativo que el eje Parma-Milano-Colonia (Alemania) abarque los dos sistemas de producción más importantes de la Unión Europea, y que represente un ejemplo de colaboración suprarregional entre actores públicos y privados, algo de lo que estamos profundamente convencidos”, agregó el máximo ejecutivo de Fiere di Parma. Por su parte, Carlo Bonomi destacó que “en el nuevo equilibrio económico mundial, marcado por la inestabilidad geopolítica y la creciente fragmentación del mercado, es esencial construir plataformas internacionales capaces de acompañar a las empresas en sus procesos de crecimiento e internacionalización”. “En este escenario -añadió-, TUTTOFOOD 2026 se confirma como un punto de referencia global para el sector agroalimentario y el Made in Italy, fomentando la innovación, las relaciones y nuevas oportunidades de desarrollo en los mercados internacionales”. Alianzas que aúnan recursos y energías, sumándose a la colaboración de más de una década entre Parma y Koelnmesse, entidad organizadora de la Feria Anuga en Colonia, un auténtico gigante entre las ferias agroalimentarias del mundo. ITALIA, POTENCIA EXPORTADORA Parte integral de este sistema es la Agencia Italiana de Comercio Exterior (ICE), que, a través de su importante Programa de Compradores, garantiza que TUTTOFOOD atraiga a los principales compradores internacionales de alimentos que operan tanto en el comercio minorista, como en el sector de la restauración, a quienes TUTTOFOOD dedica este año un amplio espacio dedicado a la restauración y la mixología. Por ello, en la ceremonia de inauguración también estuvo presente el presidente de ICE, Matteo Zoppas, quien declaró que “2025 confirmó la solidez estructural del sector agroalimentario italiano, con un crecimiento de las exportaciones del 5 % respecto al año anterior y alcanzando un valor récord de 72 500 millones, a pesar de un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas e incertidumbre”. Durante su intervención, Zoppas también destacó que “el reconocimiento de la cocina italiana como patrimonio inmaterial de la UNESCO, fruto también del compromiso del Gobierno y, en particular, del ministro de Agricultura, Francesco Lollobrigida, refuerza el posicionamiento y el valor percibido de nuestro sector agroalimentario, actuando como poder blando para todo el sistema Made in Italy”. “Sin duda, hay cuestiones críticas que abordar, como la crisis en Oriente Medio, que tiene un impacto directo en los costos de la energía y las materias primas, y los aranceles estadounidenses, que están produciendo efectos tangibles, con una caída de las exportaciones a Estados Unidos del 21,9 % en los dos primeros meses de 2026, pero el Gobierno, especialmente a través de la Diplomacia para el Crecimiento promovida por el ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Tajani, quien coordina la acción de Sistema Italia, está trabajando para abrir nuevos canales comerciales hacia áreas emergentes, permitiendo a las empresas italianas conquistar nuevos mercados”. Pese a estas externalidades negativas, cuyo efecto se ha sentido en todo el mundo durante el último año, Zoppas destacó el papel estratégico de ICE para reforzar el posicionamiento de las empresas italianas en los mercados de exportación. “En 2025 -puntualizó- apoyamos a más de 2.200 empresas italianas solo en el sector agroalimentario e involucramos a más de 2.000 operadores extranjeros en misiones a Italia, y solo en TUTTOFOOD se reunieron más de 200 operadores de 36 países, entre ellos Arabia Saudita, Sudamérica, Canadá, China, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Japón, Indonesia y Singapur”. “Para 2026 hemos planificado 258 iniciativas dedicadas a la gastronomía y el vino, incluyendo acciones de comercio electrónico, acuerdos con la gran distribución internacional y la participación en ferias comerciales en Italia y en el extranjero. En un mundo en rápida evolución, ICE sigue siendo un punto de referencia para la internacionalización de las empresas italianas, contribuyendo a consolidar el crecimiento de un sector que representa el 15 % del PIB nacional”, añadió el presidente de ICE. EVENTO DE RELEVANCIA MUNDIAL La dimensión internacional que ha adquirido TUTTOFOOD en tan solo dos ediciones gestionadas por Fiere di Parma, queda confirmada por la participación activa de organismos representativos de los sistemas alimentarios y de bebidas más importantes de Europa, como FoodDrink Europe, EDA (Asociación Europea de Productos Lácteos), AREPO (Asociación de Regiones Europeas para los Productos de Origen), AIM (Asociación de Industrias de Marca) y COPA-COGECA. En su intervención durante la inauguración, Dirk Jacobs, presidente de FoodDrink Europe, declaró que “en un contexto caracterizado por la incertidumbre geopolítica, las perturbaciones comerciales y la creciente fragmentación del mercado, las plataformas internacionales como TUTTOFOOD adquieren una importancia más fundamental que nunca para el sector agroalimentario”. Jacobs hizo hincapié en que esta feria proporciona un espacio indispensable para fortalecer las relaciones comerciales, promover el diálogo y mantener abiertos los flujos comerciales agroalimentarios a través de las fronteras nacionales, por lo que “en el complejo contexto global actual, la colaboración y los intercambios internacionales siguen siendo esenciales para construir un sistema alimentario resiliente, competitivo y sostenible”. A su vez, y al esbozar el futuro, Antonio Cellie, director ejecutivo de Fiere di Parma, manifestó su optimismo y satisfacción al declarar que se inauguró una edición récord de TUTTOFOOD en Milán, gracias a un modelo ferial nacido y desarrollado en Parma con Cibus. “A lo largo de los años -enfatizó Cellie- hemos desarrollado una experiencia específica en la identificación y gestión de los principales compradores de los diferentes canales, a quienes, desde 2025, podremos ofrecer cada año un evento ferial que se convertirá en una cita ineludible por la calidad y cantidad de los productos expuestos. TUTTOFOOD volverá en 2028 y, a partir de 2027, en todos los años impares, Cibus”. “El objetivo -agregó- es construir un diálogo y una plataforma permanentes para debatir y dar forma, entre todas las partes interesadas, a un futuro para la alimentación que sea sostenible, saludable y accesible. Todo ello a través de ferias claras y envolventes para visitantes profesionales de todo el mundo, dando prioridad a los productos de calidad y a los vinculados a los territorios, no solo a los italianos”. Cellie detalló que en Cibus los protagonistas serán siempre marcas icónicas y DOP, abanderadas del Made in Italy, mientras que en TUTTOFOOD se encontrará tanto a los protagonistas internacionales de la industria alimentaria, como a las IG europeas y no europeas. “Al recorrer los pabellones de TUTTOFOOD, se percibe claramente la intención de los expositores, independientemente de su origen o tamaño, de comunicar que la alimentación no es meramente una mercancía con valor económico, sino un proyecto cultural capaz de garantizar la justicia, la sostenibilidad y la longevidad compartida”, concluyó el director ejecutivo de Fiere di Parma. La ceremonia de inauguración también contó con la participación de 60 representantes de las regiones italianas, y de las OPC presentes en la feria. JORNADA DE EXCEPCIÓN Entre los eventos destacados de la primera jornada, destacó el primer Foro Internacional de la Cocina Italiana, realizado en el Auditorio del Centro de Congresos Stella Polare. Este foro, organizado en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Soberanía Alimentaria y Bosques, abordó el tema de la cocina italiana (ahora patrimonio inmaterial de la UNESCO) como instrumento de diplomacia cultural y herramienta de soft power para promover el desarrollo económico de Italia. Durante el Foro, Antonio Cellie, director general de Fiere di Parma, presentó oficialmente a los expositores y visitantes el “Manifiesto de la Alimentación, la Carta de Valores para el futuro de la Alimentación”, que se inspira precisamente en el conjunto de valores que impregnan al sector agroalimentario Made in Italy, y que se expresan en su cocina, hoy universalmente celebrada. De manera simultánea, en la Fruit & Veg Arena del pabellón 4, se realizó el taller Fresh & Produce Retail Europe, que acogió la presentación oficial de “AOP Unione Quarta Gamma” y de los datos de la investigación realizada por el observatorio del mismo nombre, desarrollada por TUTTOFOOD junto con Agroter y Toluna. Dicho estudio incluyó a 9 países europeos (Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Grecia, Países Bajos, España, Suiza y Hungría), y en él participaron 7000 encuestados, incluyendo a clientes de 250 cadenas minoristas europeas. Este ambicioso trabajo se enmarca en la entrega del primer Fresh & Produce Retail Award a los mejores minoristas europeos en la gestión de productos frescos. También durante la tarde, en el pabellón 3, en el área de Federalimentare, tuvo lugar el encuentro “El nuevo orden alimentario: choque geopolítico y resiliencia agroalimentaria europea”, que contó con las intervenciones del ministro Lollobrigida, Maurizio Martina, vicepresidente de FAO; Massimiliano Giansanti, presidente de COPA; Dirk Jacobs, presidente de Food&Drink Europe; y Paolo Mascarino, presidente de Federalimentare. Otra actividad importante de la primera jornada, fue el encuentro “Economía DOP: el valor europeo de las Indicaciones Geográficas entre competitividad y territorios”, que se realizó en el AREPO Vision Arena, Pabellón 3. En la oportunidad se ofreció una lectura actualizada de la “Economía DOP” como palanca para el crecimiento sostenible, a la luz de los recientes desarrollos normativos y del Plan de Acción Europeo sobre las IG. De hecho, las IG europeas hacen su debut en TUTTOFOOD, con un estreno de productos territoriales a nivel internacional, lo cual constituye una novedad absoluta en el contexto de las ferias agroalimentarias mundiales. Cifras de la Presente Versión
n muy poco tiempo, el gran evento alimentario de Milano se ha consolidado como uno de los más importantes hub de negocios e innovación sectorial no lo de Europa, sino de todo el mundo.
Así lo confirman, las cifras preliminares de la versión 2026, que hasta el momento han roto todos los registros alcanzados, posicionando A TUTTOFOOD al mismo nivel de otras grandes ferias realizadas en Francia y Alemania. Algunos de estos registros, son los siguientes:
GALERÍAOTRAS NOTICIAS a Universidad de Santiago de Chile, Usach, lidera un proyecto de I+D que busca generar nuevas cepas de levaduras, para impulsar la innovación y sostenibilidad de industrias alimentarias claves para Chile como vitivinicultura, panadería, acuicultura y agricultura. Así mismo, esta iniciativa permitirá reducir la alta dependencia externa de estos sectores estratégicos (que hoy importan el 100% de las levaduras utilizadas en sus respectivos procesos de fermentación) y abrirá también interesantes oportunidades de negocios a partir del uso de biotecnología. La iniciativa, que cuenta con financiamiento de ANID, se denomina A new platform for the diversification and sustainability of the yeast biotechnology industry in Chile, es liderada por el Dr. Claudio Martínez, investigador del Centro de Estudios en Ciencia y Tecnología en Alimentos (CECTA) de la Usach, y es ejecutada en conjunto con la Universidad de Chile y el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas. “Nuestro propósito es desarrollar una plataforma para la generación de nuevas cepas de levaduras que respondan a las necesidades de distintas industrias biotecnológicas y que, a su vez, contribuya a fortalecer el sector productor para que pueda proveer productos innovadores a la industria local y global”, explica el Dr. Martínez. ENFOQUE APLICADO Y PROYECCIONES DE IMPACTO El proyecto, que da continuidad a dos décadas de investigación en la Usach, comenzará con la creación de una base de datos de, al menos, 100 cepas para caracterizar su diversidad genética. Posteriormente, se seleccionarán y mejorarán cepas específicas para su uso en procesos productivos, principalmente en los sectores vitivinícola y acuícola. En el sector vitivinícola, el equipo ya está en fase piloto de validación de cepas mejoradas, mientras que en acuicultura, se estudiará el uso de ciertos componentes presentes en estos microorganismos, para fortalecer el sistema inmune de peces, buscando así reducir el uso de antibióticos. Al finalizar la investigación, se espera contar con nuevas cepas de levaduras, además de capacidades piloto para su escalamiento industrial en Chile, abriendo oportunidades de desarrollo en diversas industrias. Además, se proyecta que la plataforma impulse el surgimiento de nuevos emprendimientos de base biotecnológica, donde empresas y emprendedores interesados en desarrollar industria en el área, pueden sumarse a esta iniciativa. GALERÍAOTRAS NOTICIAS l orujo de uva, es uno de los subproductos de la vinicultura más subvalorados, pues gran parte del mismo termina siendo arrojado en campos o rellenos sanitarios, como simple desecho orgánico. Tan solo una pequeña proporción se utiliza como compostaje, o bien, como materia prima para la elaboración de pilotajes destinados a desarrollos biotecnológicos impulsados por entidades académicas, científicas o emprendimientos locales. Sin embargo, múltiples estudios científicos y académicos demuestran que el orujo concentra la mayor parte de la fibra y los antioxidantes de la uva, lo cual lo posiciona como un recurso de alto valor. De hecho, en los últimos años se ha comprobado que tiene múltiples aplicaciones para el desarrollo de alimentos, materias primas, suplementos e ingredientes farmacéuticos de alto valor funcional y nutracéutico. APORTE DEL ECOSISTEMA EMPRENDEDOR En un contexto donde el consumo de alcohol disminuye progresivamente, por la influencia de las nuevas tendencias de consumo saludable de la población, la industria del vino necesita diversificar su matriz de valor para no perder competitividad. En dicho contexto, el orujo de uva adquiere un mayor valor comercial, debido a que brinda nuevas y atractivas oportunidades de negocio, tanto para que el sector vitivinícola como para el ecosistema emprendedor. Uno de los protagonistas de esta evolución productiva es la startup chilena Delavid, originaria de la región de Biobío y perteneciente al segmento foodtech, que ha desarrollado una amplia experiencia transformando el orujo de uva vinificada (principal subproducto de la industria vitivinícola) en alimentos funcionales deshidratados y suplementos ricos en fibra dietaria y polifenoles antioxidantes. Tras cinco años de desarrollo técnico, validación científica y construcción de marca, este esfuerzo se tradujo en un acuerdo que permitirá el ingreso oficial de los productos Delavid a la red de supermercados Jumbo, en la categoría Mundo Bio. Dicho convenio, permitirá que el alimento deshidratado Delavid Malbec se distribuya en 40 locales de la cadena perteneciente al holding Cencosud. Para el CEO y fundador de Delavid, Felipe Guzmán Pérez, este hito abre vastas oportunidades para que la empresa se posicione en un sitial de mayor competitividad, con una propuesta “que no solo abre una nueva categoría de mercado, sino que además reconecta a la vitivinicultura con los principios de sostenibilidad y alimentación saludable”. Felipe comenta que la producción de estos alimentos deshidratados se realiza a través de tecnología de deshidratación y molienda controlada. “De este modo estabilizamos pieles y pepitas vinificadas para obtener un polvo 100% natural, sin gluten, alcohol, azúcar añadida y ni aditivos, que se incorpora fácilmente en yogures, batidos, repostería, infusiones y diversas aplicaciones gastronómicas”, explica. También agrega que desde los viñedos del Valle del Itata y del Biobío, “estamos demostrando que la uva puede tener una segunda vida más allá del vino, agregando valor a la cadena productiva regional y generando nuevas oportunidades dentro del retail masivo”. Esta iniciativa no solo representa una simple expansión comercial, sino que constituye la consolidación de una innovación de base biotecnológica desarrollada en regiones, que abre una categoría inexistente hasta ahora en supermercados nacionales y demuestra toda la extraordinaria potencialidad creativa del ecosistema innovador nacional. GALERÍAOTRAS INFORMACIONES os probióticos son microorganismos beneficiosos y no patogénicos que, si se consumen en cantidades adecuadas, pueden colonizar el intestino humano y entregar diversos beneficios para la salud. Sin embargo, su eficacia depende en gran medida de su capacidad para sobrevivir a las condiciones adversas del tracto gastrointestinal y a la acción de los ácidos gástricos y las sales biliares. Estos criterios son claves para evaluar su tolerancia y, por consiguiente se consideran fundamentales para el diseño de nuevos alimentos a base de probióticos. En este contexto, la investigadora postdoctoral del Centro Científico Tecnológico CREAS, Doctora María José Vargas, se adjudicó recientemente un proyecto Fondecyt de Iniciación en Investigación, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, ANID (Fondecyt N°11261274). El objetivo de esta iniciativa es desarrollar y caracterizar probióticos basados en biopelículas de Lactobacillus, formadas sobre bagazo de cerveza, con el fin de mejorar su tolerancia a la digestión gastrointestinal. CULTIVO DE BIOPELÍCULAS El aspecto más innovador del proyecto, consiste en el desarrollo de formulaciones probióticas basadas en biopelículas (Biofilms), que son estructuras microscópicas capaces de constituir una forma natural de organización microbiana. En ellas, los microorganismos se adhieren a una superficie y la colonizan, formando una red de sustancias poliméricas extracelulares. Las bacterias que forman biopelículas presentan un estilo de vida colectivo denominado sésil, que es diferente al estilo de vida planctónico, donde las bacterias permanecen suspendidas de manera individual en un medio líquido sin adherirse a superficies. La clave de esta diferencia radica en la resistencia a factores de estrés, pues el estilo de vida sésil ofrece mayores ventajas para el desarrollo de probiótico, gracias al efecto protector que entrega la biopelícula. Esta característica convierte a los probióticos basados en esta estructura, en una alternativa más robusta comparada con los probióticos convencionales. POSITIVO IMPACTO SOSTENIBLE Y CIRCULAR La Dra. Vargas explica que entre los géneros bacterianos más utilizados para el desarrollo de probióticos a nivel mundial se encuentra el Lactobacillus sensu lato. “Al respecto -comenta-, diversos estudios han demostrado que los probióticos basados en biopelículas de Lactobacillus presentan una mayor tolerancia a procesos simulados de digestión gastrointestinal, en comparación con sus contrapartes planctónicas”. Sin embargo, la formulación de este tipo de probióticos requiere el crecimiento de biopelículas sobre superficies de grado alimentario ricas en carbohidratos no digeribles (como el bagazo de cerveza), compuestos que también se encuentran en la mayoría de los prebióticos comerciales. De este modo se asegura que los probióticos lleguen intactos al intestino grueso, donde son fermentados selectivamente por la microbiota intestinal, generando mayores beneficios para la salud. La clave de esta investigación radica precisamente en esta característica, pues el trabajo de la doctora Vargas permite generar biopelículas en residuos de una gran industria, lo que genera un doble impacto positivo, tanto a nivel de salud como de economía circular y sostenibilidad. Otra característica importante del proyecto es su enorme valor innovador, pues aun cuando la administración de probióticos basados en biopelículas puede proporcionar una barrera protectora natural contra la digestión gastrointestinal, “esta estrategia sigue siendo minoritaria a nivel mundial en comparación con otras formulaciones probióticas”, explica la investigadora. “En este contexto -agrega-, el enfoque del proyecto no sólo explora un nuevo uso del bagazo de cerveza en la industria alimentaria humana, sino que también introduce un formato innovador para la administración de probióticos, constituyendo una contribución relevante a la ciencia y tecnología de los alimentos”. PRÓXIMOS PASOS Tal como detalla la Dra. María José Vargas, el proyecto propone desarrollar y caracterizar probióticos basados en biopelículas de Limosilactobacillus reuteri, utilizando un residuo agroalimentario rico en prebióticos emergentes, tales como arabinoxilanos y β-glucanos. Estos compuestos se encuentran precisamente en el bagazo de cerveza, que es el subproducto más abundante de la industria cervecera, pues representa aproximadamente el 85 % del total de residuos generados por este sector. Otra característica que resulta clave, pues la industria cervecera nacional ha crecido en forma exponencial durante los últimos años, lo que abre importantes perspectivas de reutilización para un desecho que, gracias a esta iniciativa, pasaría a convertirse en un recurso valioso para la elaboración de materias primas alimentarias. Para la ejecución del proyecto, la investigadora detalla que, en una primera etapa, se evaluarán las condiciones operativas que permitan el desarrollo más eficiente de biopelículas sobre distintas matrices alimentarias elaboradas a partir de bagazo de cerveza. Posteriormente, se comparará la tolerancia de estas biopelículas frente a un proceso simulado de digestión gastrointestinal con la de su contraparte planctónica. Finalmente, se seleccionará una de las matrices desarrolladas para su caracterización estructural, morfológica y química. Esto permitiría avanzar hacia un futuro escalamiento y producción comercial, abriendo nuevas perspectivas para el desarrollo de una bio industria que podría reposicionar a Chile como la gran potencia alimentaria del futuro. GALERIAOTRAS INFORMACIONES no de los principales desafíos que enfrenta la moderna industria alimentaria, consiste en desarrollar productos que tengan la capacidad de cuidar tanto la salud de las personas como del planeta. En ese contexto, la academia y diversas instituciones de investigación público-privadas, han llevado a cabo diversos estudios orientados a revalorizar el potencial funcional y nutracéutico de una gran cantidad de subproductos agropecuarios que hoy simplemente se desechan luego del procesamiento de los frutos como, por ejemplo, orujo de uva, bagazo de cerveza, y pulpa y cáscaras de naranjas, entre muchos otros. Uno de los casos más destacados corresponde al calafate (Berberis microphylla), fruto endémico de la Patagonia rico en antioxidantes, minerales y vitaminas, que se usa principalmente para elaborar jugos, mermeladas y otros productos procesados. A pesar de este gran valor nutricional y funcional, gran parte del fruto, incluyendo la cáscara, semilla y pulpa, se considera como subproducto sin valor, por lo que se desecha durante su procesamiento y se transforma en residuos que se descomponen en vertederos o en el medio ambiente, generando gases de efecto invernadero y contribuyen al aumento de la huella de carbono agroindustrial. Para hacer frente a esta contingencia, un equipo académico del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, INTA, de la Universidad de Chile, realizó una investigación donde se demostró que estos residuos del calafate concentran una alta fracción de compuestos antioxidantes altamente bioactiva. El estudio, publicado en la revista científica Food Research International, bajo el título: “Insoluble-bound phenolics from calafate byproducts: Impact on redox status and oxidative protection in Caco-2 cells”, fue liderado por los académicos de INTA Dr. Adriano Costa de Camargo, Dr. Omar Porras y la estudiante del Doctorado en Nutrición y Alimentos Alina Concepción Álvarez, en colaboración con los investigadores María Fernanda Arias-Santé, Miltha Hidalgo, Bárbara Railef, Miguel Ángel Rincón-Cervera, Raquel Bridi y Severino Matias de Alencar. Según explican los líderes de la investigación -que se enmarca en el proyecto FONDECYT regular 1220470, y contó también con la participación de académicos de la Universidad de Almería, España; y de la Universidad de São Paulo, Brasil-, esta iniciativa surgió del interés por estudiar fracciones fenólicas que no suelen ser consideradas o analizadas, “especialmente aquellas unidas a la matriz de subproductos de frutas”. “DESECHOS” DE ALTO POTENCIAL El foco de la investigación liderada por los científicos de INTA estuvo en los compuestos fenólicos insoluble-bound (insolubles-unidos). Es decir, los polifenoles que se encuentran unidos químicamente a la fibra vegetal. Estos, a diferencia de los compuestos solubles, no se absorben en el intestino delgado, lo que les permite llegar prácticamente intactos al colon. Según explica la investigadora Alina Concepción Álvarez, el estudio reveló que los polifenoles unidos a la fibra han sido tradicionalmente subestimados para elaborar productos con propiedades funcionales. “Sin embargo esa característica es la que les permite eludir la digestión y ser bio-transformados y/o liberados por la microbiota intestinal, donde pueden ejercer efectos locales mucho más potentes (que los ingredientes tradicionales)”. Para llegar a esta conclusión, los investigadores utilizaron un modelo de células intestinales humanas, que les permitió comparar el efecto antioxidante de los compuestos insolubles con el de los extractos libres. De este modo, el equipo observó que solo se necesitaba una cantidad hasta mil veces menor de la fracción insoluble para generar el mismo, o incluso mayor, efecto protector frente al estrés oxidativo. “En términos simples -explica Álvarez-, esto significa que se requiere una dosis muchísimo menor de esta fracción, para provocar un efecto biológico relevante”. En otras palabras, el potencial funcional y nutracéutico del calafate, queda notablemente subestimada, si solo se consideran para este objetivo los extractos solubles tradicionales. Consecuentemente, el equipo liderado por los científicos de INTA demostró que la funcionalidad de un alimento no depende únicamente de la cantidad de antioxidantes que contenga, sino también de cómo estos se integran en la matriz alimentaria. PROYECCIÓN PRODUCTIVA A partir de estas conclusiones, es posible obtener evidencia clave que puede impulsar el desarrollo de nuevos ingredientes provenientes de los desechos del calafate, y que estén específicamente orientados a la salud intestinal y metabólica, así como a aplicaciones nutracéuticas. “Nuestros resultados abren la posibilidad de diseñar ingredientes donde la funcionalidad no dependa solo de polifenoles solubles, sino de su asociación con la fibra, lo que podría tener un impacto directo en la protección epitelial y la modulación del estrés oxidativo”, destacan los investigadores. Más aún, el estudio también refuerza el potencial que muchos otros subproductos de frutas y verduras chilenas, hoy subutilizados y desperdiciados a lo largo de todo el país, pueden tener dentro de un enfoque de economía circular. “Chile genera grandes volúmenes de residuos agroindustriales que aún no se valorizan. Son subproductos que pueden transformarse en ingredientes de alto impacto, reduciendo desechos y generando nuevas cadenas de valor basadas en biodiversidad local”, enfatizan los investigadores. Y si bien es un potencial extremadamente alto, también se requiere de otras herramientas para lograr su aprovechamiento absoluto, pues tal como explica el profesor Adriano Costa de Camargo, los principales desafíos hacia el futuro para implementar nuevas iniciativas de reaprovechamiento y reutilización (conocidas como food upcycling) no son científicos, sino regulatorios y de incentivo público, “para avanzar desde la investigación hacia aplicaciones concretas”. NUEVA PERSPECTIVA ALIMENTARIA El equipo de INTA también enfatizó la importancia de reconsiderar como se evalúa la funcionalidad de los alimentos, recalcando el potencial real de los compuestos investigados. En tal sentido, el estudio pudo demostrar que una fracción que normalmente se descarta, puede ser la más activa y potencialmente más relevante para la salud intestinal. “Es una invitación a avanzar hacia una investigación más integrada entre química, biología celular y sostenibilidad”, destacan los científicos. Dicho de otro modo, la ciencia pudo demostrar que la parte del calafate que normalmente se ignora y arroja a la basura (con todos los graves efectos que ello tiene para el cuidado del medioambiente), puede ser mucho más beneficiosa para nuestras células, que los extractos tradicionales del fruto que hoy se utilizan para elaborar pulpas, mermeladas o jugos. Resultados que también llaman a una profunda reflexión, respecto de la lógica que hoy tienen los paradigmas productivos, y a brindar más espacios de participación y escalamiento al ecosistema emprendedor, que en su gran mayoría ha tenido la visión y la valentía para descubrir el valor de los subproductos agropecuarios, transformándolos en alimentos de alto valor funcional que poco a poco han ganado posicionamiento de mercado, pero que requieren de más apoyo, para impulsar de verdad una bioeconomía circular que se convierta en la base principal de crecimiento de la industria alimentaria presente y futura. GALERÍAOTRAS INFORMACIONES ctubre ha sido definido en Chile como “el mes de la alimentación” y en dicho contexto, la conversación global sobre la seguridad y el futuro de la nutrición se centra en la innovación como fuente de una dieta más equilibrada y en armonía con el medio ambiente. De acuerdo con este objetivo, las empresas del rubro, como Edeltec, que colabora con los productores para potenciar la calidad y vida útil de los alimentos, destacan que “el camino hacia sistemas más resilientes depende de la integración de seguridad alimentaria, sostenibilidad y tecnología”. “Estos tres pilares interdependientes son la base de la estrategia de Edeltec en la formulación de aditivos y mezclas funcionales para productos cárnicos, embutidos y alternativas plant-based, entre otras”, explica Michael Balboa, subgerente técnico de la compañía. Para tales efectos, la seguridad alimentaria se aborda con mezclas que aseguran la estabilidad microbiológica, el mantenimiento del color, sabor y textura, y la extensión de la vida útil. De este modo, no solo se protege al consumidor, sino que se favorece la sostenibilidad al minimizar el desperdicio. La sostenibilidad también se logra optimizando materias primas y rendimientos, reduciendo sodio, grasas y aditivos sintéticos, e incorporando ingredientes naturales, proteínas vegetales y fibras funcionales para una menor huella ambiental y fomentar dietas equilibradas. Ambos ejes se articulan mediante la innovación, que la compañía implementa a través de investigación, validación tecnológica y co-creación con los productores. Esto le permite garantizar la seguridad y funcionalidad alimentaria, y satisfacer la demanda del consumidor consciente de opciones más saludables, naturales y sostenibles. El objetivo es anticiparse a las demandas futuras, con énfasis en la salud, la sostenibilidad y la calidad sensorial, pilares esenciales de los alimentos del mañana. INNOVACIONES ALTERNATIVAS En línea con las nuevas tendencias, la empresa ha superado retos en el mundo plant-based, logrando formulaciones que imitan la experiencia de los productos cárnicos. Un caso de éxito fue el desarrollo de una mezcla para salchichas veganas a base de proteína de arveja, rica en vitaminas y minerales, que también incluyó fibra de bambú (para retención de agua y jugosidad), almidón modificado (para ligar ingredientes y mejorar la cocción), extractos de levadura (para sabor umami o sabroso), y especias naturales (para un toque ahumado y especiado). El resultado, explican desde la compañía, fue muy exitoso, pues el producto obtuvo una alta aceptación, destacando sobre todo por su textura y sabor. Otro ejemplo exitoso de innovación fue el desarrollo de una mezcla para jamones cocidos, que redujo el sodio en 20%. Esto se logró sustituyendo aditivos a base a sodio por potasio, con moduladores de sabor umami -derivados de levaduras- para enmascarar el amargor y proteínas funcionales vegetales para aumentar la retención de agua. Además se sumaron extracto de romero y tocoferoles (compuestos de vitamina E) para el color y la estabilidad lipídica. De este modo se logró más rendimiento térmico (3,8%), reducir la pérdida de cocción (2,1%) y mantener la textura (firmeza y cohesividad) en un rango ideal (más de 5%). Todas estas formulaciones se realizan según criterios técnicos, sensoriales y de aplicación industrial. Algunos son la interacción con la matriz alimentaria (cómo la mezcla interactúa con componentes del alimento), estabilidad en el procesamiento, compatibilidad con ingredientes, funcionalidad deseada y cumplimiento normativo. Al mismo tiempo, se suman otros requisitos organolépticos, como realzar el sabor natural del alimento, textura, color agradable, olor fresco y apetitoso, y apariencia atractiva. “Estos desarrollos reflejan la filosofía de Edeltec: unir ciencia, tecnología e innovación aplicada para ofrecer soluciones funcionales que optimizan el desarrollo industrial, mantienen la calidad sensorial esperada por el consumidor y contribuyen a objetivos de salud pública y sostenibilidad”, destaca Michael Balboa. EN LÍNEA CON LAS NUEVAS TENDENCIAS Es un hecho que hoy, las tendencias de consumo están en plena transformación. De hecho, recientes informes internacionales indican que el panorama está definido por el cuidado de la salud (salud intestinal, nutrición personalizada y bienestar mental), a partir de la ingesta de nuevas proteínas, alimentos híbridos, replanteamiento vegetal, reducción de residuos y etiquetado transparente, entre otras tendencias. Frente a este mercado en constante evolución, Edeltec impulsa líneas de investigación para consolidar el futuro de la alimentación, enfocadas en ejes clave como salud y bienestar, sostenibilidad, Clean Label (etiqueta limpia) y mejora de textura. Esta labor considera acciones tales como, por ejemplo:
La compañía además está invirtiendo en desarrollar formulaciones innovadoras más sostenibles y nutritivas para productos plant-based; aditivos y recubrimientos naturales que prolonguen la vida útil de los alimentos, reduciendo el desperdicio y aportando a la sostenibilidad; e ingredientes de origen sostenible (como proteínas de insectos, algas y subproductos) para reducir el impacto ambiental. Otra línea de desarrollo, específicamente en el ámbito de etiqueta limpia, consiste en soluciones con ingredientes naturales mínimamente procesados, alternativas a los conservantes sintéticos, colorantes artificiales y potenciadores de sabor, e información transparente para los consumidores. A esto se suman investigaciones en tecnologías de texturización -como impresión 3D de alimentos y encapsulación de ingredientes- para crear productos personalizados e innovadores. En este proceso, la labor con sus clientes y centros de I+D es clave, pues tal como enfatiza el subgerente técnico de Edeltec “la colaboración es fundamental para nuestro enfoque de co-creación de soluciones personalizadas”. “Trabajamos en estrecha cooperación con nuestros clientes para comprender sus necesidades y desafíos específicos, utilizando nuestra experiencia y conocimientos técnicos para desarrollar soluciones que satisfagan sus requerimientos”, agrega el ejecutivo. Un logro en este sentido fue el desarrollo conjunto de una mezcla funcional "sin fosfatos" para jamones premium, que mantuvo el rendimiento, redujo el sodio en 25% y obtuvo una certificación Clean label friendly (Etiqueta limpia amigable). Para garantizar la fiabilidad de sus soluciones, la empresa mantiene un estricto sistema de control de calidad y mejora continua (desde la selección de proveedores hasta la distribución del producto final), que abarca acciones tales como:
Al respecto, Michael Balboa enfatiza que la confiabilidad de las fórmulas para food service y clientes industriales es de suma importancia. “Por ello -agrega-, aplicamos controles y metodologías de verificación y gestión de mejoras en cada eslabón de la cadena de valor, asegurando que nuestros clientes reciban productos seguros, de alta calidad y que cumplen todas las normativas aplicables”. GALERIAOTRAS INFORMACIONES a reciente versión de la Feria Food & Service permitió al Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA) exhibir destacadas innovaciones creadas junto a emprendedores de distintas regiones del país. Este generoso muestrario del talento creativo nacional, constituye un ejemplo concreto del exitoso trabajo en red realizado por CeTA, y refleja, simultáneamente, el gran potencial creativo de la ciencia y la tecnología aplicadas a los recursos locales. Durante los tres días de feria —realizada entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre en Espacio Riesco— el stand A9 de CeTA se consolidó como un punto de encuentro para la innovación, con productos que combinan identidad territorial, sostenibilidad y desarrollo tecnológico. Gracias a la colaboración de Nutrisco, que alberga las instalaciones de CeTA Norte y CeTA Sur, la red tecnológica ha fortalecido sus polos regionales, impulsando proyectos que promueven la diversificación productiva y el valor agregado desde los territorios. Entre los emprendimientos destacados estuvo Yu-Yo Burger, hamburguesa vegana elaborada a base de cochayuyo y proteína vegetal, desarrollada en CeTA Zona Norte junto al emprendedor Ricardo Penna. Proveniente de la Región de Coquimbo, este producto rescata un alga milenaria de las costas chilenas y la pone en el centro de una propuesta moderna, nutritiva y sustentable. “Participar en Food & Service 2025 fue clave para validar Yu-Yo Burger frente a actores estratégicos del rubro y abrir nuevas oportunidades de colaboración”, comentó Penna. El público también pudo conocer a Bonday, startup de la zona central y liderada por Cecilia Hernández que rescata la tradición del caldo de huesos, transformándola en un producto moderno, natural y funcional. Su caldo en polvo, desarrollado en CeTA Zona Central, combina innovación tecnológica y saberes ancestrales para ofrecer una alternativa práctica, rica en colágeno y nutrientes esenciales. “El apoyo de CeTA fue fundamental para garantizar la calidad, inocuidad y viabilidad de nuestro producto”, destacó Hernández. Por su parte, desde CeTA Sur, se presentaron Ajitito —pasta gourmet de ají con nueces— y Vegadelphia, un sucedáneo de queso crema 100% vegetal, ambos desarrollos que reflejan la creatividad y el compromiso del ecosistema de innovación alimentaria regional con la sostenibilidad y el consumo responsable. INNOVACIÓN CON SABOR FUTURO En el marco de la feria, CeTA también impulsó la activación “Sabor Futuro”, iniciativa organizada junto a Transforma Alimentos y los chefs del Centro de Innovación Gastronómica de Inacap. Este esfuerzo conjunto permitió elaborar y degustar preparaciones con productos creados en los diversos centros tecnológicos, demostrando la versatilidad y potencial comercial de los alimentos innovadores chilenos. Al respecto, Jean Paul Veas, director ejecutivo de CeTA destacó que “Food & Service 2025 fue una vitrina excepcional para mostrar cómo la colaboración entre ciencia, tecnología y territorio puede transformar materias primas locales en alimentos de alto valor agregado”. “En CeTA -agregó-, estamos comprometidos con impulsar una innovación descentralizada, que fortalezca economías regionales y promueva una industria alimentaria sustentable y competitiva”. GALERIAOTRAS INFORMACIONESEn una ceremonia plena de emotividad y simbolismo, el Colegio de Ingenieros Alimentos de Chile, distinguió el trabajo que realizan los profesionales de este sector, para optimizar la producción de alimentos más seguros, inocuos, saludables y amigables con el planeta. unque su trabajo no tiene tanto glamour o visibilidad mediática, es innegable que los ingenieros en/de alimentos brindan un aporte valioso e imprescindible para el desarrollo ético, seguro y sostenible de la humanidad. Así quedó demostrado durante la entrega de los premios CIACh 2025, ceremonia que se realizó en el marco de la Expo Food & Service, y que contó con una amplia participación transversal de empresarios, profesionales, académicos y estudiantes de las diferentes universidades que hoy dictan esta carrera en nuestro país. La premiación, organizada por el Colegio de Ingenieros Alimentos de Chile, CIACh, busca reconocer y visibilizar los aportes que en forma permanente entregan los profesionales de este valioso ámbito del conocimiento, para optimizar la innovación y desarrollo de la industria alimentaria nacional. Esfuerzo muchas veces desconocido, pero que es irremplazable para asesorar el desarrollo evolutivo de grandes empresas y startups, así como también para orientar los esfuerzos que realizan tanto la academia, como otras entidades públicas y privadas, para potenciar el crecimiento equitativo y estratégico de todo el ecosistema agrifoodtech nacional e internacional. VOZ TÉCNICA Y APOYO PARA LA INDUSTRIA Esta tarea hoy se refleja en desatacados logros en todos los sectores, tales como, por ejemplo, innovaciones y desarrollos de alimentos y bebidas altamente disruptivos, optimización de procesos industriales, asesorías para impulsar el escalamiento nacional e internacional de emprendedores, instalación de cultura de inocuidad, lanzamiento de productos con propiedades funcionales, y acciones de vinculación con comunidades vulnerables o de pequeños productores en todo el país. Un extenso conjunto de esfuerzos que dan cuenta del valioso compromiso que tanto los ingenieros en alimentos chilenos, como la directiva que los agrupa a nivel gremial, tienen con el desarrollo de productos cada vez más saludables, inocuos, seguros, amigables con el medio ambiente y capaces de cuidar la salud de las personas y del planeta. Por ello, durante la ceremonia de premiación, el presidente electo de CIACh, Gabriel Vivanco, expresó que estos reconocimientos constituyen un hito trascendental dentro de la estrategia del gremio, para consolidar el crecimiento y desarrollo de esta profesión en Chile. “Queremos ser una institución que aporte cada vez más valor, que esté presente en los grandes debates de la industria y que acompañe la transformación del sector agroalimentario en chile, pensando sobre todo en las nuevas generaciones de profesionales que cursan o desean ingresar a la carrera, y que tienen la responsabilidad de impulsar la innovación, sostenibilidad e inocuidad en cada proceso”, destacó Vivanco. “Estamos convencidos -añadió-, que el futuro alimentario se construye en conjunto, y por eso estamos avanzado de lleno hacia un período donde CIACh será un aliado estratégico, un lugar de encuentro y una voz técnica que esté siempre junto a la industria, la academia y el ecosistema emprendedor, para construir un futuro alimentario más inocuo, seguro, sostenible e innovador”. APORTES TRASCENDENTES La selección de los participantes y la entrega de los respectivos galardones CIACh 2025, implicó un amplio proceso de estudio, revisión y selección de trabajos, a cargo de un jurado especializado. Este proceso se estructuró a partir de las siguientes categorías: Innovación tecnológica Distingue el diseño de nuevos productos o procesos productivos, o bien, la implementación de tecnologías disruptivas en procesos alimentarios ya conocidos. Inocuidad y calidad alimentaria Considera los distintos aportes brindados en materia de inocuidad, cumplimiento de normativas o implementación permanente de sistemas de gestión de calidad. Liderazgo y gestión industrial Reconoce la dirección de proyectos o equipos, con resultados destacados en la industria. Por ejemplo, crecimiento de empresas, optimización de procesos y desarrollo de nuevos liderazgos sectoriales, entre otras metas. Investigación y desarrollo Premia los aportes científicos logrados a partir del desarrollo de nuevos productos, la implementación de procesos innovadores o la publicación de trabajos de alto impacto, incluyendo papers indexados, proyectos I+D con empresas e iniciativas de transferencia tecnológica. Impacto social y desarrollo comunitario Esta categoría, que debutó en la presente versión de los premios CIACh, distingue a los profesionales que lleven a cabo tareas o acciones destinadas a mejorar el acceso a los alimentos, optimizar la nutrición o educación alimentaria en comunidades vulnerables, o a difundir en la comunidad actividades de impacto social o gremial. Los respectivos vencedores en cada categoría, fueron: Innovación tecnológica Primer lugar: María Teresa Comparini Segundo lugar: Paula Vera Tercer lugar: Juan Aguirre Liderazgo empresarial y gestión Primer lugar: Carolina Aravena Segundo lugar: Ximena López Tercer lugar: Zev Chernilo Inocuidad y Calidad Alimentaria Primer lugar: Alfredo Harosteguy Segundo lugar: Leila González Tercer lugar: Denis Romo Investigación y Desarrollo Primer lugar: César Burgos Segundo lugar: Cristina Vergara Tercer lugar: Romy Zúñiga Impacto social y desarrollo comunitario Primer lugar: Evelyn Moreno Castro Segundo lugar: Juan Pablo Vivanco Tercer lugar: Héctor Vargas FUTURO ALIMENTARIO SALUDABLE Y SOSTENIBLE Durante la jornada, CIACh organizó también el seminario técnico “Construyendo el Futuro Alimentario”, que contó con la participación de destacados especialistas del sector. En primer término, Ignacio Merino, director ejecutivo de HubTec Chile, abordó en profundidad las diversas oportunidades que el sector agroalimentario nacional ofrece para potenciar el desarrollo comercial, industrial y productivo de nuestro país, tanto a nivel interno como de exportación. “Los productores chilenos por sí solos, hoy alimentan a cerca de 200 millones de personas en todo el mundo -destacó Merino-, lo que abre valiosas oportunidades para desarrollar nuevos alimentos y productos capaces de conquistar nuevos mercados”. “Por ello -agregó-, debemos aprovechar tanto el potencial de desarrollo de los emprendedores, como las herramientas que hoy nos ofrece la biotecnología para avanzar hacia una nueva dimensión productiva bioeconómica circular”. A su vez, Laura Matiola, coordinadora de marketing de la empresa brasilera Master Sense, abordó los nuevos desarrollos alcanzados en materia de innovación alimentaria, destacando la importancia que hoy tiene desarrollar y comercializar productos más saludables, a partir de soluciones prácticas y que, al mismo tiempo, se traduzcan en nuevos conceptos de consumo. “Ofrecer preparaciones simples, agradables y nutritivas, que rescaten valores esenciales, y a la vez exploten nuevos nichos funcionales, como la disponibilidad de proteínas en conjunto con fibras, o el fortalecimiento de la salud cerebral, por ejemplo, será fundamental para mantener las preferencias de un público más exigente”, enfatizó Matiola. Por su parte, Gabriel Vivanco, gerente general de Focqus Consultores y nuevo presidente de CIACh, abordó el desafío de instaurar y consolidar una “auténtica cultura de inocuidad” en las empresas, “que vaya más allá del simple deseo de cumplir normativas o aprobar auditorías externas”. “La inocuidad es un valor esencial para la producción segura de alimentos destinados a una población que crece y envejece”, expuso Vivanco. “Por eso -agregó- las empresas deben entender, desde su dirección superior hasta los operarios de planta, que no se trata solo de cumplir la Ley o superar auditorías aceleradas para recibir certificaciones lo antes posible y replicando fórmulas de otras compañías”. Un desafío que, en su opinión, exige a todas las compañías derribar silos y transformar paradigmas, porque hoy “es fundamental que la inocuidad sea parte permanente de la cultura empresarial, y que tanto los gerentes como los trabajadores sean conscientes de que entregar alimentos inocuos a la población es un deber, una obligación de salud pública y un valor intransable, y no solo una herramienta de negocios”. GALERIA
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