l mercado mundial de productos lácteos es, sin lugar a dudas, uno de los más relevantes y trascendentes de la industria alimentaria, tanto por su impacto social y económico, como por innegables beneficios para la salud de la población. Desde el punto de vista económico, el valor de toda la cadena productiva (incluyendo la leche, quesos, yogures, bebidas lacteadas, suero, mantecas y mantequillas, leche en polvo y suplementos, entre muchos otros derivados), supera los USD 1.000 billones, lo que a su vez se traduce en cientos de millones de empleos directos e indirectos en todo el mundo, desde producción primaria a la venta directa a público, pasando por recolección, procesamiento, logística, comercio y servicios asociados. Asimismo, con más de 900 mil millones de toneladas de leche fresca producidas en todo el mundo, el mercado de los lácteos juega hoy un rol estructural indispensable en los sistemas alimentarios globales, contribuyendo además a fortalecer la salud y nutrición de la población. De hecho, basta solo recordar que durante las últimas décadas del siglo XX, Chile venció la desnutrición infantil e incrementó la calidad de vida de su población adulta, gracias a los programas de alimentación diseñados por el Dr. Fernando Monckeberg, a base de la distribución gratuita de leche en polvo fortificada en consultorios y centros de atención médica primaria. ESTADÍSTICAS POSITIVAS Si bien la producción láctea interna ha sufrido diversas vicisitudes en los últimos años, debido a las crisis sanitarias y geopolíticas acaecidas durante la presente década, a partir de 2023 el sector comenzó a mostrar un ligero repunte, gracias a los esfuerzos realizados para reforzar la eficiencia, seguridad y sostenibilidad de los principales actores del sector. Fue así como entre enero y diciembre de 2025, la elaboración de productos lácteos en Chile presentó un desempeño en general al alza en 9 de las 12 categorías analizadas por el boletín de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias, ODEPA, lo que permitió cerrar el año con cifras positivas respecto del mismo periodo de 2024. En total, la recepción nacional de leche cruda durante el año pasado totalizó 2.371,1 millones de litros, cifra que representa un aumento de 6,5% y que permitió el favorable desempeño en la mayoría de los procesos de la Industria Láctea Mayor. Por ejemplo, la elaboración de quesos (principal destino de la leche cruda ordeñada en nuestro país), registró una variación positiva de 6,7% frente a 2024; mientras la producción de leche condensada (el principal lácteo exportado por Chile), se incrementó 28,8%. El volumen de producción de la leche fluida, en tanto, se elevó 3,5% hasta alcanzar 522,2 millones de litros distribuidos al mercado (17,4 millones de litros más que en 2024). De igual forma, creció la elaboración de manjar (2,4% con 40,9 millones de kilos), yogur (0,4% con 222,4 millones de litros), mantequilla (5% con 31,6 millones de kilos), leche modificada (72,6% con 146 mil kilos), y leche en polvo (3,4% con 75,3 millones de kilos). Los únicos subsegmentos que registraron rendimiento productivo negativo fueron quesillo (que tuvo -4,1% con 14,5 millones de kilos); crema (-0,4% con 35,9 millones de kilos) y suero en polvo (-5,2% con 22,8 millones de kilos). Para los principales protagonistas de este sector, el aumento generalizado en la elaboración de productos lácteos refleja una mejora integral en la cadena productiva, que se desprende de una mayor recepción de materia prima, procesos industriales más dinámicos y mejores resultados en productos con valor agregado. A su vez, el fuerte crecimiento en la producción de leche condensada sugiere un renovado impulso exportador, que en el corto plazo podría traspasarse a otros subsegmentos dada la mayor demanda externa por lácteos inocuos, sostenibles y de alta calidad, como los que se elaboran en nuestro país. Sin embargo, las caídas en ciertos productos advierten que esta recuperación no es homogénea y que algunos subsectores enfrentan desafíos que requieren atención, entre los cuales se cuenta la necesidad de reencantar a un mercado que hoy sufre un bombardeo continuo e intensivo de desinformación injustificada. Según las estadísticas de ODEPA, hoy el sector lácteo chileno cuenta con alrededor de 3.750 explotaciones (unidades productivas) y una masa ganadera de 370.000 vacas lecheras. Asimismo, cerca del 82% de la producción láctea nacional se concentra en las regiones de Los Lagos y Los Ríos, destacando por su alto nivel de eficiencia, calidad, sostenibilidad e inocuidad, gracias al uso creciente de nuevas técnicas que incluyen desde robotización a mejores prácticas de cuidado animal y perfeccionamiento del capital humano empleado en las granjas. A su vez, los estudios de mercado muestran que el consumo en el largo plazo ha marcado una tendencia homogénea al alza, lo que se traduce en un aumento aproximado de 2,2% en el consumo per cápita entre 2018 y 2024, lo que equivalente a cerca de 3,4 litros adicionales por persona al año. COMBATIR LA DESINFORMACIÓN Si bien Chile ha aumentado su consumo de lácteos per cápita durante las últimas décadas, este crecimiento no ha sido uniforme y todavía se encuentra por debajo de los niveles recomendados por organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura FAO y la Organización Mundial de la Salud, OMS. Más aún, diversas fuentes del sector, citadas por el Diario Lechero, argumentan que el consumo aparente habría retrocedido en 2025 hasta cerca de 140 litros por habitante, debido a factores económicos y cambios en los hábitos de consumo, incitados por la desinformación reinante en las redes sociales. Esto implica que el consumo lácteo nacional sigue siendo inferior a los niveles considerados óptimos que se recomiendan en todo el mundo, para mantener una dieta saludable (tres porciones diarias). Por ello, y relevando la importancia de entregar información basada en la ciencia, para contribuir a que la comunidad conozca el valor de los lácteos en su vida, el International Milk Promotion Group (IMP) realizó recientemente su reunión anual en Montreal, Canadá. El IMP es un grupo que es parte del Comité de Marketing de la IDF, formado por instituciones de 16 países (entre los que se cuentan Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia y Sudáfrica, entre otros) que realizan programas de comunicación y promoción genérica de los lácteos. Sus integrantes son especialistas en comunicación, marketing, nutrición y quienes llevan en la actualidad exitosas campañas de promoción de consumo. Esta reunión fue presidida por el gerente del Consorcio Lechero, Octavio Oltra, quien destacó que ésta es la primera vez que Chile lidera este grupo de trabajo mundial, el cual funciona dentro de la International Dairy Federation (IDF-FIL) y tiene un espacio de colaboración con el Global Dairy Platform (GDP). El programa “Gracias a la Leche” cuenta hoy con una vasta red de científicos que apoyan la investigación y difusión en nutrición de los lácteos, lo que ha permitido difundir información tendiente a desmitificar supuestas barreras de consumo como la intolerancia a la lactosa. Foto: Generada por ChatGPT IA. Como ya es tradición, esta reunión anual comenzó con la reunión del Comité de Marketing de la IDF, para luego dar paso a la conferencia de comunicación y marketing que realizan conjunto el IMP con el GDP. Posteriormente tuvo lugar la reunión anual del IMP donde los diferentes países comparten las experiencias y aprendizajes obtenidos de sus respectivos programas y campañas de promoción. Además, se eligió a los finalistas de Trofeo IMP a las mejores campañas de promoción genérica de lácteos, premio que se entrega cada año en la cumbre de la IDF que este año será en Auckland, Nueva Zelanda. En las diferentes reuniones, se tocaron temas claves para una mejor comunicación hacia los consumidores en variables críticas tales como:
En este contexto se profundizó en el rol de las redes sociales y de la inteligencia artificial en la comunicación hacia generaciones más jóvenes. PARTICIPACIÓN DE CHILE En el marco de los 20 años del Consorcio Lechero, la participación de Chile en estas instancias internacionales de trabajo contribuye a fortalecer el trabajo del programa “Gracias a la Leche” en la comunicación sobre los beneficios del consumo de lácteos en todas las etapas de la vida. Al respecto, el gerente del Consorcio Lechero, Octavio Oltra, destacó que la participación de la entidad en estos grupos de trabajo permite hacer una comparación positiva de las acciones que se realizan en Chile con las iniciativas más importantes de promoción del consumo de lácteos a nivel mundial. “Este grupo de trabajo destaca por el nivel de especialización e impacto en sus países, en que vemos cómo se orienta la difusión de los beneficios de los lácteos en un contexto desafiante por las nuevas generaciones y por las tecnologías como la IA”, enfatiza el directivo. Oltra también puso de relieve que en cambiante contexto global, “una de las pocas certezas es la importancia que la comunicación con el consumidor sea siempre basada en evidencia científica, lo que es un denominador común en los países que integran estos grupos”. IMPACTO ESTRATÉGICO La participación del Consorcio Lechero en distintos grupos de trabajo internacionales también genera un valioso aporte permanente para el sector lácteo chileno. Tal como puntualiza Octavio Oltra, esto se traduce en mayor acceso a conocimiento, actualización respecto de los nuevos desafíos productivos e industriales en el mundo; más cercanía con los requerimientos de los consumidores; adaptación a las tendencias de consumo; reducción del impacto ambiental; incremento del bienestar animal; y, sobre todo, integración al enfoque de sustentabilidad del sector global”. Un ejemplo concreto de estas exitosas iniciativas son los avances y resultados del programa “Gracias a la Leche” del Consorcio Lechero, que cuenta hoy con una vasta red de científicos que apoyan la investigación y difusión en nutrición de los lácteos, y que además “ha permitido tener la primera campaña a consumidores apuntada a desmitificar supuestas barreras de consumo como la intolerancia a la lactosa”, detalla Octavio Oltra. Precisamente durante esta reunión, el programa Gracias a la Leche fue representado por el coordinador del área de Lácteos y Nutrición del Consorcio Lechero, Roberto Koch, quien compartió ante los asistentes a las reuniones realizadas en Mont-Tremblant, los exitosos resultados de la campaña “Educando sobre la lactosa”. Esta iniciativa ha incluido desde comunicación en prensa, hasta anuncios en distintos formatos, incluyendo videos educativos y cómics; todos orientados a informar que una intolerancia a la lactosa, sea diagnosticada o por sospecha, no significa que se deban eliminar los lácteos de la dieta. “Nuestro Comité Científico ha tenido un papel protagónico en el desafío de desmitificar y aclarar puntos clave sobre este tema”, afirma Koch, quien también puntualiza que el principal objetivo de este esfuerzo fue corregir la desinformación existente entre la población. “Los consumidores no evitaban los lácteos por falta de disponibilidad, sino porque creían que no podían consumirlos de forma segura”, recalca el especialista. Pese a esta barrera, gracias a la recurrente presencia en medios y al aumento de información clara sobre el contenido de lactosa en los productos, se logró que muchas personas dejaran atrás el miedo y comenzaran a tomar decisiones bien informadas. “Según nuestras encuestas, hemos visto un avance significativo en el cambio de concepto; pues hoy el consumidor maneja mejor el tema y es capaz de decidir, con argumentos, qué y cómo consumir en materia de lácteos”, enfatiza Koch. En su exposición ante los especialistas globales del International Milk Promotion (IMP), Koch también informó que la campaña fue muy bien evaluada por sus pares internacionales. Asimismo, lo que más llamó la atención de los expertos internacionales fue el compromiso de los miembros del Comité Científico de Lácteos al sumarse a la iniciativa y actuar como los transmisores directos del conocimiento hacia los consumidores. GALERÍAOTROS REPORTAJES
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a gestión de alérgenos ha sido, durante muchos años, uno de los focos más intensos de trabajo y mejora continua en la industria alimentaria, debido al impacto que las alergias alimentarias tienen en un amplio porcentaje de la población mundial. Según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura, FAO, y de la Organización Mundial de la Salud, OMS-WHO, cerca de 220 millones de personas viven actualmente con algún tipo de alergia alimentaria en todo el mundo. Esta condición se entiende como cualquier reacción inmunológica potencialmente grave, producida luego de consumir algún alimento o bebida que contenga (o esté contaminado) alguna sustancia o materia prima capaz de producir dicha reacción. Si a esta cifra se añaden las personas que padecen algún tipo de intolerancia alimentaria (problemas metabólicos o digestivos asociados al consumo de algún producto y/o ingrediente sólido o líquido), el número de personas en situación de riesgo asciende casi al doble, lo que equivale, aproximadamente, a entre 15% y 20% de la población mundial. Los mismos estudios detallan que las alergias y/o intolerancias más comunes se producen al consumir productos tales como leche, huevos, maní y otros frutos secos, pescados, mariscos, soja y harina de trigo, entre una larga lista que cada día parece extenderse más. Asimismo, otras investigaciones y artículos publicados en revistas médicas y científicas de todo el mundo, coinciden en que la prevalencia de las alergias e intolerancias se ha incrementado en los últimos años, especialmente en los países industrializados, debido a múltiples factores que, si bien, aún no se individualizan de manera certera, sí generan preocupación tanto a nivel clínico como industrial. En Chile la situación es muy similar, pues diversos estudios realizados por entidades académicas, estiman que entre 800 mil y 2.000.000 de personas padecen actualmente alergias o intolerancias alimentarias, especialmente en zonas urbanas. Para la industria alimentaria, este complejo escenario se traduce en la urgente necesidad de optimizar en forma exponencial la gestión de alérgenos, aplicando estrategias preventivas y mejora continua, para evitar tanto el uso de ingredientes que generen reacciones adversas, como para eliminar cualquier riesgo de contaminación cruzada, tanto en la cadena de producción como de distribución y logística. Sin embargo, esta tarea no exenta de dificultades, pues el reemplazo de alérgenos suele generan un alza desmedida en el costo de los alimentos (como sucede con las leches hipoalergénicas, por ejemplo). Además, aun cuando se implementen medidas estrictas de control y prevención a lo largo de la cadena productiva, siempre existirá alguna probabilidad error, en especial por la gran cantidad de ingredientes que podrían generar alergias o intolerancias alimentarias, lo que conlleva una dificultad crónica para aplicar una estrategia de prevención integral realmente efectiva. LECHE, EL PRIMER PASO Esta situación es especialmente compleja en el ámbito de la industria láctea, pues las alergias reportadas debido al consumo de productos lácteos son las más características y expandidas entre la población, especialmente durante la infancia y adolescencia. Esta situación se producen debido a que el sistema inmunológico identifica erróneamente ciertas proteínas de la leche como si fueran sustancias peligrosas. De este modo, en vez de tolerarlas como alimentos normales, el organismo activa una respuesta defensiva exagerada, mediante la liberación de histamina y otras moléculas inflamatorias, que finalmente producen los síntomas alérgicos, cuyas consecuencias pueden ser muy severas, dependiendo de las características de cada persona. Las principales proteínas responsables son de estas reacciones alérgicas son la caseína (la principal proteína de la leche) y otras proteínas presentes en el suero lácteo, como la beta-lactoglobulina y la alfa-lactoalbúmina Frente a este cuadro complejo, la única solución clínica consistía en eliminar de raíz el consumo de productos lácteos, o bien, reemplazarlos por sucedáneos de origen vegetal o suplementos especializados, que no tienen las mismas condiciones organolépticas ni el valor nutritivo de la leche, o bien, tienen un precio que los hace inalcanzables para el grueso de la población. Sin embargo, una reciente investigación académica, emprendida por los doctores Rodrigo Maldonado Águila, de la Universidad San Sebastián; y Aníbal Concha Meyer, de la Universidad Austral, promete contribuir al desarrollo de una herramienta biotecnológica capaz de eliminar el riesgo de alergias a la leche, mediante el uso de aptámeros. El proyecto, denominado “Desarrollo y validación de un filtro basado en aptámeros para depurar leche de beta-lactoglobulina” (ID25I10174), busca ofrecer, en concreto, una solución más accesible y efectiva para la población que hoy debe reemplazar la leche, por sucedáneos vegetales o suplementos de alto valor comercial. Para tales efectos, los investigadores esperan desarrollar en el corto plazo un innovador prototipo de filtro que permita eliminar selectivamente la beta-lactoglobulina mediante el uso de aptámeros. Los aptámeros son anticuerpos sintéticos formados de ARN o ADN, cuya principal característica radica en que son capaces de unirse a moléculas diana con alta afinidad y especificidad. El trabajo realizado por ambos investigadores, ha permitido diseñar aptámeros oligonucleótidos con alta afinidad y especificidad, los cuales han sido inmovilizados en filtros de celulosa, capaces de adherirse a las proteínas alérgenas de la leche, permitiendo, eventualmente, eliminarlas de la composición final del alimento. Tal como explica el Dr. Rodrigo Maldonado, esta tecnología ofrecería ventajas significativas frente a los tratamientos convencionales, que se basan fundamentalmente en el reemplazo de la leche por fórmulas hipoalergénicas importadas (cuyo costo hoy supera los $30.000 por litro). “Por el contrario, esta nueva biotecnología desarrollada en Chile, ofrece una alternativa más económica, segura, reutilizable y de producción nacional, que reduciría significativamente los costos de tratamiento de las personas afectadas por este mal (fundamentalmente niños y bebés en edad de lactancia), e incrementaría la calidad de vida de un sector importante de la población”, explica el investigador. Actualmente, la iniciativa se encuentra en su fase de validación en laboratorio. Una vez superada dicha etapa, se podría proceder a su escalamiento industrial y a la transferencia tecnológica, lo que permitiría lograr su implementación en la producción masiva de leche, en cualquier planta ubicada en el territorio nacional. La presentación de este proyecto se realizó durante la segunda jornada del seminario Sur Futuro 2026, iniciativa impulsada por el Gobierno Regional de Los Ríos y ejecutada por la Corporación Regional de Desarrollo Productivo (CRDP), con el objetivo de transformar el potencial científico de la zona en soluciones económicas concretas y escalables. INNOVACIÓN CON SENTIDO Para el Dr. Rodrigo Maldonado, la motivación principal de este revolucionario proyecto nació de la urgente necesidad de impulsar innovación que permita enfrentar un problema que, más allá de sus implicaciones comerciales, hoy es fundamentalmente de salud pública, “porque todo conocemos o tenemos amigos y/o familiares que sufren de alguna alergia y sus complicaciones clínicas, y además sabemos lo que implica comprar productos hipoalergénicos que son extremadamente caros”, enfatiza. “Además -agrega-, la región de Los Ríos es una de las principales productoras de leche de nuestro país así que eso nos proporciona un contexto ideal para comenzar este camino, que hasta ahora ha sido satisfactorio, porque pudimos adjudicarnos los fondos necesarios a través de ANID, y además logramos el apoyo de importantes empresas privadas que confiaron en nuestras ideas, así que tenemos plena confianza de superar todos los desafíos técnicos que aún tenemos por delante”. Un punto que también destaca el Dr. Aníbal Concha quien recalca que sigue siendo difícil conseguir el apoyo de empresas privadas, “porque cuesta mucho sacarlas de sus respectivas zonas de confort, pero de todos modos es vital para poder avanzar, así que nunca hay que rendirse, sino intentarlo con más energía, escribiendo correos, llamando, golpeando puertas e insistiendo, hasta conseguir el objetivo”. “Además. estamos en el momento preciso para que las empresas se decidan a apoyar con más decisión a las iniciativas I+D, tanto a nivel de la academia como del ecosistema emprendedor”, añade el investigador de la UACH. “Las empresas deben abrir en los ojos para entender que este tipo de iniciativas las ayudan a ser más competitivas, a captar mayor participación de mercado, a ser más innovadoras y a conectarse mejor con el público, dándole a entender que también están tratando de generar mejores soluciones, para todo el conjunto del mercado y la sociedad”, precisa el Dr. Concha. Sin embargo, el investigador también enfatiza que los representantes de la academia deben ser más eficientes en el diálogo con el sector privado, “para demostrarles que somos capaces de lograr resultados concretos y exitosos, que además permiten generar soluciones que van a impactar positivamente en muchas personas”. PROXIMOS PASOS El Dr. Rodrigo Maldonado comenta que hoy el proyecto se encuentra en la etapa de generar aptámeros nuevos mediante protocolos especializados, para posteriormente liarlos a las moléculas (alérgenas) que se quiere aislar. “Eso nos permitirá tener un set de aptámeros que podremos validar in vitro, para después unir los aptámeros en un filtro de celulosa y pasar a las pruebas de campo. Esperamos completar esta etapa antes de agosto de 2027, fecha en la que ya podríamos contar con un prototipo funcional preindustrial”, precisa. Su coinvestigador, Aníbal Concha, destaca a su vez que esto representa un hito trascendental para todo el país, “porque no solo nos estaría instalando en un avanzado sitial de liderazgo científico y biotecnológico, sino que también le brindaría a la industria láctea nacional una capacidad única para producir lácteos de buena calidad, que puede entregar beneficios de comercio interior y exterior”. El proyecto de los doctores Maldonado y Concha también tiene implicaciones potencialmente muy amplias, porque si se logra eliminar el riesgo de alergias lácteas mediante esta biotecnología, también sería teóricamente factible desarrollar otros aptámeros específicos para eliminar, por ejemplo, el riesgo de alergias al maní, al pescado o a la soja, así como también las intolerancias al gluten y a la propia, entre otras diversas posibilidades. “Las aplicaciones pueden ser muchísimas -puntualiza el Dr. Maldonado-, y aunque hoy vamos paso a paso, podríamos eventualmente estar dando los primeros pasos para avanzar hacia una biotecnología de base que nos permita a mediano plazo aplicar una gestión integral de alérgenos en toda la industria alimentaria. Creo que vamos por muy buen camino, para pensar en un objetivo final como ese”. El Vital Aporte Privado
i bien este proyecto es liderado por dos destacadas universidades nacionales, también cuenta con la valiosa colaboración del sector privado, cuyo aporte ha sido fundamental para avanzar hacia el objetivo final de producir, a nivel industrial masivo, leche sin riesgo de generar alergias y/o intolerancias.
Al respecto, Enrique Bombal, gerente de desarrollo de mercado para Latinoamérica de la firma DeLaval (una de las que creyó en la potencialidad y viabilidad de esta iniciativa), destacó que este proyecto aborda una problemática urgente en Chile y en el mundo. “Desarrollar un producto que venga a solucionar, desde la granja hasta el consumidor, el problema de la presencia de alérgenos en un alimento tan rico como la leche, es un avance tremendo, y por eso estamos muy entusiasmados con la tecnología y los avances que puedan surgir de este trabajo”, afirmó. Otra importante compañía nacional que brindó su apoyo al trabajo de los doctores Maldonado y Concha es Soprole, cuya subgerenta de Innovación y desarrollo, explicó durante el seminario Sur Innova, que participar de esta iniciativa “es muy atingente, pues genera una estrecha relación con los programas de alimentación complementaria del Ministerio de Salud”. “Esperamos que pronto se pueda tener el escalamiento industrial para ofrecer una solución efectiva a quienes sufren de alergia alimentaria a la proteína de la leche”, enfatizó la ejecutiva, quien no ocultó su entusiasmo por lo que representa dar a la academia la posibilidad de desarrollar y transferir conocimiento biotecnológico avanzado, tanto a la gran industria láctea, como a los emprendedores de todo Chile. GALERÍAOTROS REPORTAJES urante una semana, Chile se convirtió en el epicentro mundial del mercado lácteo, marcando un hito que reafirma la importancia de nuestro país como potencia alimentaria innovadora y sostenible. Esto fue posible gracias a que Santiago fue sede de la IDF WDS Chile 2025 (Cumbre Mundial de la Leche), evento que por primera vez se realiza en América del Sur, yt que fue organizado por el Comité Nacional de la Federación Internacional de la Leche (IDF), integrado por el Ministerio de Agricultura, el Consorcio Lechero de Chile y la Federación Nacional de Productores de Leche, FEDELECHE. La importancia de este encuentro no solo se mide por la cantidad de delegaciones participantes, sino también por la trascendencia y relevancia de los temas abordados, que abarcaron desde aspectos legales y normativos tendientes a estandarizar la producción y comercialización de productos en todo el mundo; hasta la presentación de avanzadas tecnologías y trabajos académicos, destinados a optimizar la inocuidad y desarrollo sostenible de la leche y sus derivados. Estos esfuerzos se detallan, precisamente, en el lema central del encuentro celebrado en Santiago, “Nutriendo a un mundo sostenible”, el cual detalla los presentes esfuerzos realizados por todos los protagonistas del sector lácteo, por entregar a la población productos más saludables, naturales, nutritivos, sostenibles y orientados también a optimizar el cuidado animal y reforzar la salud de las personas y del planeta. De hecho, durante la jornada inaugural, las autoridades y delegados presentes, abordaron la Declaración de París sobre Sostenibilidad de los Productos Lácteos, iniciativa de la IDF y la FAO para impulsar la transformación sostenible del sector lácteo a nivel global HITO TRASCENDENTAL PARA EL PAÍS La realización de la IDF WDS Chile 2025 representa un hito de enormes proporciones para nuestro país, no solo desde el punto de vista comercial, sino también como un reconocimiento al esfuerzo realizado por incrementar la competitividad, inocuidad y seguridad de uno de los sectores más tradicionales y representativos de la economía agroalimentaria nacional. Al respecto, Gilles Froment presidente mundial de la IDF, destacó que “la selección de Chile como nuestro anfitrión para la IDF World Dairy Summit de este año refleja no sólo el dinamismo y evolución de su industria láctea, sino también su profundo compromiso con la sustentabilidad, innovación y la colaboración internacional”. “Esta cumbre es un tributo al notable progreso de Chile. Es también una plataforma poderosa para inspirar la próxima ola de desarrollo a través de América Latina y regiones lácteas emergentes de todo el mundo”, agregó el ejecutivo. Por su parte, Thanawat Tiensin , Director Asistente General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura, FAO, comentó durante la ceremonia inaugural, que “los productos lácteos ayudan a alimentar a miles de millones de personas, mejorando el crecimiento infantil, apoyando la salud de las familias, fortaleciendo las comunidades y contribuyendo a la lucha contra la desnutrición”. Sin embargo, también enfatizó que “hoy la producción se está viendo enfrentada a numerosos retos en cuanto a incremento de demanda y la crisis climática, y desde la FAO creemos que la innovación es la clave de esta respuesta. Juntos, podemos lograr una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una mejor vida para todos, sin dejar a nadie atrás”, agregó el directivo. En representación de Chile, la ministra de Agricultura, Ignacia Fernández, abordó el desarrollo del sector lácteo nacional, explicando que en “los últimos años han sido de buena producción, porque ha habido pasto suficiente y capacidad de pastoreo suficiente, pero ciertamente el cambio climático hace que no tengamos certeza de que todos los años sean iguales”. “Por eso es muy importante la inversión en innovación, investigación y nuevas tecnologías, para ir mejorando los estándares de sustentabilidad, pero también los estándares de productividad, que son justamente los temas que se discuten en estos encuentros, y que nosotros como Gobierno enfrentamos a través del sello Chile Origen Consciente”, añadió la secretaria de Estado. Durante la inauguración, el presidente del Comité Organizador y presidente del Consorcio Lechero, Sergio Niklitschek, destacó a su vez el valor de este encuentro para el sector lácteo global, dado que nos brinda como país “la oportunidad de renovar nuestro conocimiento, la oportunidad de discutir que ocurrirá en el sector lácteo en los próximos 10 años y, lo que es muy importante, la oportunidad para expandir y fortalecer nuestra red global de conexiones”. Tras un recorrido realizado por los distintos stands pertenecientes a las empresas que patrocinaron el encuentro, la jornada inaugural continuó con la realización del World Leaders Forum, que contó con la participación de la encargada de sostenibilidad de Nestlé a nivel mundial, Antonia Wanner; del presidente ejecutivo del grupo Gloria, Claudio Rodríguez Huaco; y, del ministro de Bioseguridad y Seguridad Alimentaria de Nueva Zelandia, Andrew Hoggard. Durante la misma jornada se realizó la World Dairy Situation, donde se expusieron las distintas claves que hoy marcan el desarrollo eficiente, inocuo y sostenible del sector a nivel global. Dicha presentación contó con las exposiciones de Octavio Oltra, (Chile); Jean Marc Chaumet (Francia); Hubertus Gay (OECD) y Jean Christophe Salles, CEO Regional de IPSOS. IMPACTO MUNDIALLa FIL-IDF es la principal fuente de experiencia científica y técnica para todos los actores de la cadena láctea. Desde 1903, ha proporcionado un mecanismo para que el sector lácteo alcance consensos globales sobre cómo alimentar al mundo con productos lácteos seguros y sostenibles. Esto le permite ser reconocida como autoridad internacional en el desarrollo de normas científicas para el sector, desempeñando un papel clave en asegurar que existan políticas, normas, prácticas y regulaciones adecuadas para garantizar la seguridad y sostenibilidad de los productos lácteos en todo el mundo. La WDS o Cumbre Mundial de la Lechería, es el evento anual principal de la FIL-IDF, y reúne a profesionales del sector lácteo de todo el mundo, con el objetivo de compartir conocimientos e ideas que impulsen el desarrollo sostenible, seguro e inocuo del sector, tanto presente como futuro. GALERÍA |
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