s la novena oportunidad que el experto noruego Yngve Torgersen está presente en Aquasur, consolidando un vínculo histórico con el encuentro acuícola más importante del hemisferio sur. Aparte de ser un asistente frecuente a la feria, el actual Director General y Jefe del Departamento de Acuicultura en el Ministerio de Comercio e Industria Pesquera de Noruega, es una de las voces más autorizadas a nivel global para hablar sobre el futuro de la industria acuícola. Microbiólogo de la Universidad de Oslo y con una trayectoria que abarca desde la investigación científica en sanidad animal hasta la presidencia del Subcomité de Acuicultura de la FAO, Torgersen ha sido arquitecto de políticas públicas que hoy posicionan a Noruega como líder mundial. En vísperas de una nueva edición de la feria, aborda los desafíos compartidos entre Chile y el país nórdico, así como sus respectivas proyecciones tecnológicas y lo que espera de este reencuentro en la Región de Los Lagos. — Con su experiencia analizando la industria a nivel global, ¿qué desafíos prioritarios enfrentan naciones como Noruega y Chile para escalar la producción de alimentos provenientes del océano? Necesitamos aumentar la producción de productos del mar. El potencial para un aumento significativo en la pesca extractiva es limitado. Por lo tanto, es necesario que la acuicultura produzca más productos del mar. En lo que respecta a Noruega, creo que los principales desafíos que enfrentamos son el acceso a las mejores zonas para la producción de productos del mar, en competencia con otros fines importantes. Además, debemos asegurar que el aumento de la producción de productos del mar sea sostenible, donde los tres pilares del término sostenibilidad, o sea económica, social y ambiental, estén en equilibrio. — En esta nueva versión de Aquasur 2026, ¿Cuáles son sus principales expectativas para el evento y su impacto en el sector? Creo que esta es mi novena visita a Aquasur. En primer lugar, debo felicitar a los organizadores por el excelente trabajo realizado para el evento de este año. Siempre me he sentido bienvenido en esta hermosa región, pudiendo reunirme con amigos y colegas de otras partes del mundo que comparten la misma visión para esta industria tan importante. Confío en que, a mi regreso a Noruega a finales de esta semana, podré recordar una semana productiva, centrada en satisfacer la creciente demanda mundial de productos del mar y en el crecimiento sostenible, incluso en tiempos de incertidumbre. — Respecto al desarrollo del sector, ¿Qué tecnologías considera que definirán el futuro de la acuicultura en los próximos años? No creo que un solo tipo de tecnología defina el futuro de la acuicultura. No debemos olvidar que la acuicultura abarca desde el cultivo de algas marinas y de moluscos, hasta la cría de peces. En lo que respecta a la cría de peces en general, y al cultivo de salmón en particular, creo que no habrá una sola tecnología que defina el futuro. Apuesto más por la diversificación. En Noruega, creo que la tecnología predominante hoy en día, la de jaulas flotantes abiertas, seguirá siendo la base de la acuicultura durante muchos años. Pero en el futuro veremos más instalaciones terrestres, tecnología de contención cerrada en aguas protegidas dentro de los fiordos y piscifactorías marinas operando en mar abierto. Creo que el futuro será una buena combinación de estas tecnologías, y que la innovación y las nuevas tecnologías serán clave para desarrollar una industria más sostenible. GALERÍAOTROS PROTAGONISTAS
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Por Karel Thurman Portfolio Director de BENEO oy en día, más de mil millones de personas padecen obesidad y las previsiones indican que, para 2030, casi tres mil millones de adultos —aproximadamente la mitad de la población adulta— tendrán sobrepeso u obesidad. La obesidad infantil también está aumentando, lo que es especialmente preocupante dado que el exceso de peso en la infancia suele persistir en la edad adulta. El sobrepeso y la obesidad son dos factores de riesgo importantes para las enfermedades no transmisibles, como la hipertensión y la diabetes tipo 2, lo que supone una presión cada vez mayor para los sistemas sanitarios de todo el mundo. Por eso, nunca ha sido tan importante priorizar la prevención desde los primeros años de vida y a lo largo de todas las etapas de la misma. Destacar la magnitud del problema es el objetivo principal del tema del Día Mundial de la Obesidad de este año, “8000 millones de razones para actuar contra la obesidad”, que se celebra el 4 de marzo. Aunque se trata de un problema que va mucho más allá del ámbito de competencia de cualquier sector por sí solo, la industria alimentaria tiene un papel fundamental que desempeñar y los proveedores de ingredientes como BENEO, junto con los fabricantes, tienen la responsabilidad compartida de ayudar a los consumidores a controlar su peso de forma sostenible mediante la creación de nuevos conceptos de alimentos y bebidas que faciliten los cambios de comportamiento de los consumidores. El impulso del GLP-1 está transformando la industria de alimentos y bebidas, y los fabricantes exploran cada vez más oportunidades para posicionarse en este mercado con productos de valor añadido. Como proveedor de soluciones para la industria, BENEO está observando una creciente demanda de conceptos más versátiles. Mientras que la primera generación de productos para ayudar a perder peso se centraba en la reducción de calorías a corto plazo, ahora se está evolucionando hacia fórmulas que ayudan a controlar el peso a largo plazo. Aunque las terapias con GLP-1 podrían haber llegado para quedarse, muchos consumidores siguen buscando controlar su peso mediante enfoques naturales que pueden conducir a una pérdida de peso más gradual, pero que se consideran más equilibrados. En cualquier caso, la necesidad de dietas de alta calidad sigue siendo esencial, y los ingredientes funcionales tienen un papel crucial que desempeñar. Hoy en día, perder o mantener el peso es solo una pieza del rompecabezas dentro de un enfoque más amplio para llevar una vida saludable, que incluye fomentar una flora intestinal saludable, contribuir a la salud metabólica y mental o favorecer un sueño reparador. Ahí es donde entra en juego la nutrición inteligente, y BENEO está bien posicionada con una amplia gama de soluciones respaldadas por la ciencia que pueden satisfacer estas sofisticadas necesidades. Ofrecer beneficios adicionales para cada etapa del proceso de pérdida de peso será clave para abordar el problema mundial de la obesidad. En este campo, existe un enorme potencial para que los fabricantes reformulen o desarrollen nuevos conceptos que ayuden a los consumidores en este sentido, creando alimentos ricos en nutrientes que ofrezcan perfiles nutricionales mejorados. Tanto si se trata de productos enriquecidos con fibra prebiótica, proteínas de origen vegetal o carbohidratos de bajo índice glucémico, ahora existe una gran variedad de ingredientes dentro de la gama de productos para el control del peso. Una cosa está clara: la educación del consumidor es fundamental para abordar el problema de la obesidad y destacar la importancia de una alimentación saludable. Esto es especialmente importante para evitar el malentendido de que los medicamentos para adelgazar son una solución fácil, sobre todo teniendo en cuenta que recuperar el peso perdido tras dejar de tomarlos es un riesgo importante si no se adaptan los hábitos alimenticios. Los años de experiencia de BENEO en la formulación de productos alimenticios y bebidas con beneficios nutricionales o para la salud añadidos, que además tienen buen sabor, siguen siendo los mismos y nos posicionan bien para ayudar a nuestros clientes a desarrollar productos valiosos que no solo contribuyen a los objetivos de pérdida de peso, sino también a la salud en general. Esta es una ventaja que seguimos aprovechando ahora para asesorar a nuestros clientes a través de nuestra cadena única de experiencia. Esto incluye expertos en tecnología de aplicación para apoyar la reformulación y el desarrollo de productos, así como expertos científicos y legislativos para ofrecer orientación sobre las oportunidades de declaración. Con unas previsiones tan alarmantes sobre el número de personas que sufrirán obesidad en los próximos años, ahora es el momento de actuar. Como industria, contamos con los conocimientos, la experiencia y las soluciones necesarios para abordar este problema de frente y proteger el futuro de nuestra población y nuestros sistemas sanitarios globales. Se trata de una responsabilidad compartida de la que no debemos rehuir, y en BENEO no lo haremos. GALERÍAOTRAS COLUMNAS n el ecosistema de innovación agroalimentaria, a menudo nos deslumbramos con el producto final: el ingrediente funcional o el packaging inteligente. Sin embargo, también existe una capa invisible, más “sucia” y desafiante, que sostiene toda esa cadena: la gestión masiva de los descartes y la energía que mueve el proceso. Nuestra participación en el Programa TT Green Foods, liderado por CREAS y CORFO, ha consistido en hacernos cargo de esa infraestructura basal. Así, mientras el portafolio avanza en la sofisticación de productos, en el Proyecto P13 hemos asumido el rol de validar la “ingeniería dura” necesaria para cerrar el ciclo energético a escala real. Al entrar en nuestra fase decisiva de operación y tras ajustar estratégicamente nuestros objetivos hacia un TRL 7-8, confirmamos una hipótesis vital: la industria nacional no necesita más “fierros” importados ni diseños teóricos, sino certezas operativas y viabilidad económica. Nuestra operación en el Bioparque de Quilpué no es solo un hito constructivo; es un laboratorio de estrés. Al iniciar el procesamiento de cargas reales de 300 kg diarios de residuos complejos, estamos sentando las bases operativas para la inminente generación de biogás. Pero más allá de la energía, utilizamos la realidad física para calibrar el “cerebro” del sistema, aprovechando las capacidades especializadas de nuestro Holding ProCycla a través de Modela. Gracias a esta integración, hemos detectado que los modelos tradicionales suelen sobreestimar la producción energética en un 10-20% al ignorar las “zonas muertas” de los reactores. Estamos corrigiendo esa matemática mediante una hipótesis de compartimentalización automatizada. Aunque el objetivo inmediato es validar que una hidrodinámica optimizada reduce la agitación a solo 30 minutos diarios (desplomando el OPEX), la proyección de este hallazgo trasciende al proyecto: esta metodología tiene el potencial de revolucionar el diseño de grandes plantas industriales, permitiendo escalar reactores con precisión predictiva antes de construir la infraestructura física. Esta búsqueda de eficiencia no se limita al proceso, sino que se extiende a la estructura misma. El contexto económico global, marcado por la volatilidad del acero, aceleró una reflexión técnica necesaria: la viabilidad comercial no puede depender de materiales de costos impredecibles y alta corrosión. La operación actual nos ha permitido confirmar que el escalamiento comercial (posproyecto) debe migrar desde el acero estructural hacia soluciones modulares en polímeros de alta densidad (HDPE). El «Paquete de Conocimiento» que estamos consolidando entrega precisamente eso: la ingeniería de detalle para transitar de una obra civil costosa a un producto industrial manufacturable y logísticamente ágil. Entendemos que el desarrollo sostenible es una carrera de resistencia. Al extender nuestra validación operativa hasta 2026, aseguramos que el activo a transferir al ecosistema TT Green Foods no sea un prototipo prematuro, sino una plataforma tecnológica con riesgos mitigados. El MDA de ProCycla se erige así como una pieza complementaria clave para los demás coejecutores: somos la plataforma que permite imaginar un futuro donde los residuos de la industria de ingredientes no sean un pasivo, sino la fuente de energía de su propio proceso. GALERÍAOTRAS COLUMNASPor Jaime Vicente Gerente Comercial de Silbertec on la llegada de las fiestas masivas a lo largo del país, como el 18 de septiembre, la experiencia de disfrutar un alimento fresco, sabroso y seguro cobra más relevancia que nunca. En estos eventos, donde el flujo de personas y productos se multiplica, garantizar la calidad e inocuidad de los alimentos no es solo una responsabilidad sanitaria, sino también un factor clave en la reputación de productores, organizadores y marcas. En este escenario, el envasado se convierte en el último eslabón, y a la vez, en la primera línea de defensa, en la cadena de valor alimentaria. De hecho, lejos de ser solo un contenedor, el packaging moderno es una tecnología al servicio de la salud pública, el control de calidad y la sostenibilidad. Es por ello que necesitamos trabajar cada día para que nuestras soluciones de envasado cumplan estándares internacionales y respondan a los desafíos actuales del mercado alimentario. Una de las principales amenazas durante la producción y distribución en contextos de alta demanda, como ferias gastronómicas o festivales, es la contaminación por exposición al aire. Por eso, tecnologías como la atmósfera modificada, que sustituye el aire común por una mezcla de gases que protege el alimento de contaminantes y prolonga su frescura, son hoy una herramienta indispensable. Esta innovación permite a los clientes no solo asegurar productos más seguros, sino también optimizar sus procesos y reducir mermas. Pero el compromiso no termina ahí. La sostenibilidad es otro pilar de nuestro trabajo. Sabemos que los consumidores exigen cada vez más envases responsables, y por eso hemos iniciado el desarrollo de empaques con materiales biodegradables y de origen renovable. La seguridad alimentaria y el cuidado del planeta pueden, y deben, avanzar de la mano. En tiempos de celebraciones masivas y altas temperaturas, no basta con preparar buenos alimentos: hay que asegurarse de que lleguen en óptimas condiciones al consumidor. La tecnología de envasado, muchas veces invisible, es la clave para que eso ocurra. Y debemos seguir trabajando para que esa protección sea cada vez más eficiente, sostenible y al alcance de toda la industria. |
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