os probióticos son microorganismos beneficiosos y no patogénicos que, si se consumen en cantidades adecuadas, pueden colonizar el intestino humano y entregar diversos beneficios para la salud. Sin embargo, su eficacia depende en gran medida de su capacidad para sobrevivir a las condiciones adversas del tracto gastrointestinal y a la acción de los ácidos gástricos y las sales biliares. Estos criterios son claves para evaluar su tolerancia y, por consiguiente se consideran fundamentales para el diseño de nuevos alimentos a base de probióticos. En este contexto, la investigadora postdoctoral del Centro Científico Tecnológico CREAS, Doctora María José Vargas, se adjudicó recientemente un proyecto Fondecyt de Iniciación en Investigación, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, ANID (Fondecyt N°11261274). El objetivo de esta iniciativa es desarrollar y caracterizar probióticos basados en biopelículas de Lactobacillus, formadas sobre bagazo de cerveza, con el fin de mejorar su tolerancia a la digestión gastrointestinal. CULTIVO DE BIOPELÍCULAS El aspecto más innovador del proyecto, consiste en el desarrollo de formulaciones probióticas basadas en biopelículas (Biofilms), que son estructuras microscópicas capaces de constituir una forma natural de organización microbiana. En ellas, los microorganismos se adhieren a una superficie y la colonizan, formando una red de sustancias poliméricas extracelulares. Las bacterias que forman biopelículas presentan un estilo de vida colectivo denominado sésil, que es diferente al estilo de vida planctónico, donde las bacterias permanecen suspendidas de manera individual en un medio líquido sin adherirse a superficies. La clave de esta diferencia radica en la resistencia a factores de estrés, pues el estilo de vida sésil ofrece mayores ventajas para el desarrollo de probiótico, gracias al efecto protector que entrega la biopelícula. Esta característica convierte a los probióticos basados en esta estructura, en una alternativa más robusta comparada con los probióticos convencionales. POSITIVO IMPACTO SOSTENIBLE Y CIRCULAR La Dra. Vargas explica que entre los géneros bacterianos más utilizados para el desarrollo de probióticos a nivel mundial se encuentra el Lactobacillus sensu lato. “Al respecto -comenta-, diversos estudios han demostrado que los probióticos basados en biopelículas de Lactobacillus presentan una mayor tolerancia a procesos simulados de digestión gastrointestinal, en comparación con sus contrapartes planctónicas”. Sin embargo, la formulación de este tipo de probióticos requiere el crecimiento de biopelículas sobre superficies de grado alimentario ricas en carbohidratos no digeribles (como el bagazo de cerveza), compuestos que también se encuentran en la mayoría de los prebióticos comerciales. De este modo se asegura que los probióticos lleguen intactos al intestino grueso, donde son fermentados selectivamente por la microbiota intestinal, generando mayores beneficios para la salud. La clave de esta investigación radica precisamente en esta característica, pues el trabajo de la doctora Vargas permite generar biopelículas en residuos de una gran industria, lo que genera un doble impacto positivo, tanto a nivel de salud como de economía circular y sostenibilidad. Otra característica importante del proyecto es su enorme valor innovador, pues aun cuando la administración de probióticos basados en biopelículas puede proporcionar una barrera protectora natural contra la digestión gastrointestinal, “esta estrategia sigue siendo minoritaria a nivel mundial en comparación con otras formulaciones probióticas”, explica la investigadora. “En este contexto -agrega-, el enfoque del proyecto no sólo explora un nuevo uso del bagazo de cerveza en la industria alimentaria humana, sino que también introduce un formato innovador para la administración de probióticos, constituyendo una contribución relevante a la ciencia y tecnología de los alimentos”. PRÓXIMOS PASOS Tal como detalla la Dra. María José Vargas, el proyecto propone desarrollar y caracterizar probióticos basados en biopelículas de Limosilactobacillus reuteri, utilizando un residuo agroalimentario rico en prebióticos emergentes, tales como arabinoxilanos y β-glucanos. Estos compuestos se encuentran precisamente en el bagazo de cerveza, que es el subproducto más abundante de la industria cervecera, pues representa aproximadamente el 85 % del total de residuos generados por este sector. Otra característica que resulta clave, pues la industria cervecera nacional ha crecido en forma exponencial durante los últimos años, lo que abre importantes perspectivas de reutilización para un desecho que, gracias a esta iniciativa, pasaría a convertirse en un recurso valioso para la elaboración de materias primas alimentarias. Para la ejecución del proyecto, la investigadora detalla que, en una primera etapa, se evaluarán las condiciones operativas que permitan el desarrollo más eficiente de biopelículas sobre distintas matrices alimentarias elaboradas a partir de bagazo de cerveza. Posteriormente, se comparará la tolerancia de estas biopelículas frente a un proceso simulado de digestión gastrointestinal con la de su contraparte planctónica. Finalmente, se seleccionará una de las matrices desarrolladas para su caracterización estructural, morfológica y química. Esto permitiría avanzar hacia un futuro escalamiento y producción comercial, abriendo nuevas perspectivas para el desarrollo de una bio industria que podría reposicionar a Chile como la gran potencia alimentaria del futuro. GALERIAOTRAS INFORMACIONES
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Probióticos aliados indispensables para la salud digestiva, inmunidad y bienestar integral10/21/2025 a evidencia científica sobre la microbiota intestinal y su impacto en la salud y calidad de vida de las personas continúa creciendo a medida que nuevos estudios se publican en todo el mundo. De hecho, hoy se reconoce transversalmente que estos microorganismos no solo apoyan la digestión, sino que también fortalecen el sistema inmune, favorecen la salud femenina y pediátrica, y contribuyen al rendimiento físico. Una de las estrategias más exitosas para preservar la integridad y el equilibrio de la microbiota, consiste en optimizar el consumo de probióticos en la dieta cotidiana. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los probióticos son “microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud del huésped”. Al respecto, el doctor Claudio Aldunate, CEO de Laboratorios Biosamer, comenta que “la microbiota o flora bacteriana, forma una comunidad de microorganismos que está presente en el tracto intestinal de todas las personas”. “En esa comunidad viven bacterias buenas y malas, y cuando la población de bacterias malas es superior, nos enfermamos. Por ello, los probióticos ayudan a agregar más ‘soldados buenos’ al intestino, para que la microbiota sea más poderosa y mejore el sistema inmune”, agrega el especialista. BENEFICIOS COMPROBADOS Desde otra perspectiva clínica, el Centro de Nutrición de Clínica Las Condes, en su publicación “Probióticos: a la defensa del organismo”, establece que “los probióticos ayudan a mantener el adecuado equilibrio intestinal, por lo que mejoran las defensas contra otros microorganismos, colaboran en la digestión de los alimentos y disminuyen la sintomatología alérgica”. En ese mismo artículo también se precisa que “hay estudios que demuestran la eficacia de estos componentes en la prevención y disminución en el tiempo de diarreas agudas en adultos y niños, y aquellas asociadas al consumo de antibióticos o a la presencia de rotavirus”. De este modo, la múltiple evidencia científica acumulada atribuye a los probióticos múltiples efectos positivos en la salud, entre los cuales destacan los siguientes:
A LA MEDIDA DE CADA PERSONA El actual desarrollo científico y biotecnológico, tanto en la industria alimentaria como farmacéutica, se traduce en nuevas oportunidades para el desarrollo de probióticos de última generación. Esto se refleja, por ejemplo, en la disponibilidad de nuevos suplementos especializados (tanto en formato de cápsulas como de fluidos), así como de insumos y materias primas fortificados con probióticos, que incluyen desde snacks saludables hasta bebidas lácteas y platos preparados, entre otras diversas opciones. Todo ello permite ofrecer a la población una amplia gama de probióticos con beneficios específicos para el fortalecimiento de la salud intestinal, del sistema inmune y la calidad de vida general. Algunos de los beneficios para la salud derivados del uso de probióticos específicos, son los siguientes:
TENDENCIA EN EXPANSIÓN Estudios internacionales, como los publicados en la Cochrane Database of Systematic Reviews (Hao et al., 2015), muestran que la suplementación con probióticos puede reducir hasta en 30% la incidencia de infecciones respiratorias. Esto permite asegurar que, en definitiva, los probióticos ya no son solo un suplemento más, sino que representan una nueva manera de entender la salud, poniendo a la microbiota en el centro del bienestar físico y emocional. En otras palabras, un aliado invisible, pero cada vez más indispensable para asegurar una adecuada calidad de vida, presente y futura. Un campo de trabajo en el que los especialistas de laboratorio Biosamer cuentan con amplia experiencia, la que se traduce en una amplia gama de probióticos de última generación, que contribuyen a potenciar las propiedades nutracéuticas de alimentos y bebidas y a reforzar la salud y calidad de vida de los consumidores. GALERIAOTRAS INFORMACIONES |
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