os desafíos de sostenibilidad a lo largo de toda la cadena de valor, el bienestar animal en los sistemas de producción y la innovación tecnológica aplicada al procesamiento y desarrollo de nuevos productos fueron algunos de los temas centrales del World Dairy Summit 2025 (Cumbre Mundial de la Leche). Este evento, organizado por la Federación Internacional de Lechería (IDF) junto a Aproval, FEDELECHE y Consorcio Lechero, con el respaldo del Ministerio de Agricultura y ProChile, se realizó por primera vez en Latinoamérica y en Santiago de Chile. El encuentro reunió a expertos, productores, investigadores y empresas de todo el mundo para debatir sobre el futuro del sector lácteo. En este contexto, destacó la participación de Tetra Pak, que abordó los principales desafíos y oportunidades que enfrenta la industria a nivel global. En primera término Henry Yu, Director de Ventas South North West, China – Tetra Pak, presentó en la Mesa Redonda “Políticas y Economía Láctea” una visión estratégica sobre el desarrollo del sector lácteo en Asia, destacando los marcos regulatorios y las tendencias económicas que están dando forma a su futuro. Por su parte, Katarina Ternström, Centre of Expertise & Commercial Manager Dairy Ambient, PSE Liquid Food Solutions – Tetra Pak Suecia, participó en la Mesa Redonda “Avances en Ciencia y Tecnología UHT”, donde explicó cómo las distintas tecnologías de tratamiento térmico afectan la eficiencia operativa, la calidad de los productos y la experiencia del consumidor. INNOVACIÓN TRANSFORMADORA Simultáneamente, Tetra Pak fue patrocinador de los IDF Dairy Innovation Awards 2025, premios que reconocieron las iniciativas más innovadoras en la industria láctea global, incluyendo desde nuevas tecnologías de procesamiento, hasta prácticas sostenibles alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Al respecto, Alejandro Chan, director General de Tetra Pak Cono Sur, destacó los desafíos vinculados a la sustentabilidad y la innovación tecnológica aplicada al procesamiento y desarrollo de nuevos productos. “La industria láctea está evolucionando hacia formulaciones de alto valor nutricional, lo que exige procesos más sofisticados y eficientes. En este contexto, estar donde hay innovación es estar en el alma y el corazón de lo que pensamos como compañía. Sin innovación, no hay motor de crecimiento. Por eso, participar en este tipo de eventos y reconocer a quienes impulsan el cambio nos conecta con una industria que sigue viva, que crece, se reinventa y avanza hacia soluciones más sostenibles para toda la cadena de valor”, afirmó el ejecutivo. En materia de innovación, Chan comentó que la compañía está trabajando para desarrollar el envase de alimentos más sostenible del mundo, reduciendo su huella de carbono y ayudando a los clientes a disminuir el impacto ambiental de la industria. “Esto implica -recalcó- reducir la huella de carbono del envase y, al mismo tiempo, ayudar a nuestros clientes a disminuir el impacto total de la industria. En concreto, estamos avanzando en la eliminación del aluminio como componente, reemplazándolo por una barrera de papel que garantice la inocuidad del alimento”. Aunque esta innovación aún no está presente en Cono Sur, representa un paso clave hacia el aumento del uso de materiales renovables, que en la región ya alcanzan hasta un 88% del contenido del envase. En tal sentido, el ejecutivo puntualizó que el objetivo de la compañía es superar el 90%, asegurando además que el material del envase pueda reciclarse fácilmente junto con el cartón común. EFICIENCIA LOCAL Desde el punto de vista de la operación local, Guillermo Yáñez, Country Manager de Tetra Pak Chile, destacó que la sustentabilidad es uno de los pilares estratégicos de Tetra Pak. “Si bien el reciclaje forma parte esencial de ese compromiso, también es fundamental comprender el impacto total que genera la producción de alimentos a lo largo de toda la cadena de abastecimiento y logística”, indicó, enfatizando que el sistema de Tetra Pak ha sido diseñado para generar eficiencia y un impacto positivo en el medio ambiente: desde el transporte de los envases y el origen de los materiales, hasta la tecnología aplicada en el procesamiento y envasado. “Todo está orientado a minimizar la huella ambiental y a apoyar a nuestros clientes en el cumplimiento de sus metas de sustentabilidad, sin comprometer la calidad del producto”, detalló TENDENCIAS PRESENTES Y FUTURAS Respecto de las tendencias de consumo que hoy influyen en el desarrollo de nuevos alimentos y bebidas más saludables, funcionales y sostenible, Alejandro Chan comentó que durante esta cumbre se observó un interés creciente y una preocupación muy marcada por los temas medioambientales. “Esta tendencia comenzó con fuerza en Europa y hoy se está expandiendo rápidamente al resto del mundo y muchas de las tecnologías que ya se aplican en Europa, están comenzando a llegar a otros mercados. Por ello, creemos que contar con un perfil ambiental sólido será, cada vez más, una condición indispensable para operar”. En este contexto, Chan también comentó que “se proyecta una transformación profunda tanto en el procesamiento como en el desarrollo de productos. En producción, el foco estará puesto en reducir el impacto medioambiental de toda la cadena, mediante tecnologías que optimicen el uso de energía, agua y materiales renovables. Paralelamente, los productos lácteos evolucionarán hacia formulaciones de alto valor nutricional, con mayor contenido de proteínas, vitaminas y otros componentes funcionales”. Esto, a su juicio, es consecuencia de una nueva realidad demográfica, dado que en países como Chile, Argentina y gran parte de Latinoamérica, la pirámide poblacional se ha invertido, con menos niños y más adultos mayores. Por ende, “a medida que aumenta la expectativa de vida, crece la necesidad de alimentos que promuevan un envejecimiento activo y saludable. Ante a este escenario, la industria láctea se adapta para entregar soluciones que respondan a las nuevas demandas del consumidor”, concluyó el ejecutivo. GALERÍAOTROS REPORTAJES
0 Comentarios
Reunión del Comité del Codex sobre Residuos de Plaguicidas se realiza por primera vez en Chile10/10/2025 ositivas conclusiones entregó la reunión número 56 del Comité del Codex sobre Residuos de Plaguicidas (CCPR), que por primera vez en la historia se realizó en nuestro país. El encuentro congregó a más de 200 delegados de todo el mundo, quienes se reunieron en el Hotel Intercontinental de Santiago, para analizar las diferentes estrategias necesarias para hacer más seguro e inocuo el uso de plaguicidas. Al respecto, el presidente del CCPR, Weili Shan, expresó su gran satisfacción por poder coorganizar esta instancia en Chile, manifestando que “nuestros dos países están separados por océanos y montañas; sin embargo, nos unimos porque estamos comprometidos con la seguridad alimentaria mundial”. La reunión fue inaugurada oficialmente por la ministra de Agricultura de Chile, Ignacia Fernández, y el agrónomo jefe del Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales de China, Pan Wenbo. Aunque los países están geográficamente muy separados, ambos ministros hablaron de unidad y cooperación por una causa común. Fernández detalló el profundo compromiso de Chile con la labor del Codex y su liderazgo, en particular en la labor del CCPR sobre sustancias de baja preocupación para la salud pública, mientras que Pan subrayó el objetivo de China de “controlar los residuos de plaguicidas y la calidad y seguridad de los productos agrícolas... eliminando los plaguicidas de alta toxicidad y altos residuos”. Fernández también subrayó la importancia estratégica del trabajo realizado por el CCPR, enfatizando que la cooperación científica y el diálogo internacional “son fundamentales para encontrar soluciones que equilibren la salud humana, la productividad, la sostenibilidad y el comercio, en beneficio de los consumidores, los productores y las comunidades rurales. Pan, a su vez, refrendo este punto de vista, enfatizando que “la seguridad de los productos agrícolas y los alimentos no solo repercute en la salud y la seguridad públicas, sino que también tiene profundas implicaciones en el panorama económico mundial y la estabilidad social”. “Los países y las regiones pueden variar en cuanto a su nivel de desarrollo económico, producción y seguridad alimentaria, pero comparten los mismos objetivos: mejorar la seguridad alimentaria y proteger la salud de los consumidores. Los países también sienten la necesidad de profundizar en la cooperación multilateral: el comercio justo de productos agrícolas y alimentos requiere que todos refuercen la cooperación con otros países”, agregó el directivo. Por su parte, el presidente de la Comisión del Codex Alimentarius, Allan Azegele, abordó en su discurso inaugural las profundas y amplias repercusiones de la labor del CCPR. “El Comité del Codex sobre Residuos de Plaguicidas ha sido durante mucho tiempo uno de los pilares del sistema del Codex, y las decisiones que se toman en esta sala tienen un alcance que va mucho más allá de nuestras deliberaciones, ya que llegan a los agricultores en sus campos, a los reguladores en sus oficinas, a los comerciantes en los mercados mundiales y, en última instancia, a los consumidores en sus mesas”. Azegele también reconoció y expresó su respeto por «la enorme complejidad» de la labor del CCPR. La secretaria del Codex Alimentarius, Sarah Cahill, también se refirió a la importancia de la labor de este Comité, señalando que “los residuos de plaguicidas encabezan sistemáticamente la lista de preocupaciones comerciales específicas relacionadas con la seguridad alimentaria planteadas en el Comité MSF de la OMC”. En su opinión “esto subraya la importancia de su labor y la necesidad de seguir esforzándose por elaborar, adoptar y aplicar los límites máximos de residuos (LMR) del Codex», declaró en la reunión. También comentó la importancia y el impacto de la coorganización de comités, que «mejora la accesibilidad y contribuye a una mayor participación en las reuniones del Codex en todas las regiones”. En nombre de la FAO, Maya Takagaki continuó con el llamamiento al diálogo. «Quiero animarles a todos a que aprovechen este importante espacio para fomentar el diálogo y la cooperación con el fin de seguir reforzando la coordinación entre las autoridades fitosanitarias y de seguridad alimentaria de cada uno de nuestros países miembros», afirmó. Giovanni Escalante, representante de la OMS en Chile, también pidió una participación aún más amplia en las reuniones del Comité, incluida «la participación activa de los consumidores y la sociedad civil en los procesos de toma de decisiones y de adopción de sistemas. Este Comité tiene una responsabilidad técnica, pero también ética, porque detrás de cada LMR, de cada norma técnica, hay millones de vidas que dependen del rigor, la coherencia y la voluntad política de nuestro trabajo». CONCLUSIONES RELEVANTES Durante las sesiones realizadas entre el 8 y 13 de septiembre, el CCPR abordó diversas temáticas de alto impacto, como los LMR para los plaguicidas en los alimentos y piensos, para la leche y la grasa láctea y para el quimbombó. También se estudiaron las directrices para supervisar la estabilidad y pureza de los materiales de referencia y las soluciones madre correspondientes de los plaguicidas durante el almacenamiento prolongado. Los delegados debatieron, así mismo, la gestión de los compuestos no respaldados que no plantean problemas de salud pública y la coordinación del trabajo entre el CCPR y el Comité del Codex sobre Residuos de Medicamentos Veterinarios en los Alimentos. Al término de las sesiones, los delegados se manifestaron conformes con el trabajo realizado durante toda la reunión. El presidente del Comité, el Dr. Weili Shan, expresó su gratitud a los delegados y a Chile por coorganizar la reunión. Además, elogió la dedicación de los presidentes de los grupos de trabajo especiales por “facilitar los debates y preparar rápidamente los documentos de trabajo”, lo que a su juicio, supuso una “contribución significativa a la reunión”. A su vez, el copresidente de la reunión, Eduardo Aylwin, agradeció a China y a los delegados la confianza y el apoyo que le brindaron para ejercer este importante cargo. “Ha sido un honor para mi país, para la ACHIPIA y, por supuesto, para mí”, manifestó. Sarah Cahill, secretaria del Codex, se hizo eco de las diferentes palabras de agradecimiento expresadas por los presidentes de la mesa, alabando “la naturaleza intensa y colaborativa y la increíble energía dedicada a impulsar nuestro trabajo por parte de todos los participantes en la sesión plenaria y entre bastidores”. Tras las intensas reuniones de trabajo realizadas en Santiago, el Comité enviará los respectivas conclusiones LMR a la Comisión del Codex Alimentarius (CAC) para su adopción, junto con las enmiendas al Manual de Procedimiento del Codex pertinentes para la labor del CCPR. Además, se analizaron nuevas directrices para el control de la pureza y la estabilidad de los materiales de referencia y las soluciones madre relacionadas de plaguicidas durante el almacenamiento prolongado, iniciado en 2021, que también se han presentado a la CAC para su adopción en el trámite 8. Este documento representa un paso crucial hacia el desarrollo de una orientación armonizada y exhaustiva que permita a los laboratorios controlar la estabilidad y la pureza de los materiales de referencia de plaguicidas y sus soluciones madre durante un almacenamiento prolongado. Estas Directrices tienen por objeto orientar a los laboratorios en el control de la estabilidad y la pureza de los materiales de referencia para su posible uso más allá de sus fechas de caducidad, y para el uso continuado de soluciones madre que conservan su estabilidad y pureza. Para Víctor Rivera, coordinador de Asuntos Internacionales y Regulatorios de ACHIPIA, estos resultados “ponen de relieve, una vez más, el compromiso inquebrantable del Codex, sus miembros y observadores, de utilizar las pruebas científicas y la colaboración internacional para alcanzar el mismo objetivo: proteger la salud de los consumidores y facilitar prácticas justas en el comercio de alimentos”. De cara al futuro, el CCPR reiteró la importancia de mejorar la coordinación entre el CCPR y la JMPR, e identificó algunas medidas que deben adoptarse para mejorar la eficiencia en el establecimiento de LMR, basados en datos científicos para los plaguicidas. Durante la ceremonia de clausura, la mesa directiva del comité también brindó un reconocimiento al Dr. Warren Hughes, de Nueva Zelanda, por sus más de 30 años de dedicado servicio y contribución al trabajo del comité. El mercado mundial de estos productos ha crecido a tasas exponenciales y se estima que en 2025 superará los USD60.000 millones, gracias a sus ventajas de salud, trazabilidad y valor nutritivo, especialmente valoradas por los consumidores "éticos", veganos e intolerantes a la lactosa. as actuales tendencias de consumo que prevalecen en el mercado alimentario, plantean a las industrias del sector la obligación de ser más eficientes y flexibles, para así cumplir con requerimientos cada vez más exigentes, especialmente de calidad e inocuidad. Si bien estas variables han sido tradicionalmente sustentadas por diversas normas internacionales, como HACCP, ISO 22000 y FSSC 22000, entre otras, en forma paralela coexisten otros parámetros de acervo milenario que también han sido particularmente valiosos para impulsar a los productores de alimentos y bebidas al logro de estos objetivos. Uno de estos parámetros es la certificación Kosher, de origen religioso judío, que se remonta a miles de años y hoy tiene gran importancia y vigencia no solo entre sus seguidores, sino también entre todos los consumidores que optan por la alimentación saludable y nutritivo. ¿QUÉ SIGNIFICA SER KOSHER? Desde el punto de vista etimológico, la palabra “Kosher” es de origen hebreo y significa “apto” o “adecuado”. Se utiliza para referirse a los alimentos que se preparan de acuerdo a las normas dietéticas judías, a partir de los requisitos establecidos en la Biblia Hebrea (Torah). Desde el punto de vista doctrinario, la certificación Kosher garantiza a los consumidores que la elaboración de los productos certificados de acuerdo con esta norma (así como sus respectivos ingredientes), cumplen la política de alimentos Kosher. “Además, es un indicador de que el producto cumple estrictas normas de limpieza, pureza y calidad”, destaca Daniel Sabah, director de Chile Kosher, entidad encargada de entregar esta certificación en nuestro país. A partir de esta base, los alimentos Kosher son aquellos que han sido preparados y certificados conforme a las estrictas leyes dietéticas judías, conocidas como Kashrut. “Estas normas -indica Sabah-, que han sido interpretadas y observadas durante miles de años, determinan qué alimentos son aptos para el consumo de los practicantes del judaísmo”. El directivo especifica que el Kashrut no solo regula el origen de los ingredientes, sino también el proceso de preparación y la maquinaria utilizada en la producción, “garantizando que todo cumpla los estándares Kosher”. Para tales efectos, el Kashrut determina que existen tres categorías principales de alimentos que pueden ser considerados Kosher: 1. Productos Lácteos (Jalabí): Incluye la leche y sus derivados. Según las reglas kosher, estos productos no pueden ser consumidos junto con carnes. 2. Carnes (Basarí): Se refiere a las carnes de animales que cumplen las normas kosher, es decir, aquellos que tienen pezuñas partidas y son rumiantes. 3. Neutros (Parve): Esta categoría abarca alimentos que no contienen ni carne ni lácteos, lo que los convierte en "neutros". Por ejemplo, frutas, granos y vegetales. APLICACIÓN DE LAS LEYES DE KASHRUT Desde Chile Kosher explican que, si bien las leyes de Kashrut tienen un origen milenario, a lo largo de los años se han ido adaptando para incluir en la definición final de los alimentos permitidos y prohibidos las normativas universales, así como los avances recientes de la industria. Algunos aspectos específicos de aplicación de estas leyes, son los siguientes: Carnes rojas: La carne roja kosher proviene exclusivamente de animales rumiantes de corral y que tengan pezuñas partidas, como vacas, toros, ovejas, corderos, cabras y terneras. Si bien hay otras especies menos “tradicionales” que también podrían ser parte de este grupo como, por ejemplo, antílopes, bisontes, ciervos, gacelas y jirafas, entre otros, solo pueden consumirse como kosher los animales de criadero. Otras especies como cerdos, conejos, liebres, jabalíes, camellos, caballos y animales de caza, no se consideran kosher sino taref (no aptos ni adecuados para su consumo). Asimismo, las leyes judías establecen que los animales kosher deben ser sacrificados con un procedimiento específico supervisado por autoridades rabínicas, conocido como shejitá. La shejitá consiste en un corte rápido de la tráquea y el esófago del animal, mediante un cuchillo especial de hoja muy lisa y afilada, que provoca la muerte instantánea y sin dolor. Este procedimiento solo puede realizarlo un shojet, un maestro cuya piedad y pericia han sido atestiguados por las autoridades rabínicas. Después del sacrificio ritual, se realiza un procedimiento conocido como bediká, donde un bodek, o inspector entrenado revisa los órganos internos para detectar cualquier anormalidad fisiológica que pueda hacer que el animal sea no kosher (taref). En particular se examinan los pulmones, para determinar que no estén perforados (lo que suele indicar la presencia de alguna enfermedad). Solo las carnes rojas que pasan por los procedimientos de shejitá y bediká, pueden recibir el certificado que las acredita como kosher. De hecho, si después del sacrificio ritual se detecta que el animal pudo estar enfermo, se descarta y se prohíbe su consumo. También está prohibido consumir grasa y sangre. Para extraer la grasa se realiza un recorte y extracción de ciertos nervios y lóbulos (proceso denominado nikur); mientras que, para extraer la sangre, la carne se debe salar en agua fría. Ambos procedimientos hoy se realizan en carnicerías o frigoríficos kosher, antes de poner la carne a la venta. Aves: Las aves aceptadas como kosher son pollo, pavo, pato y ganso, y su preparación también seguir un procedimiento especial de sacrificio e inspección. Pescado: Los pescados kosher son solo aquellos que tienen escamas y aletas, como el atún, el salmón y el arenque, entre otros. A diferencia de la carne roja y las aves, no requieren ninguna preparación especial y pueden adquirirse en cualquier tienda, siempre que sus escamas estén a la vista. Esto implica que el pescado fileteado o molido (en conserva) no puede adquirirse a menos que esté debidamente autorizado por una autoridad certificadora. Asimismo, los pescados procesados y ahumados requieren una supervisión rabínica confiable. En tanto, los mariscos como gambas, cangrejos, almejas y langostas no son considerados kosher. Vino: Para que un vino sea kosher, debe elaborarse con bacterias o fermentos que también lo sean. Además, su producción debe seguir los preceptos de las leyes dietéticas judías, estar supervisada por una autoridad religiosa judía, y ser realizado por personal cualificado de esta religión. Queso: El queso kosher requiere que todos sus ingredientes, como el cuajo y los fermentos, sean kosher. Asimismo, su producción debe estar bajo la supervisión de una autoridad religiosa judía. MERCADO DE ALIMENTOS KOSHER La reciente evolución de las tendencias alimentarias se refleja en una constante búsqueda por alimentos más saludables e inocuos para el consumidor. Esto ha permitido que millones de personas en todo el mundo, no solo judíos, opten por alimentos y bebidas con sello kosher, pues garantizan alto nivel de calidad y sanidad. En términos generales, solo 20% de los consumidores de productos kosher son judíos, mientras que el 62% los adquiere por la percepción de calidad que brindan. De hecho, hoy los consumidores de alimentos kosher también incluyen a fieles musulmanes y miembros de otras denominaciones religiosas, así como a personas que profesan valores como vegetarianismo y veganismo, o que padecen algún tipo de alergia o intolerancia alimentaria. Daniel Sabah de Chile Kosher, comenta que esto se debe a que la ley kosher es extremadamente estricta para separar distintos grupos de alimentos, como sucede, por ejemplo, con la carne y leche. “Esta regla -enfatiza el directivo- es especialmente útil para quienes sufren de intolerancia a la lactosa o son alérgicos a los lácteos, ya que el símbolo kosher Parve (neutro), asegura que un producto no contiene ni ha tenido contacto con derivados lácteos. Del mismo modo, los vegetarianos y veganos pueden confiar en la misma designación Parve para asegurar que el producto no contiene carne roja ni de ave”. Estas propiedades han permitido que la demanda de productos con etiqueta Kosher haya crecido exponencialmente en mercados como Europa y Estados Unidos, incluso superando a otro tipo de etiquetas. “Más aún -comenta Daniel Sabah-, según estudios de UK Kosher, el mercado de estos productos en América Latina ya alcanza los US$100 millones anuales, lo que representa una alta tasa de crecimiento”. “Hoy en Estados Unidos, los productos kosher representan más del 40% del mercado de alimentos envasados, con entre 12 y 15 millones de consumidores fieles, de los cuales solo 6 millones son judíos; mientras que, a nivel mundial, los principales mercados son Israel (46%), Estados Unidos (39%), Francia, Canadá, México y Argentina”, agrega Sabah. A nivel mundial, se espera que durante el período 2021-2027, el mercado de alimentos kosher registre una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) de aproximadamente 4%, y que en 2025 tenga un valor de USD60.000 millones. Ello lo posicionaría como una de las tendencias de consumo más destacadas y reconocidas en el mundo, fundamentalmente por su capacidad para garantizar inocuidad, trazabilidad y seguridad en la producción de alimentos y bebidas nutritivos y saludables. KOSHER EN CHILE En nuestro país, la certificadora Chile Kosher opera desde hace aproximadamente 15 años, certificando una amplia gama de productos como frutas, pescados, enlatados, miel, pollos, chocolates, panes y jugos, entre otros. Para certificar un producto kosher en nuestro país, se deben seguir los siguientes pasos: 1. Visitar la página Chile Kosher 2. Completar el formulario de contacto. 3. Esperar el contacto de Chile Kosher y la respectiva cotización. 5. Someterse a una auditoría en la empresa. 6. Recibir el certificado, en caso de aprobar el proceso. Quienes deseen más información pueden contactarse directamente al correo electrónico de Chile Kosher, [email protected] o bien, comunicarse al teléfono +56 22 6569288 GALERÍA
OTROS REPORTAJES |
Archivos
Diciembre 2025
Categorías
|












Canal RSS