|
Por Carolina Astudillo Investigadora Asociada Proyecto R23F0004, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. n los últimos años, la bioeconomía circular se ha consolidado como una de las principales estrategias para avanzar hacia sistemas productivos más sostenibles. Su premisa es tan atractiva como necesaria: transformar residuos biológicos, especialmente aquellos provenientes de la agroindustria, en nuevos productos de valor, desde ingredientes funcionales hasta compuestos bioactivos utilizados en alimentos, cosméticos o en la industria farmacéutica. Al pensar en este tipo de innovación, la biotecnología suele ocupar un lugar privilegiado. Las bioconversiones (enzimas y fermentaciones) son fundamentales para alcanzar el objetivo tecnológico de obtener moléculas de interés a partir de matrices vegetales. Sin embargo, con frecuencia queda en segundo plano el cómo recuperar esas moléculas desde las mezclas multicomponentes y complejas que se generan durante el proceso. Esta situación desafía la viabilidad de la valorización de residuos agroindustriales, si no se ha tenido en consideración una pieza fundamental de todo proceso: la ingeniería de separaciones. Una vez que se logra producir o liberar una molécula de interés, comienza una de las etapas más complejas del proceso: su recuperación, purificación y concentración. Este conjunto de operaciones se conoce en ingeniería de procesos como downstream processing, y constituye uno de los pilares -muchas veces silencioso- de la industria. El downstream se basa mayoritariamente en tecnologías bien conocidas, entre ellas operaciones como filtración, centrifugación, precipitación, extracción líquido-líquido, ultrafiltración o cromatografía. Se trata de tecnologías robustas, confiables y ampliamente probadas, utilizadas desde hace décadas en sectores como la industria farmacéutica o alimentaria. Sin embargo, que sean conocidas no significa que su implementación sea trivial. Por el contrario, su integración eficiente dentro de procesos de valorización de residuos agroindustriales plantea desafíos técnicos y económicos considerables. Diseñar un sistema de separación eficiente requiere comprender en profundidad la naturaleza de las matrices vegetales y su variabilidad, y adaptar las operaciones unitarias para trabajar con ellas. Además, las etapas de recuperación y purificación pueden representar una fracción significativa del costo total de producción. Debiendo incorporarse desde las primeras fases de investigación y desarrollo. De hecho, muchas iniciativas de valorización logran demostrar su potencial a escala de laboratorio, pero enfrentan dificultades significativas cuando intentan escalar hacia niveles piloto o industriales de forma económicamente viable. Por ejemplo, para la extracción de compuestos fenólicos, que pueden tener propiedades como antioxidantes, neuroprotectoras y antimicrobianas, desde una matriz vegetal, siempre será necesario realizar una clarificación. Su objetivo es eliminar restos de material celulósico y proteínas, como primer paso para conseguir la purificación de los compuestos bioactivos. Muchas veces, se subestima la dificultad de realizar una clarificación que permita obtener los rendimientos necesarios, para que tenga potencial de escalamiento. La transición hacia modelos productivos circulares no depende únicamente de identificar el potencial uso de las moléculas presentes en las matrices vegetales de los residuos agrícolas, sino sobre todo de desarrollar sistemas tecnológicos capaces de recuperarlas de manera eficiente, sostenible y económicamente viable, tal como se busca desarrollar en el proyecto ANID de Fortalecimiento de Centros Regionales R23F0004. En ese sentido, reconocer el rol estratégico de la ingeniería de separaciones no es solo una cuestión técnica. Es una condición necesaria para que muchas de las promesas de la bioeconomía puedan materializarse fuera del laboratorio. GALERÍAOTROS PROTAGONISTAS
0 Comentarios
as grandes ferias y exhibiciones alimentarias, juegan un papel vital como ejes estructurales del comercio mundial, las tendencias de consumo y el desarrollo de productos cada vez más innovadores, saludables, inocuos, seguros y sostenibles. Así lo considera Riccardo Caravita, Food & Beverage Global Brand Manager de Fiere di Parma, entidad que acaba de organizar con gran éxito la versión 2026 de TUTTOFOOD Milano, una de las ferias sectoriales más importantes de Europa y del mundo, tanto por la cantidad de visitantes (que este año superó las 130 mil personas), como por el enorme volumen de lanzamientos, negocios y seminarios especializados que se concretan durante su realización. Un polo de desarrollo que poco a poco se ha posicionado en el mismo sitial de prestigio que hoy ocupan otras ferias de gran tradición, como SIAL (en Francia), y Anuga (en Alemania), y que además promete seguir escalando posiciones, gracias al dinamismo creativo exhibido durante los últimos años por la industria y cocina italianas. Un esfuerzo que, para Riccardo Caravita, licenciado en Economía y Gestión por la Universidad de Parma, con especialización en Marketing Comercial y Estrategias Comerciales, y que cuenta con más de 15 años de experiencia en altos cargos de Fiere di Parma (donde hoy está a cargo del desarrollo estratégico de las marcas de ferias dedicadas al sector agroalimentario, entre las que se incluye TUTTOFOOD Milano), permitirá potenciar aún más la internacionalización de las industrias italianas de alimentos y bebidas, fortaleciendo las sinergias entre empresas, territorios productores y compradores de todo el mundo, incluyendo a Latinoamérica y Chile. - Riccardo, ¿Cuál es su valoración general de la última edición de la feria TUTTOFOOD en cuanto a organización, asistencia y resultados comerciales? ¿Superó las expectativas? La última edición de TUTTOFOOD arrojó resultados extremadamente positivos y superó claramente las expectativas en cuanto a asistencia, participación internacional y calidad comercial general. La feria acogió a más de 123.000 visitantes profesionales procedentes de más de 100 países, con una participación internacional que creció significativamente en comparación con la edición anterior. Acogimos a unas 5.000 marcas y 4.000 compradores internacionales de primer nivel, lo que confirma la creciente relevancia de TUTTOFOOD como plataforma empresarial global para la industria alimentaria. Lo que fue especialmente importante para nosotros no fue solo la cantidad de visitantes, sino la calidad de las interacciones comerciales generadas a lo largo del evento. Los expositores informaron de reuniones muy productivas, nuevas oportunidades de exportación y avances comerciales concretos en los canales de venta al por menor, restauración y distribución. - A la vista de los resultados obtenidos, ¿cree que esta feria se encuentra ahora a la altura de las principales ferias alimentarias del mundo, como las de Francia y Alemania? Creemos que TUTTOFOOD se ha incorporado plenamente al grupo de las principales ferias internacionales de alimentación. La combinación de la accesibilidad global y la infraestructura de Milán, junto con la experiencia de Fiere di Parma y la cooperación estratégica con Koelnmesse, ha creado una plataforma internacional muy sólida. Al mismo tiempo, nuestro objetivo es desarrollar un centro europeo complementario y distintivo, centrado en el emparejamiento empresarial de alta calidad y en las oportunidades de abastecimiento internacional. Los comentarios recibidos de compradores y expositores de todo el mundo confirman que el mercado reconoce este posicionamiento. - Hoy en día, como Fiere di Parma, participan en un importante centro de intercambio comercial y tecnológico regional. Por consiguiente, en términos de integración con el ecosistema, ¿cree que han dado los pasos adecuados para posicionarse como un puente que conecta a las industrias, los proveedores, el mundo académico y las startups tanto en Europa como en el resto del mundo? Por supuesto. Una de nuestras prioridades estratégicas es actuar como una plataforma que conecte a todos los actores del ecosistema alimentario: productores, minoristas, operadores de servicios de restauración, startups, centros de investigación, instituciones y proveedores de tecnología. TUTTOFOOD 2026 ha reforzado aún más esta orientación con áreas dedicadas a las startups internacionales, proyectos de innovación ESG, cadenas de suministro ecológicas y más de 200 conferencias centradas en la innovación, la sostenibilidad y los modelos de consumo del futuro. Creemos que las ferias comerciales de hoy en día deben evolucionar de simples espacios de exposición, a ecosistemas capaces de generar intercambio de conocimientos, colaboraciones y desarrollo empresarial a largo plazo. - ¿Qué retos quedan por abordar en este ámbito? La industria alimentaria se enfrenta actualmente a un escenario global muy complejo, marcado por tensiones geopolíticas, la volatilidad de la cadena de suministro, el aumento de los costos, las regulaciones de sostenibilidad y las expectativas de los consumidores en rápida evolución. Uno de los retos clave es ayudar a las empresas, especialmente a las pymes, a navegar por esta transformación sin perder competitividad a nivel internacional. Otro reto importante es crear una integración más sólida entre la innovación, la producción industrial y el acceso al mercado. Las ferias comerciales pueden desempeñar un papel estratégico en este sentido, facilitando el diálogo y acelerando las conexiones comerciales internacionales. - Hoy en día, las tendencias de consumo se están orientando hacia una mayor preferencia por alimentos saludables, nutritivos, éticos y más naturales. En ese sentido, ¿cómo se están adaptando TUTTOFOOD y las empresas alimentarias italianas en general a este nuevo panorama? Las empresas alimentarias italianas se están adaptando de forma muy dinámica a estas tendencias en evolución. Hoy en día, los consumidores buscan cada vez más productos que combinen calidad, autenticidad, bienestar, trazabilidad y sostenibilidad. La cultura gastronómica italiana ya cuenta con muchos puntos fuertes en estas áreas, gracias a su estrecha conexión con los ingredientes naturales, la nutrición equilibrada y las tradiciones regionales. En TUTTOFOOD, estos temas están cobrando cada vez más protagonismo. La feria ha destacado áreas temáticas más específicas dedicadas a los productos ecológicos, la innovación en materia de ESG, las tendencias de consumo saludable y la transparencia alimentaria. También estamos realizando una importante inversión en contenidos y conferencias que abordan el futuro del consumo responsable y los sistemas alimentarios sostenibles. - Y desde la perspectiva de la sostenibilidad y la gestión medioambiental, ¿qué iniciativas concretas se están llevando a cabo, tanto a nivel de TUTTOFOOD como en el conjunto de la industria alimentaria italiana? La sostenibilidad es hoy en día una prioridad estructural para todo el sector alimentario y uno de los pilares fundamentales que determinan la evolución futura de TUTTOFOOD. En este contexto, hemos lanzado recientemente el Manifiesto Alimentario de TUTTOFOOD, un marco estratégico desarrollado conjuntamente con socios institucionales, científicos e industriales para promover un sistema alimentario más responsable, resiliente y orientado al futuro. El Manifiesto Alimentario se inspira en los valores de la dieta mediterránea y tiene como objetivo fomentar una mayor integración entre innovación, sostenibilidad, bienestar y seguridad alimentaria a largo plazo. Refleja la idea de que el futuro de la alimentación debe combinar el crecimiento económico con la responsabilidad medioambiental y el impacto social. A nivel de la feria, esta visión se traduce en iniciativas concretas centradas en la comunicación ESG, el abastecimiento responsable, la producción ecológica, la reducción de residuos y las cadenas de suministro sostenibles. Un ejemplo es el nuevo proyecto ESG Virtual Shop, desarrollado junto con la Universidad de Parma, que analiza cómo los consumidores y compradores perciben las declaraciones de los productos y los envases relacionadas con la sostenibilidad. También estamos ampliando el área TUTTO Bio, dedicada a la excelencia ecológica certificada y a la producción alimentaria responsable. En términos más generales, la industria alimentaria italiana está invirtiendo fuertemente en eficiencia energética, trazabilidad, innovación en el envasado, modelos de economía circular y prácticas agrícolas sostenibles. La sostenibilidad ya no se considera un tema de nicho, sino un factor competitivo clave para el crecimiento internacional. - De cara al futuro, ¿cuáles son los objetivos generales y específicos que se han fijado a corto y largo plazo? Nuestro objetivo es seguir consolidando TUTTOFOOD como una de las principales plataformas internacionales de negocio alimentario de Europa y como puerta de entrada estratégica que conecta los mercados alimentarios mundiales. A corto plazo, nuestro objetivo es aumentar aún más la participación internacional, reforzar nuestro programa de compradores y ampliar el papel de la innovación, la restauración y los contenidos relacionados con los criterios ESG. A largo plazo, queremos contribuir a la construcción de un ecosistema ferial alimentario europeo más integrado, capaz de apoyar el comercio mundial, la innovación y el desarrollo sostenible. - ¿Pretenden, por ejemplo, reforzar sus vínculos comerciales con América Latina y otras regiones fuera de Europa? América Latina es sin duda una de las regiones que muestra un fuerte dinamismo y una creciente relevancia estratégica para la industria alimentaria mundial. Estamos observando una participación cada vez mayor de empresas, compradores y operadores de varios países de América Latina, junto con un creciente interés por los productos europeos y las oportunidades de abastecimiento. En este contexto, el fortalecimiento progresivo de las relaciones comerciales entre la Unión Europea y el Mercosur podría crear nuevas e importantes oportunidades para el desarrollo empresarial internacional y la integración de la cadena de suministro en todo el sector alimentario. En términos más generales, TUTTOFOOD sigue reforzando sus relaciones con mercados fuera de Europa, incluyendo América del Norte, Asia-Pacífico y Oriente Medio, con el objetivo de crear una plataforma empresarial cada vez más global e interconectada. Anunciaremos nuevas iniciativas de desarrollo internacional en un futuro próximo. - ¿Qué estrategias de posicionamiento adoptarán tanto CIBUS como TUTTOFOOD a partir de ahora para seguir consolidando su presencia en el panorama ferial internacional? CIBUS y TUTTOFOOD son plataformas altamente complementarias con estrategias de posicionamiento diferenciadas. CIBUS sigue centrándose firmemente en la promoción de la excelencia alimentaria “Made in Italy” y el desarrollo de las exportaciones, mientras que TUTTOFOOD tiene una vocación internacional más amplia como plataforma global de abastecimiento y negocios que involucra a cadenas de suministro internacionales completas. La alternancia estratégica entre las dos ferias nos permite ofrecer una visibilidad internacional continua al sector alimentario, al tiempo que maximizamos las oportunidades de negocio para expositores y compradores. Las alianzas internacionales, los programas de compradores más sólidos, la innovación en contenidos y la inversión en mercados estratégicos seguirán siendo pilares fundamentales de nuestra estrategia de crecimiento. - ¿Volverán a participar en Espacio Food & Service o Fruittrade en Chile, o en otras ferias y eventos del sector agroalimentario en Chile y Latinoamérica? Latinoamérica es una región cada vez más importante para el comercio internacional de alimentos, la innovación y las dinámicas de abastecimiento, y estamos muy interesados en seguir fortaleciendo nuestras relaciones con las partes interesadas de toda la zona. Evaluamos continuamente oportunidades para participar en las principales ferias comerciales, iniciativas institucionales y eventos internacionales del sector que puedan ayudar a reforzar el diálogo y la cooperación empresarial entre los mercados europeos y latinoamericanos. Chile representa un mercado importante y muy dinámico dentro de esta estrategia más amplia. GALERÍAOTRAS ENTREVISTAS ás allá de los conflictos sociales y la polémicas suscitadas durante algunas apariciones públicas, los primeros meses de gestión de la ministra de Ciencia, Conocimiento, Tecnología e Innovación, Ximena Lincolao, han sido muy intensos desde todo punto de vista. Y si bien su trabajo ha estado marcado por desafíos estratégicos de gran complejidad, profundizados por el actual contexto de crisis económica, ello no ha mermado en ningún momento su energía y entusiasmo. Así lo ha demostrado en cada uno de los diversos encuentros especializados en los que ha participado en estos meses, incluyendo la reciente feria Aquasur (donde encabezó reuniones multisectoriales de gran relevancia), el encuentro Enexpro de ProChile y un extenso número de seminarios y exposiciones académicas. En todas estas instancias, no solo ha demostrado sus profundas competencias profesionales, vocación innovadora y amplia experticia científico-tecnológica, sino que también se ha tomado el tiempo suficiente para conocer, de primera mano, los distintos avances y desarrollos que exponen los innovadores y startups presentes en cada una de estas citas, confirmando que posee una sensibilidad muy especial con el ecosistema emprendedor. Precisamente, durante una de las jornadas de Aquasur 2026, Revista Indualimentos tuvo la oportunidad de tener una conversación exclusiva y amena con la secretaria de Estado, donde se abordaron algunos de los principales desafíos que hoy enfrenta el ecosistema emprendedor Agrifoodtech, así como las diversas oportunidades de desarrollo y generación de nuevos negocios que se derivan de su trabajo, las cuales podrían posicionar a nuestro país como una potencia exportadora de bioconocimiento y de bioalimentos de última generación, capaces de consolidarnos como un nuevo hub mundial para la incubación, escalamiento y consolidación de empresas alimentarias de base científico tecnológica, que se alineen con los objetivos de desarrollo sostenible y que, al mismo tiempo, sean capaces de trabajar con ingredientes de origen local, revalorizar residuos e incorporar la sabiduría ancestral de las comunidades de base. - Ministra, ¿Cuál es la importancia real que hoy tienen la ciencia, la tecnología, el desarrollo y la innovación para el desarrollo de una agroindustria alimentaria que impulse el desarrollo de Chile más allá de la simple exportación de commodities? La tecnología y la ciencia juntas pueden crear productos muy innovadores. De hecho, hoy la innovación científico-tecnológica es transversal e impacta a todas las industrias, entre ellas la agricultura y los productos alimentarios. Por eso, hoy en día se ve muchísima innovación en el sector Agrotech como, por ejemplo, el uso de sensores para el riego, así como de satélites, drones y maquinaria automatizada. Todo ello hace que la industria sea más productiva, se bajen los costos y haya más y mejor integración con las necesidades ambientales. De este modo, podemos ver que el sector Agrotech está evolucionando muy rápido, consolidando un cambio que comenzó con la aparición de la startup Not.co y el uso de Inteligencia Artificial (en el desarrollo de nuevos alimentos) y de otras aplicaciones que hoy también se utilizan en industrias relacionadas, como lo vimos, por ejemplo, durante nuestra visita al centro de innovación de Viña Concha y Toro. Allí conocimos en terreno la estrategia Winetech, que consiste en aplicar tecnología e innovación a la producción de vinos, desde la cosecha y vendimia, hasta la elaboración de envases, y que ayuda a mejorar la calidad del vino. Todo esto implica que estamos viendo un uso intensivo de tecnología en todos los sectores de alimentos y bebidas, lo que también tiene un efecto colateral positivo en la salud de las personas. - ¿Y qué opina del aporte que hoy entregan los emprendimientos alimentarios de base científica tecnológica en términos de generación de conocimiento y desarrollo de acciones innovadoras y sostenibles, como la reutilización de orujos de uva para crear suplementos funcionales, por ejemplo? Ese y otros ejemplos no demuestran que tenemos una capacidad de innovación realmente impresionante, y a la cual tenemos que darle más visibilidad en el exterior. También he visto que la curiosidad del emprendedor chileno y la comprensión de los problemas locales han permitido el surgimiento de compañías extremadamente interesantes y valiosas desde el punto de vista tecnológico y del conocimiento. Por ello, tenemos que apoyarlas más en el ámbito de comercialización y ventas, porque desde el punto de vista de la curiosidad y la creatividad en el desarrollo de soluciones, ya es magnífico todo lo que está pasando en el ecosistema nacional de innovación y emprendimiento desarrollo. De hecho, el mismo caso que expones, donde se reutilizan los desechos de la producción de uva, nos demuestra que lo que durante generaciones se vio como simple desecho o basura, hoy puede reutilizarse y aprovecharse para elaborar productos valiosos por su alto contenido de nutrientes. Además sirve de incentivo para que otras startups y compañías repliquen estas iniciativas y reutilicen otros desechos como las cáscaras de naranja y de limón, por ejemplo, para usarlos en diferentes productos con valor agregado. En la región de Los Lagos tenemos, por ejemplo, las algas que tienen alto valor dentro de la cadena alimentaria, pero que también pueden aportar en la producción de cosméticos, medicamentos y abonos para la agricultura, entre otras opciones. Por eso debemos aprovechar y potenciar toda esa capacidad de invención que tiene el emprendedor chileno. IMPULSO AL ECOSISTEMA EMPRENDEDOR - Entre los diferentes actores que interactúan en el ecosistema I+D, existe consenso de que, a pesar del entusiasmo, aún hace falta una mayor interacción transversal. ¿Como ministra, qué visión tiene de esta eventual carencia y cómo considera que se puede impulsar un mejor encuentro entre el mundo público, privado y académico para que haya un mejor diálogo y cooperación? El Ministerio de Ciencia, Conocimiento, Tecnología e Innovación fue creado, precisamente, para consolidar una política pública transversal a todos los demás ministerios y que se integre de mejor forma con la sociedad civil y los demás ecosistemas. De hecho, por ley, tenemos el mandato y responsabilidad de crear una política pública que ayude a coordinar e integrar a los diferentes agentes que interactúan en este escenario, y por esto estoy presente en esta feria (Aquasur 2026) y estamos además constantemente viajando a todas las regiones, hablando con los alcaldes, conversando con los emprendedores y conectando con todos los actores del ecosistema, porque es parte de nuestra labor de conexión, la cual puede tener la forma de una visita a terreno, una reunión con emprendedores o un llamado telefónico o una participación en seminarios especializados. Todo eso es parte de nuestro trabajo de conectar a los diferentes actores, y es extremadamente importante. - Y desde su perspectiva como jefa de una cartera con profundo impacto en el desarrollo futuro de nuestro país, ¿Coincide con lo que alguna vez planteó el presidente de Fundación Chile, Pablo Zamora, respecto de que nos encontramos en el momento preciso para que la ciencia y el conocimiento se conviertan en el eje impulsor de un ecosistema creativo que posicione a nuestro país como una potencia exportadora bioalimentaria? Claro que sí. De hecho, creo que este es el momento de la innovación, y eso significa tomar todos los recursos de que disponemos en el país, como nuestros científicos, el know-how y el gran desarrollo tecnológico de nuestras industrias más estratégicas, como la salmonicultura, por ejemplo, que ha alcanzado liderazgo mundial, para impulsar una innovación constante, que es lo que en definitiva hace que los países crezcan. No podemos quedarnos estancados en el conocimiento o la innovación ya alcanzados, sino que tenemos que estar constantemente aprendiendo e innovando. En ese sentido, debemos entender que todos los desafíos constituyen una oportunidad para desarrollar nuevas soluciones, por lo cual este es el momento de la innovación, no solamente de las regiones, sino de todo el país, para reforzar nuestro liderazgo mundial. Las regiones no se están quedando atrás y las vamos a apoyar, para que sigan potenciándose en todas las áreas del conocimiento aportando todo lo necesario para consolidar ese camino, pues tal como dice el libro Innovate or Die (“Innova o te mueres" de Robert Oppenheimer), este es el momento de innovar, porque todo está cambiando muy rápido y tenemos que innovar para adaptarnos rápido a esos cambios. - ¿Y en su papel como ministra, se ha trazado, por ejemplo, el objetivo personal de potenciar el nivel de innovación para que escale y llegue al mercado? Por supuesto, porque la innovación está presente en todo, en la forma cómo vivimos, en nuestras relaciones, en lo que tenemos, etc. Y en ese sentido estamos trabajando como equipo, porque yo no estoy sola en el ministerio, para avanzar hacia los objetivos más urgentes, entre los cuales se encuentra, en primer lugar, destrabar los obstáculos que impidan el avance. Esto implica hacer las cosas de manera distinta y de mejor forma, comprendiendo lo que ya se ha logrado, y para eso estamos conversando con todos los actores del ecosistema. Además, vamos a innovar en la utilización de nuestros recursos para potenciar a todos aquellos innovadores que están trabajando para aportar conocimiento y desarrollo al país, porque muchas veces están solos y necesitan más apoyo. Por eso estamos hablando con las empresas, visibilizando al ecosistema en redes sociales y generando nuevas conexiones, para que todo el mundo sepa lo que hoy se crea en Chile, pues sin innovadores no hay crecimiento. GALERÍAOTROS PROTAGONISTAS |
Archivos
Mayo 2026
Categorías
|















Canal RSS