top of page
Portada Indualimentos Digital Interactiva 01

Innovación, premios y nuevos mercados

Foto del escritor: Francisco Javier González Salvo
Francisco Javier González Salvo
hace 1 día
4 min de lectura
Portada éxitos del vino familiar chileno
Fotografía: Revista Indualimentos con asesoría de Manus IA.
Bajada éxitos de vino familiar chileno

El mapa de la viticultura en Chile se extiende cada vez más, gracias a la gran variedad de propuestas y estrategias de negocios que hoy lo caracterizan.

 

En este contexto, donde al mismo tiempo se enfrentan las amenazas de un clima cambiante y los desafíos de nuevas tendencias de consumo que presionan a todo el sector, numerosas viñas de la agricultura familiar amplían su horizonte con producciones cargadas de terruño y patrimonio cultural.

 

Una propuesta que también se combina con la apuesta por impulsar estrategias de producción orgánica y biodinámica, que se traducen en una calidad única e insuperable, que se prolonga desde el trabajo diario, personal y “cariñoso” con las parras hasta la comercialización.

 

Todo ello se traduce en señales inequívocas de que este particular nicho está más vivo que nunca gracias a logros como innovación, premios y conquista de nuevos mercados internos y también de exportación.


Éxitos que también se reflejan en la presencia habitual y cada vez más protagónica de los pequeños productores en ferias y fiestas del vino, así como en los numerosos premios que han obtenido en concursos especializados (que además reconocen la calidad proveniente de valles lejanos que estaban fuera del “mapa productivo” del último siglo), y en los nuevos clientes que se suman, incluso en el exterior.


Uno de estos destacados casos de éxito corresponde a la Empresa Asociativa Campesina Moscin de Coelemu, formada hace una década por pequeños viñateros que saltaron a la vinificación, y que recientemente exportó a Suecia 4 mil botellas de su moscatel de Alejandría, una de las cepas patrimoniales de la viticultura en Chile.

 

Un logro trascendental que se concretó luego de ser electa como proveedora por el comprador estatal sueco, que consideró para su elección la calidad, el origen y los estándares de respeto ambiental y laboral.

 

Ese negocio marcó un hito en la internacionalización del Valle del Itata, definido en esa transmisión sueca como “una región única, pero relegada a la producción masiva”, y de los vinos campesinos que refuerzan sus propuestas en todo Chile.     

 

Apoyo para la internacionalización

 

La exportación es el más reciente de los desafíos que se han propuesto algunos de los más de 4.000 viñateros de la Agricultura Familiar Campesina que tienen a INDAP como un pilar fundamental en el campo.

 

Este respaldo se prolonga, incluso, desde hace casi dos décadas, luego de la puesta en marcha de una estrategia de desarrollo cruzada por la sostenibilidad productiva, tecnologías y saberes complementarios, y menor distancia con los consumidores.

 

 

En estos años, ese aporte ha permitido la entrega de cubas de acero inoxidable, sistemas modernos de control de temperatura y hasta laboratorios para asegurar la pureza, además de sistemas de riego eficiente, a través de diversos programas que solo en 2025 alcanzaron a una inversión de $1.613 millones. 

 

La incorporación de enólogos a los procesos en estas bodegas, tal como en la industria, ha sido otra las claves para este crecimiento.

 

Uno de ellos es el francés avecindado en Chile, Arnaud Hereu, que hoy recorre viñas de O´Higgins y Maule, comentando que “con pocas herramientas hacen vinos increíbles porque tienen tremendas uvas, tremendos viñedos y porque tienen la pasión. Y todo cuando lo haces con amor es mejor. Tú tienes todo en las viñas campesinas”.

 

Territorio extendido, nuevos tragos y medallas

 

La mayor concentración de viñas de la agricultura familiar -según la cobertura de INDAP- sigue estando en Ñuble con 1.995 productores y Maule con 808.

 

Sin embargo, el mapa nacional antes limitado entre Atacama y Biobío, hoy parte en el norte en el Valle de Codpa, en Arica y Parinacota; se desvía al interior del desierto hasta Pica, en Tarapacá; y alcanza al Valle de Cautín por el sur, en La Araucanía.

 

La producción en el origen de estas viñas eran clásicos tintos y blancos, chicha, pipeño, pajarete, aguardiente y piscos.

 

A ellos se sumaron luego vinos reservas y espumantes naturales, oferta que en la actualidad se ha ampliado también, gracias al auge de las nuevas tendencias, con la incorporación de tragos frescos y con menos alcohol (como sangría y cóctel de uvas), destilados como el gin y licores como el brandy.

 

El horizonte crece, además, de la mano de acreditaciones de producción limpia, buen trato laboral, comercio justo o enoturismo como las fiestas de vendimia cada vez más populares. 

 

También encuentran respaldo en INDAP otras actividades complementarias, como giras técnicas, ruedas de negocios, plataformas de venta en línea y hasta estrategias de exportación, como la de 7 viñas de Ñuble que en un inédito esfuerzo asociativo han enviado sus botellas para su promoción en China y ya miran a Estados Unidos.

 

Para tales efectos, hoy los programas de INDAP operan en dos dimensiones: Asociatividad Económica (PAE) o Gestor Comercial.

 

Es así como gracias a la calidad, novedad e identidad de sus mostos, estos productores ya fueron invitados a lucir sus creaciones en concursos de cata locales e internacionales, con el objetivo de validar, celebrar logros y corregir fallas.

 

La experiencia más relevante ha sido la de Catad´Or Wolrd Wine Awards que desde 2017 -gracias a una alianza con INDAP- ha contado con la participación de 524 viñateros con 1.071 etiquetas.

 

En este prestigioso certamen, los pequeños productores chilenos han obtenido 239 medallas, marcando un aumento constante desde las 9 preseas logradas en esa primera versión, hasta las 41 que se recibieron en 2025.  

 

En esa última versión, por ejemplo, el vino “Doña Elita Cinsault 2025”, de la Viña Doña Elita de Ránquil, se alzó con el máximo trofeo.

 

“Me aburrí, porque estábamos regalando la uva”, contó en esa ocasión la productora Elita Fierro, consultada por la decisión de vinificar con calidad que asumió 10 años antes.

 

“Siento una alegría muy grande porque veo los resultados de mi esfuerzo con esta viña y esta bodega tan chicas”, agregó entre los flashes de las cámaras en esa noche estelar en el casino Monticello.


GALERÍA

  • La exportación es el más reciente desafío de los más de 4.000 viñateros que laboran con INDAP
  • El mapa nacional vitícola hoy se extiende desde Arica y Parinacota hasta la Araucanía.
  • La oferta de los pequeños productores se ha ampliado hacia los gustos de los nuevos consumidores.

Firma éxitos del vino familiar chileno

OTROS REPORTAJES

  • Thumbnail Food Innova Ñuble
    Thumbnail Food Innova Ñuble
  • Thumbnail seminario INIA ganadería
  • Thumbnail Nache Biotecnológico
    Thumbnail Nache Biotecnológico

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page